ALFABETA | 21 DE OCTUBRE DE 2026

Buenos días a todos.

Después de las compras del lunes tras las caídas, ayer martes volvimos al guion de la semana pasada: la tecnología perdió fuerza y el resto del mercado recuperó terreno a medida que las rentabilidades de los bonos largos daban un respiro. En las últimas sesiones estamos viendo una relación bastante marcada entre tecnología y TIR a diez años. Las dudas sobre el retorno de las inversiones en inteligencia artificial pesan sobre sus beneficiarios y coinciden con caídas de las rentabilidades de los bonos, pese a que la inflación sigue alta. Eso está favoreciendo a defensivas y sectores sensibles a los tipos.

Fijaos en la diferencia entre índices. El Russell 2000 subió un +1,65% hasta los 2.773,42 puntos, su mejor sesión desde principios de agosto, y el S&P 500 equiponderado ganó un +1,15%. El Dow Jones avanzó un +1,02%, hasta los 52.495,88 puntos, con el apoyo de 3M. Por contra, el S&P 500 sumó un +0,28%, hasta los 7.712,57 puntos, y el Nasdaq terminó prácticamente plano, con un -0,02%, en los 26.424,82 puntos. La mayoría de las compañías lo hizo mejor de lo que sugerían los grandes índices dominados por la tecnología.

Hoy miércoles tenemos una agenda macroeconómica ligera en Estados Unidos y a la Reserva Federal en periodo de silencio antes de su reunión de la semana que viene. La prueba principal llegará después del cierre con Meta y Tesla, acompañadas por Lam Research, Texas Instruments e IBM. Sus cifras y, sobre todo, sus previsiones de inversión y caja ayudarán a valorar si el rebote tecnológico del lunes tiene continuidad o si seguimos ante una recuperación de sobreventa.

S&P 500 durante la sesión del 20 de octubre. El tamaño refleja el peso relativo por capitalización y el color la variación diaria. Las grandes tecnológicas contrastan con las ganancias en buena parte del mercado.

La mejora se extiende a más sectores

Por sectores, la amplitud mejoró con claridad: nueve de los once terminaron en positivo, frente a cuatro el lunes, y cuatro subieron más de un +1%. Lideró salud, con un +2,33%, que volvió a marcar máximos y acumula más de un +6% en el mes, apoyada por su mayor componente, Eli Lilly. Le siguieron inmobiliario, con un +1,69%, utilities, con un +1,15%, y financieras, con un +1,12%. La caída de las TIR largas les quita parte de la presión que habían soportado por financiación y valoración.

Variación diaria de los once sectores del S&P 500 el 20 de octubre. Salud lideró y solo tecnología y comunicaciones terminaron en negativo.

También avanzaron consumo discrecional (+0,71%), materiales (+0,31%), consumo básico (+0,28%), energía (+0,17%) e industriales (+0,06%). En rojo quedaron únicamente tecnología (-0,34%) y comunicaciones (-0,89%), invirtiendo el orden del lunes. Los semiconductores llegaron a subir más de un +1% durante la sesión, pero el SOX terminó alrededor de un -0,3%. Después del castigo de octubre, esa incapacidad para conservar el rebote me hace seguir siendo prudente con el sector.

El primer aviso tecnológico llegó desde Asia. Elice, una compañía coreana de centros de datos e inteligencia artificial valorada en unos 750 millones de dólares, llegó a desplomarse un -35% tras su salida a bolsa. El fabricante chino de memoria CXMT cayó un -8% el lunes y acumula alrededor de un -27% en un mes. Todo ello mantiene el foco en la financiación y en el retorno real del gasto en centros de datos. Sigo siendo positivo con la adopción de la IA a largo plazo, pero cada vez tiene más sentido seleccionar los balances capaces de sostener esa inversión.

La fortaleza de salud tiene continuidad y el gráfico la respalda, aunque tampoco conviene comprar defensivas a cualquier precio. Un indicador de riesgo de burbuja recogido en el informe, con datos del 16 de octubre, situaba salud y consumo básico estadounidenses entre las lecturas más elevadas, mientras se moderaba en Nasdaq, Nikkei y Kospi. Lo tomo como una advertencia sobre el precio y las expectativas que ya se pagan por algunos negocios. Un buen sector también puede ofrecer una entrada poco atractiva si se acumula demasiado entusiasmo.

El sector salud vuelve a máximos. Su fortaleza contrasta con la dificultad del Nasdaq para recuperar sus referencias técnicas.

