Correo diario de mercados
28 de octubre de 2026 | Julio Estella
Buenos días,
Arrancamos el miércoles con los semiconductores encadenando su tercera sesión consecutiva de subidas al calor de nuevos acuerdos multimillonarios de financiación en inteligencia artificial. Pero bajo el capó sigue habiendo una diferencia que conviene tener presente: el S&P 500 ganó un +0,60%, mientras su versión equiponderada, donde todas las compañías pesan lo mismo, avanzó un +0,08%. El rebote está ganando continuidad en tecnología, aunque todavía necesitamos que se reparta entre más empresas para fiarnos del conjunto.
Hoy llegamos al verdadero examen de la semana con una doble cita que puede marcar el rumbo de los próximos días. A las 19:00 conoceremos la decisión de la Fed y a las 19:30 hablará Kevin Warsh. Después del cierre estadounidense llegarán las cuentas de Microsoft y Alphabet, donde además de batir estimaciones tendrán que justificar cada dólar de inversión. Creo que el movimiento puede continuar si el crecimiento de la nube y la generación de caja sostienen ese esfuerzo. Pero unas cuentas buenas por sí solas pueden quedarse cortas cuando el precio ya ha empezado a anticiparlas.
Los chips recuperan el mando y la amplitud sigue pendiente
El Nasdaq Composite subió un +1,18%, hasta 26.477,81 puntos, y el Russell 2000 un +1,16%, hasta 2.818,87. El Nasdaq 100 sumó un +1,29%, su mayor subida en cinco semanas, mientras el Dow Jones terminó prácticamente plano. El motor volvió a ser el SOX, que avanzó otro +3,6%, su mejor sesión desde el 22 de septiembre, y acumula cerca de un +7% en tres días tras rebotar en su media de 200 sesiones.

Gráfico 1. S&P 500, sesión del 27 de octubre. El tamaño de cada caja representa la capitalización y el color la variación diaria. La captura incluye un aviso de la plataforma en la esquina superior derecha.
Fijaos en el mapa. El verde se concentra en semiconductores y equipos para centros de datos, mientras Microsoft cayó un -0,24% y Meta un -1,64%. Broadcom ganó un +4,00%, AMD un +5,45%, Dell un +7,47% y CoreWeave un +7,94%. Dentro de la misma temática, quien vende infraestructura y quien tiene que pagarla pueden vivir sesiones muy distintas. Cuando corren siempre los mismos en el relevo, el cronómetro sale bien, pero el resto del equipo llega asfixiado.
Por sectores, tecnología (+1,49%) y consumo discrecional (+1,36%) llevaron la iniciativa. Tecnología lleva ya ocho sesiones consecutivas entre los dos mejores o los dos peores sectores del día, una señal de lo sensible que está la temática a cada noticia. También acompañaron materiales, utilities e industriales. En el otro extremo, energía cedió un -2,20%, con la caída del petróleo y las ventas en refinerías como Valero (-9,2%), Marathon Petroleum (-7,4%) y Phillips 66 (-7,0%). Subieron seis de los once sectores, pero en el S&P 500 las compañías que bajaron superaron ligeramente a las que subieron.

Gráfico 2. Los once sectores del S&P 500 al cierre del 27 de octubre. Elaboración propia con las variaciones de los índices sectoriales al contado recogidas en el informe.
La divergencia entre índice y amplitud lleva tiempo apareciendo. En el 33% de las sesiones de este año, el S&P 500 y su amplitud se han movido en direcciones opuestas, la proporción más alta desde al menos 1996 en la serie citada. Ayer mejoró el volumen negociado en valores que subieron, hasta el 68,0% en el Nasdaq y el 53,2% en Nueva York. Pero el saldo de nuevos máximos menos nuevos mínimos de 52 semanas siguió siendo negativo: -199 en Nasdaq y -67 en Nueva York. El Nasdaq lleva 42 sesiones consecutivas con ese saldo por debajo de cero. La actividad compradora mejora, aunque el daño acumulado en muchas acciones todavía pesa.
Financiar la IA calma el miedo y también reparte el riesgo
El catalizador vuelve a estar en el acceso al capital. Broadcom se benefició de las noticias sobre un esquema de financiación de unos 63.000 millones de dólares vinculado a las compras de chips y equipos de red de Anthropic, con respaldo a los intermediarios financieros de esas operaciones. AMD amplió su alianza de IA con Meta, que a su vez encontró una demanda cercana a cinco veces el importe de su colocación de acciones por 25.000 millones, dentro de un plan de financiación de casi 98.000 millones. Eso ayuda a entender por qué reaccionaron con tanta fuerza los proveedores de infraestructura.
Para quien vende los equipos, tener un cliente con financiación disponible mejora la visibilidad de los pedidos. Pero el riesgo sigue dentro del sistema y puede desplazarse al banco, al inversor que compra acciones o al vehículo que adquiere los servidores para alquilarlos. Y si el propio proveedor respalda a los intermediarios que financian a su cliente, conviene mirar cuánto acaba dependiendo todo del mismo flujo de ingresos futuros. La demanda final y la caja que produzca esa inversión tendrán que justificar la factura.
Las cestas de compañías ligadas a la IA muestran bien esa diferencia. La de infraestructura ganó un +3,65% ayer, frente al +1,15% de la cesta de compañías que aplican la tecnología a sus negocios. Aun con el rebote, la primera sigue perdiendo un -8,75% en octubre, mientras la segunda suma un +2,54%. En el año, sin embargo, infraestructura acumula un +60,51%, frente al +1,37% de implementación. El periodo que elegimos cambia mucho la foto. Son cestas hipotéticas equiponderadas, sin dividendos ni costes.