La amplitud mejora aunque quedan señales débiles

Fijaos en los datos internos de amplitud porque fueron buenos. El volumen negociado en valores que subían alcanzó el 73,6% en el NYSE, su mejor registro desde abril, y el 74,6% en el Nasdaq. Este último dato llama especialmente la atención en un índice que terminó ligeramente en rojo. Además, unas 45 compañías del S&P 500 subieron más de un +3%, frente a 17 el lunes, mientras que las que perdieron más de un -3% se mantuvieron en ocho. Hubo compras bastante repartidas bajo la superficie, aunque las grandes tecnológicas frenaran el índice.

El volumen en valores que subían alcanzó el 73,6% en la Bolsa de Nueva York. La mejora fue también visible en el Nasdaq, con un 74,6%.

Eso sí, en el diferencial de nuevos máximos menos nuevos mínimos de 52 semanas todavía queda trabajo. Mejoró hasta -54 valores en el NYSE y -292 en el Nasdaq, pero este último encadena 37 sesiones consecutivas con más mínimos que máximos anuales, su racha más larga desde abril de 2025. Por eso diferencio la buena participación de ayer de la reparación completa del mercado. Quiero ver que disminuyen los nuevos mínimos y que las recuperaciones aguantan varios cierres.

El equiponderado presenta la mejor estructura

El S&P 500 dio continuidad al rebote y cerró en 7.712,57 puntos, ligeramente por encima de su media de 50 sesiones, situada alrededor de los 7.704 puntos. Todavía tiene que consolidarse sobre ella. El MACD sigue mostrando debilidad y el RSI está por debajo de 50. Recuperar una media durante una sesión ayuda, pero perderla de nuevo enseguida dejaría al rebote sin una de sus primeras confirmaciones.

S&P 500 al cierre del 20 de octubre. El rebote alcanza la media de 50 sesiones sin confirmar todavía una recuperación sostenida.

El Nasdaq Composite continúa más rezagado, por debajo de su media de 50 sesiones y de la directriz alcista que arrancaba en los mínimos de agosto. Mantiene una señal bajista en el MACD y un RSI inferior a 50. El Nasdaq 100 tampoco consiguió recuperar su media de 100 sesiones. Aquí prefiero esperar a que el precio repare esas referencias y vuelva a situarse sobre la media de 50 sesiones antes de aumentar la confianza en la recuperación. Tras las caídas del mes, uno o dos días buenos pueden encajar perfectamente dentro de una tendencia que sigue débil.

Nasdaq Composite al cierre del 20 de octubre. Continúa por debajo de la media de 50 sesiones y de la directriz que arrancaba en agosto.

Nasdaq 100 al cierre del 20 de octubre. La media de 100 sesiones sigue frenando la recuperación.

En el Russell 2000, la subida del +1,65% fue la mejor desde principios de agosto, pero solo lo devuelve aproximadamente a donde estaba una semana antes. Sigue dentro de su canal descendente y por debajo de la media de 200 sesiones, con el MACD bajista y el RSI alrededor de 43. La mejora merece atención, especialmente si los tipos acompañan, aunque todavía necesita salir de esa estructura para que el rebote sea más fiable.

Russell 2000 en la plataforma del gráfico. El rebote permanece en el canal bajista. La cotización difiere ligeramente del cierre oficial.

El S&P 500 equiponderado es el que mejor aspecto presenta. Recuperó las medias de 100 y 50 sesiones, consiguió su cierre más alto desde el 8 de septiembre y, entre los índices que estamos siguiendo, mantiene la mejor combinación de impulso: MACD positivo y RSI por encima de 50. Me interesa que consolide sobre las medias recuperadas. Sería una confirmación de que el avance puede repartirse entre más compañías y de que las carteras pueden participar sin depender tanto de las megacapitalizaciones tecnológicas.

S&P 500 equiponderado. Recupera las medias de 50 y 100 sesiones y mejora frente a los índices dominados por las megacapitalizaciones.

También conviene recordar de dónde vienen las pequeñas compañías. Desde el máximo del 13 de agosto, el grupo de menor capitalización del Russell 3000 acumula una caída media cercana al -11,7%, frente al -3,2% del grupo de mayor tamaño. Hay bastante diferencia de comportamiento detrás de los índices. Veo margen para recuperar parte de ese castigo si mejora la financiación, pero sigo exigiendo balances limpios y beneficios que aguanten. Una empresa pequeña con demasiada deuda puede seguir teniendo problemas aunque su cotización haya caído mucho.

Caída media desde el 13 de agosto por grupos de capitalización del Russell 3000, de menor a mayor tamaño. El castigo ha sido mucho más intenso en las compañías pequeñas.

Los bonos vuelven a dar algo de margen

En renta fija vimos un aplanamiento alcista de la curva: las rentabilidades cayeron más en los vencimientos largos y subieron sus precios. Durante la sesión de contado, la TIR a dos años repuntó unos tres puntos básicos hasta el 4,79%, mientras el diez años cedía unos dos, al 5,12%. En las capturas posteriores al cierre de bolsa, el dos años figuraba alrededor del 4,78%, el diez años en el 5,11% y el treinta años en el 5,42%. Estos dos últimos acumulaban descensos de unos tres y cinco puntos básicos, respectivamente.

Evolución diaria de las rentabilidades estadounidenses a 2, 10 y 30 años hasta el 20 de octubre. Los cierres de la serie histórica pueden diferir ligeramente del corte posterior del informe.

Ya sabéis cómo funciona la matemática de los bonos: cuando baja la rentabilidad exigida en mercado, sube el precio de los bonos que ya tenemos, sumando esa plusvalía al cupón que van devengando. La caída de las TIR también mejora el atractivo relativo de compañías con dividendos estables y reduce parte de la presión sobre los negocios más sensibles al coste de financiación. Por eso la reacción de utilities e inmobiliario encaja con lo que hicieron los bonos.

Sigo viendo sentido a aprovechar estas rentabilidades de partida en renta fija de calidad, ajustando el vencimiento al horizonte y al riesgo que puede asumir cada cartera. Aumentar duración puede hacerse de forma moderada, sin llevar la cartera a bonos de veinte o treinta años. Los vencimientos muy largos reaccionan mucho más a cada movimiento de tipos y pueden añadir una volatilidad innecesaria para un cliente conservador. Y en bonos corporativos revisaría también cuánto se cobra por asumir riesgo de empresa, además de mirar la TIR.

Rentabilidad del Treasury a diez años en el corte del informe. El retroceso alivia parte de la presión reciente sobre bonos y sectores sensibles a los tipos.

Hay un precedente histórico que ayuda a moderar las conclusiones más negativas. En una muestra de episodios en los que la TIR a diez años subió más de 125 puntos básicos en siete meses, el S&P 500 obtuvo una rentabilidad mediana del +2,16% en los seis meses posteriores, con una media del +1,98%. La señal volvió a activarse el 29 de septiembre. Es una muestra reducida y los resultados individuales fueron muy distintos, así que lo tomo como contexto. Un repunte fuerte de los tipos ha podido convivir con subidas posteriores de la bolsa.

El tramo corto sigue reflejando expectativas de endurecimiento. El dos años se sitúa unos 90 puntos básicos por encima del tipo efectivo de la Fed, aunque esa diferencia también incorpora expectativas y primas de plazo y no se traduce mecánicamente en un número exacto de subidas. En los precios recogidos en el informe, una subida en octubre estaba descontada aproximadamente en un 17% y la de diciembre en un 92%, con un endurecimiento acumulado de unos 79 puntos básicos en el horizonte señalado, que incluye el próximo año. Son expectativas de mercado, sujetas a los próximos datos.

La volatilidad también se relajó. El VIX retrocedió hasta 17,3, desde la zona de 20 del viernes, y el VVIX, que mide la volatilidad esperada del propio VIX, bajó a 97,5, por debajo de la referencia de 100 que suele acompañar episodios de mayor tensión. El VIX a un día cedió a 11,2. Son señales coherentes con una menor demanda de protección después de la semana pasada, aunque todavía permiten movimientos diarios relevantes. Prefiero usarlas como contexto y contrastarlas con el precio y la amplitud.

El VIX retrocede hacia 17,3 después del repunte del viernes. La menor tensión ayuda al rebote, sin confirmar por sí sola un suelo en bolsa.

En divisas, el DXY, donde el euro tiene un peso cercano al 57%, siguió cediendo hacia los 101,72 puntos y perdió su media de 20 sesiones. El MACD diario mantiene una señal bajista y el RSI se ha alejado de la sobrecompra que llegó a superar 70. Todo ello encaja con una consolidación del dólar después de la subida previa. Para nuestras carteras en euros hay otra consecuencia: si la divisa está sin cubrir, un dólar más débil puede reducir la rentabilidad de una inversión estadounidense aunque el activo suba.