Gráfico 3. Infraestructura y aplicación de IA, variación diaria y acumulada en octubre. Cestas hipotéticas con rebalanceo trimestral. Las rentabilidades pasadas no garantizan resultados futuros.
Lo paradójico llegó después del cierre, cuando el mercado pasó de celebrar financiación nueva a examinar las cuentas. Seagate superó el consenso en un +2% en ingresos y un +4% en beneficio por acción ajustado, mejoró márgenes y situó su previsión para el siguiente trimestre un +6% por encima de lo esperado en ventas y un +9% en beneficio, tomando el punto medio de la guía. Aun así, cayó alrededor de un -6% en negociación posterior al cierre. NXP también batió ventas y beneficio, dejó una guía en línea y perdió cerca de un -7% fuera de horario.
En Visa, el beneficio superó el consenso en torno a un +1%, con el volumen de pagos creciendo un +9% interanual a divisa constante. La previsión de beneficio para 2027 dejó dudas y la acción cedió alrededor de un -2% tras el cierre. Robinhood cayó cerca de un -4%, después de un beneficio ajustado un -11% inferior al esperado y de una caída del -55% interanual en ingresos de cripto. Los depósitos netos y los usuarios activos mensuales quedaron un -10% por debajo de lo previsto, algo distinto de caer un -10% frente al año anterior. Son reacciones provisionales de anoche, pero recuerdan que las compañías tienen que superar lo que ya descuenta su cotización.
El contraste también aparece fuera de los chips. Essex quedó plana después de elevar su previsión anual, con un crecimiento del +3,1% en el resultado operativo neto comparable, apoyado por mejores rentas. CoStar perdió cerca de un -11% pese a superar el beneficio esperado en un +13%, duplicar su EBITDA ajustado interanual y elevar sus previsiones anuales. Su división principal incumplió la estimación de ingresos, pero la información disponible no permite atribuirle por sí sola toda la caída. Batir el trimestre y subir la guía tampoco garantizan una reacción positiva.
Los índices mejoran y ahora llegan las resistencias
El S&P 500 cerró en 7.722,60 puntos, recuperando su media de 50 sesiones, en torno a 7.697. Se quedó muy cerca de la media de 20 sesiones, en 7.730. Haber recuperado la primera referencia es constructivo. Ahora interesa que pueda consolidar por encima de esa zona cuando lleguen la Fed y los resultados, manteniendo la directriz que arranca en el mínimo de julio.

Gráfico 4. S&P 500, velas diarias y medias de 20, 50, 100 y 200 sesiones. Recupera la media de 50 días y encuentra la siguiente referencia cerca de 7.730.
En el Nasdaq Composite, el cierre recuperó la media de 100 sesiones, en 26.244, y llegó a la directriz bajista que parte del máximo de junio. La media de 50 sesiones, en 26.584, continúa por encima. El Nasdaq 100 también recuperó su media de 100 días, pero sigue por debajo de la de 50, situada alrededor de 29.807 puntos. El rebote ha llegado a una zona donde el precio tiene que empezar a confirmar que puede absorber ventas.