El índice DXY pierde su media de 20 sesiones. El dólar empieza a consolidar parte de la subida previa.

La vivienda explica parte de la sensibilidad a los tipos

La vivienda estadounidense volvió a mostrar el efecto de los tipos altos. En septiembre, las viviendas iniciadas cayeron un -5,2% mensual, hasta una tasa anualizada de 1,221 millones, por debajo de todas las estimaciones recogidas en el informe. Los permisos de vivienda unifamiliar descendieron un -4,0% mensual, hasta su nivel más bajo desde marzo de 2023. Las compraventas pendientes de vivienda usada sufrieron su mayor caída desde diciembre y llevaron su índice al mínimo de toda la serie, que comienza en 2001.

Las compraventas pendientes de vivienda usada marcan un mínimo en la serie. Los datos reflejan las dificultades de acceso a la vivienda y el efecto de los costes de financiación.

La explicación es bastante directa. Quien tiene una hipoteca antigua a un tipo muy inferior al actual se piensa dos veces un cambio de casa que le obligaría a financiarse más caro. Y quien intenta comprar por primera vez se encuentra con dificultades tanto para reunir la entrada como para pagar la cuota mensual. Eso está frenando la actividad, aunque siga existiendo necesidad de vivienda.

Lo curioso es que las constructoras residenciales subieron alrededor de un +3,2% pese a esos datos. Después del castigo acumulado, una relajación de los tipos puede pesar más en la cotización que otra cifra económica débil. La valoración del sector se había acercado a unas 12,5 veces el beneficio esperado de los próximos doce meses, una zona que ya había atraído compras. Eso sí, ese apoyo pierde fuerza si los beneficios previstos siguen revisándose a la baja. El precio de una acción descuenta lo que viene, pero también puede anticiparlo demasiado pronto.

China mejora en industria y mantiene la debilidad inmobiliaria

China dejó una combinación distinta. El PIB del tercer trimestre creció un +4,5% interanual, por encima del +4,3% esperado, apoyado en una producción industrial que avanzó un +5,5%, su mayor crecimiento en seis meses. El consumo mejoró mucho menos, alrededor de un +1,1%, mientras seguía profundizándose la contracción de la inversión inmobiliaria y en infraestructuras. La industria está aportando más apoyo que la demanda interna y la construcción. Esa diferencia importa al valorar qué negocios pueden beneficiarse de la recuperación.

Los resultados exigen mirar la caja y las previsiones

Los resultados provocaron movimientos muy distintos. 3M subió cerca de un +6%, ayudando al Dow Jones, tras elevar sus previsiones anuales y anunciar un acuerdo importante con Amazon. Hasbro ganó un +11,2% después de superar ventas y beneficios y mejorar sus perspectivas, mientras que Equifax avanzó un +11,3%, incluso habiendo recortado la previsión de ingresos de 2026. El mercado compara cada cifra con lo que ya esperaba y con lo que tenía incorporado el precio, de ahí que una revisión a la baja no siempre termine en una caída.

En cambio, General Motors perdió un -6,8% pese a superar ingresos y beneficios, elevar su expectativa de flujo de caja libre y autorizar 20.000 millones de dólares de recompras. Ese importe equivale aproximadamente al 27,5% de su capitalización, aunque la autorización no implica una ejecución completa ni inmediata. Los inversores pusieron el foco en una guía anual de beneficios más acotada y en el riesgo de que una recompra tan grande reduzca el colchón de caja y la capacidad de inversión si se debilitan las ventas. El tamaño de la recompra necesita encajar con la fortaleza financiera del negocio.

Después del cierre, Netflix cayó alrededor de un -7% por sus perspectivas. El beneficio ajustado por acción superó en un 6% lo previsto, pero el flujo de caja libre quedó aproximadamente un 11% por debajo del consenso. La guía del cuarto trimestre también fue más débil y el objetivo de crecimiento anual de ingresos pasó de una horquilla del 13% al 14% a un 13%. Aquí se ve bien lo que está exigiendo el mercado: la mejora de costes ayuda al beneficio, pero también hay que sostener el crecimiento y convertirlo en caja.

Netflix combina generación de caja con una desaceleración del crecimiento. La guía y el flujo de caja explican la reacción negativa posterior al cierre.

SpaceX, por su parte, avanzó en torno a un +4% fuera de hora. Los ingresos superaron en un 13% el consenso y el EBITDA ajustado en un 34%, con una contribución importante del negocio de inteligencia artificial. Hubo también métricas operativas más débiles, como la masa enviada a órbita y el número de suscriptores de Starlink. Mantendría esos datos a la vista porque permiten comprobar si la mejora financiera va acompañada de una evolución suficiente de la actividad.

En Capital One, la sorpresa favorable estuvo también en la calidad del crédito. El beneficio superó en un 23% lo esperado, las provisiones quedaron un 20% por debajo y la tasa de pérdidas en tarjetas fue del 4,01%, frente al 4,27% previsto. Las acciones subieron alrededor de un +6% fuera de hora. Me parece un dato útil para contrastar las preocupaciones sobre el consumidor, aunque todavía debe ponerse junto al resto de entidades y datos de morosidad.

Capital One mejora sus indicadores de calidad crediticia. La evolución de las pérdidas y provisiones ayudó a la reacción positiva posterior a los resultados.

También hubo diferencias dentro de la tecnología y la salud. Super Micro Computer ganó cerca de un +13% fuera de hora tras comunicar ventas muy superiores al consenso y mejores márgenes brutos que los previstos. Intuitive Surgical cayó alrededor de un -5%, pese a superar ingresos y beneficio, porque la previsión de crecimiento de procedimientos quirúrgicos resultó menos convincente. Las expectativas para los próximos trimestres están pesando mucho en la valoración.

En movimientos corporativos, Amazon anunció unos 300.000 puestos de trabajo entre contrataciones estacionales, parciales y a tiempo completo para la campaña de octubre a diciembre, además de un plan de inversión superior a 16.000 millones de euros en Alemania el próximo año. Incluye centros de datos, satélites y producción audiovisual. Salesforce, por su parte, acordó comprar la plataforma de marketing Braze por un valor de empresa cercano a 5.700 millones de dólares. Son ejemplos del gasto que sigue desplegándose en tecnología, aunque el mercado está distinguiendo cada vez más entre inversión y rentabilidad para el accionista.

Petróleo metales y bitcoin

El petróleo tuvo una sesión de ida y vuelta marcada por la geopolítica. El WTI llegó a superar los 110 dólares a primera hora ante las informaciones de que Irán buscaba recuperar parte del control sobre el estrecho de Ormuz. Después cedió con rumores de aprobación preliminar de una propuesta de compromiso entre Estados Unidos e Irán. Las conversaciones continúan y esos titulares todavía no equivalen a un acuerdo confirmado. Una relajación duradera del crudo aliviaría la inflación y los costes de muchas empresas, mientras que otro problema de suministro podría volver a presionar tipos y consumo.

Conviene distinguir las referencias para no mezclar movimientos. El WTI próximo al vencimiento figuraba en 101,79 dólares, mientras la captura que acompaña ya utiliza el contrato de diciembre, alrededor de 98 dólares, e incorpora negociación posterior al cierre estadounidense. La diferencia entre esas cotizaciones incluye contratos y momentos distintos y no debe interpretarse como una caída adicional de la misma referencia.

Futuros WTI con referencia al contrato de diciembre. La captura incluye negociación posterior al cierre estadounidense y no corresponde al contrato próximo al vencimiento del cuadro de 101,79 dólares.

Los futuros del oro siguen apoyándose justo encima del soporte, alrededor de los 4.145 dólares por onza en la captura. El MACD diario ha mejorado ligeramente, aunque el RSI permanece por debajo de 50. Se ha colocado en una posición desde la que podría intentar un rebote si respeta esa base y el dólar y las TIR dejan de presionar. Para confiar más en la recuperación necesito ver que el precio se aleja del soporte con continuidad.

El oro se mantiene junto al soporte. El impulso mejora de forma gradual, con confirmación pendiente en el precio. La captura incorpora negociación posterior al cierre.

La plata tuvo mejor comportamiento, con una subida cercana al +1,28% en el resumen de sesión y una cotización alrededor de los 58 dólares por onza. Mantengo también su gráfico porque ayuda a poner el movimiento en contexto: el rebote de los últimos días sigue dentro de una caída relevante durante octubre. Quiero ver si consigue construir una base más estable antes de dar por reparada la tendencia. La serie de futuros continuos puede diferir ligeramente del contrato y del corte de cotización utilizados en el resumen.