Gráfico 5. Nasdaq Composite, velas diarias. El cierre en 26.477,81 queda entre las medias de 100 y 50 sesiones, junto a la directriz bajista desde junio.
La mejora del Russell 2000 merece atención porque aporta una señal fuera de las grandes tecnológicas. Recuperó la media de 200 sesiones, en 2.802, y la de 20, en torno a 2.788, además de su directriz ascendente. Me interesa que mantenga esas referencias después de la reunión de la Fed. Las pequeñas compañías suelen ser sensibles a las condiciones de financiación, así que el movimiento de los tipos puede inclinar bastante la balanza.

Gráfico 6. Russell 2000, velas diarias. El cierre en 2.818,87 recupera la media de 200 sesiones y la directriz ascendente señalada en el gráfico.
Y el S&P 500 equiponderado, pese a avanzar poco ayer, conserva una estructura más ordenada: sigue por encima de las cuatro medias que aparecen en el gráfico. Conviene separar la foto del día de la tendencia previa. Que las grandes tecnológicas hayan recuperado el protagonismo durante unas sesiones puede convivir con un fondo de mercado razonable en el resto. Necesitamos que ambas cosas se sostengan.

Gráfico 7. S&P 500 equiponderado, índice al contado. Permanece sobre sus medias de 20, 50, 100 y 200 sesiones.
La Fed llega con los bonos alrededor del cinco por ciento
Los bonos han dejado de ganar precio con la intensidad de la semana pasada, pero sus rentabilidades tampoco han rebotado mucho con la recuperación de la tecnología. Las capturas de final de sesión y negociación posterior sitúan el Treasury a 2 años en el 4,739%, el 10 años en el 5,001% y el 30 años en el 5,312%. El 10 años había permanecido ligeramente por debajo del 5% durante la sesión al contado. Son referencias tomadas en momentos distintos y conviene conservar esa distinción.

Gráfico 8. Rentabilidad del Treasury a 2 años, en porcentaje 4,739% y mantiene como referencia el antiguo techo del canal. La línea roja es el tipo efectivo de los fondos federales.
El precio del dinero a corto plazo nos dice que el mercado sigue preocupado por la inflación. A cierre de ayer, los futuros asignaban alrededor de un 93% de probabilidad a mantener tipos hoy, pero cerca de un 83% a una subida en diciembre, frente al 81% del lunes. Para diciembre de 2027 descontaban unos 75 puntos básicos de subidas acumuladas. Son expectativas implícitas que cambian con los datos y las declaraciones. Una pausa esta tarde puede venir acompañada de un mensaje exigente para las siguientes reuniones, incluso sin nuevas proyecciones macroeconómicas.

Gráfico 9. Rentabilidad del Treasury a 10 años, en porcentaje. marca 5,001%, frente al entorno del 4,99% citado para la sesión al contado.
Ya sabéis cómo se traslada esto a la cartera. Si sube la rentabilidad exigida a un bono, baja el precio de los bonos emitidos a tipos inferiores. Cuanta más duración llevamos, mayor es esa sensibilidad. Por eso el 30 años necesita un seguimiento distinto al de la deuda corta, aunque ambos sean del Tesoro estadounidense. Y para un inversor en euros hay que añadir el efecto del dólar o el coste de cubrirlo.