Plata en futuros continuos hasta el 20 de octubre. Cierres diarios en dólares por onza. El rebote sigue dentro del deterioro acumulado durante el mes.

El cobre repuntó ligeramente hacia los 6,6195 dólares por libra en la captura, pero sigue dentro de su rango lateral, con indicadores de impulso algo débiles. De momento aporta más información sobre consolidación que sobre un cambio de tendencia industrial. Por su parte, el gas natural cayó por cuarta sesión consecutiva hasta la media de 50 sesiones, alrededor de los 2,997 dólares por millón de unidades térmicas británicas, y regresó a la parte central del rango en el que se mueve desde marzo.

El cobre permanece en una consolidación lateral. La captura incluye negociación posterior al cierre y mantiene sus medias e indicadores de impulso.

El gas natural retrocede hasta la media de 50 sesiones después de cuatro jornadas de descensos.

En bitcoin, los futuros se situaban alrededor de los 83.000 dólares e intentaban recuperar la referencia horizontal marcada en el gráfico durante la sesión nocturna. El RSI está por encima de 50, pero el MACD diario sigue débil, así que las señales todavía son mixtas. Prefiero esperar una ruptura más clara y varios cierres sostenidos por encima de esa zona antes de confiar en la recuperación.

Futuros de bitcoin en la sesión posterior al cierre estadounidense. El intento de recuperación necesita mantenerse sobre la referencia horizontal marcada.

La prueba de hoy está en los resultados

Hoy publican 26 compañías del S&P 500. Después del cierre estadounidense llegará la prueba principal con Meta, Tesla, Lam Research, Texas Instruments e IBM. Estaré pendiente de las guías de inversión, de cómo se financia ese gasto y de cuándo se convierte en caja. Lam Research ayudará a valorar la demanda de equipos para fabricar chips, Texas Instruments aportará información sobre el ciclo industrial y los semiconductores analógicos, e IBM sobre el gasto tecnológico de las empresas. En Meta y Tesla, además, unas expectativas elevadas dejan menos margen para decepcionar.

Antes de la apertura conoceremos las cifras de Philip Morris, Thermo Fisher, Abbott, NextEra Energy, Danaher, AT&T y CME, entre otras. Me interesa contrastar la fortaleza bursátil de salud y utilities con sus negocios y previsiones. La subida tiene más posibilidades de sostenerse cuando los resultados la acompañan.

La agenda macro estadounidense es más ligera. A las 13:00, hora peninsular, se publican las solicitudes semanales de hipotecas MBA. A las 16:30, los inventarios de petróleo de la EIA. Y a las 19:00, el Tesoro reabre una emisión a veinte años por 13.000 millones de dólares, cuyo resultado puede mover las TIR largas. En Europa destaca la inflación británica, prevista a las 08:00. La Fed sigue en su periodo de silencio previo a la reunión del 27 y 28 de octubre.

Cómo lo traslado a las carteras

El comportamiento del martes encaja, por ahora, con un rebote tecnológico de sobreventa que todavía necesita confirmación y con una rotación que lleva varias jornadas favoreciendo al resto del mercado cuando los tipos dan una tregua. Lo positivo es que la amplitud y el volumen muestran compras repartidas. Para las carteras mantendría una diversificación real y daría más peso a la fortaleza que ya aparece en el equiponderado y en sectores como salud, revisando siempre lo que estamos pagando por esos negocios.

En tecnología seguiría siendo selectivo hasta ver cómo se reciben los resultados y las guías de esta noche, y hasta que el precio recupere referencias como la media de 50 sesiones del Nasdaq 100. La demanda de IA puede continuar creciendo mientras algunas compañías encuentran dificultades para financiar la inversión o para obtener un retorno suficiente. Por eso doy más importancia al balance y al flujo de caja que al volumen de gasto anunciado. La magnitud de la inversión, por sí sola, dice poco sobre el beneficio que acabará recibiendo el accionista.

Sigo pensando que una estabilización durante octubre puede dejar una base más favorable para el tramo final del año. Necesito que el equiponderado conserve las medias recuperadas y que la mejora deje de depender de una sola sesión buena en los valores más castigados. Una nueva subida intensa del petróleo o de las TIR, o una recaída con más compañías en mínimos, obligaría a revisar esa expectativa. Por ahora, prefiero acompañar la fuerza que ya aparece fuera de las grandes tecnológicas y mantener la cautela donde el gráfico todavía no ha confirmado la recuperación.

Julio Estella de la Rica

Gestor Patrimonial

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