Gráfico 10. Rentabilidad del Treasury a 30 años, en porcentaje. La captura posterior al cierre recoge 5,312%, con un movimiento diario reducido.
El dólar también recuperó algo de terreno. El DXY subió un +0,33%, hasta 102,367, en su tercera sesión consecutiva de avances y por encima de su media de 20 sesiones, en 102,011. El panel de divisas sitúa el euro alrededor de 1,1131 dólares y el dólar frente al yen en 157,93. Esa firmeza de la divisa estadounidense añade otra variable a la rentabilidad que recibe quien mide su patrimonio en euros.
En volatilidad aparece otra diferencia interesante. El VIX bajó un -4,84%, hasta 17,51, y el VVIX, que mide la volatilidad implícita del propio VIX, cedió hasta 99,45. Pero el índice de volatilidad de un día, el VIX1D, subió un +19,45%, hasta 12,53. Su conversión diaria da una referencia aproximada de ±0,79% para la sesión de la Fed, no un límite al movimiento posible. Me parece una expectativa contenida para la agenda que tenemos delante.
En crédito, los índices de diferenciales recogidos en el panel se estrecharon cerca de 3 puntos básicos tanto en grado de inversión como en alto rendimiento. Eso ayuda al escenario de estabilización. Pero esos índices generales no permiten dar por resueltas las necesidades de financiación de cada compañía ligada a la IA. Para eso hacen falta sus cuentas, vencimientos y compromisos concretos.
Conviene reservar margen para la volatilidad. Los modelos de estrategias sistemáticas estimaban posibles ventas de unos 11.500 millones de dólares en Estados Unidos durante la semana, y alrededor de 23.300 millones a escala global, incluso en un escenario de mercado estable. Son proyecciones condicionadas al precio, no órdenes ya ejecutadas. A esto se suma una estimación de gamma negativa en las coberturas de los intermediarios. En ese régimen, sus ajustes pueden reforzar el movimiento, comprando cuando el mercado sube y vendiendo cuando cae. Esa combinación puede amplificar una sorpresa de la Fed o de los resultados.
Los datos resisten y los nuevos pedidos pierden velocidad
Los pedidos de bienes duraderos crecieron un +1,84% en septiembre, pero conviene abrir el dato. Los aviones comerciales no ligados a defensa aportaron unos 5.600 millones de los 6.300 millones de dólares de incremento total. Debajo de ese componente volátil, los envíos de bienes de equipo sin defensa ni aviones mantuvieron un ritmo fuerte y registraron su mayor crecimiento trimestral desde 2020. Esos envíos ayudan a estimar la inversión que ya se está ejecutando y su aportación al PIB. Los nuevos pedidos miran más hacia delante y muestran una moderación, también en ordenadores, electrónica y equipos eléctricos. Entregar lo que ya se había contratado puede sostener la actividad de hoy mientras la entrada de nuevos encargos empieza a aflojar.

Gráfico 11. Pedidos de ordenadores, electrónica y equipos eléctricos. La línea mide el crecimiento de tres meses frente a los tres anteriores, anualizado. El punto destaca el ritmo mensual anualizado de septiembre.
Las encuestas manufactureras regionales encajan con ese enfriamiento. El compuesto de cinco bancos regionales de la Fed bajó de 56,6 a 54,0 en octubre, con retrocesos en nuevos pedidos, envíos y empleo. Sigue por encima de 50, pero los índices de precios pagados (73,5) y precios cobrados (63,2) permanecen en el decil más alto de su historia. Son niveles de índices de difusión, no tasas de inflación. Esa combinación de actividad que pierde velocidad y precios resistentes explica por qué la Fed tiene poco margen para mostrarse despreocupada.

Gráfico 12. Compuesto manufacturero de cinco bancos regionales de la Fed frente al ISM. El agregado regional pierde impulso después de haber mostrado mayor fortaleza.
El consumidor ofrece una foto menos débil: la confianza de Conference Board mejoró hasta su nivel más alto desde junio. En vivienda, las ventas de casas nuevas cayeron un -0,6% mensual, mejor que el -4,5% esperado, mientras los inventarios siguieron ajustándose. Los precios nacionales de la vivienda, descontando la inflación, acumulan alrededor de un -4,4% desde abril de 2022. Hay resistencia en la actividad, con una accesibilidad que continúa siendo difícil para muchas familias.
En Europa, Alemania aporta un contrapunto más favorable. El índice Ifo de clima empresarial de octubre subió a 90,2 desde 89,9, y las expectativas alcanzaron 91,6, su nivel más alto desde febrero de 2022. La mejora de las expectativas convive con una valoración algo peor de la situación actual. Es una señal útil para vigilar la recuperación, pero todavía necesita confirmarse en actividad real y beneficios.
Fuera de Estados Unidos conviene seguir midiendo el riesgo de divisa junto al bursátil. La caída del lunes en Brasil fue del -13,9% en el Ibovespa en moneda local, frente a cerca del -20% en el ETF EWZ, cotizado en dólares. Son exposiciones distintas y el cambio de moneda explica parte de la diferencia. El Ibovespa quedó un -15,69% por debajo de sus máximos del 9 de octubre, todavía fuera del umbral convencional del -20%. En el conjunto de los treinta grandes mercados seguidos, cuatro están clasificados en mercado bajista. El Kospi coreano ha entrado en su segundo episodio del año y en ambos tardó doce días en alcanzar una caída del -20%. El deterioro está repartido de forma muy desigual.
Oro y plata intentan estabilizarse mientras baja el petróleo
El oro volvió a defender intradía la zona de 4.000 dólares y la captura de futuros posterior al cierre lo sitúa en 4.072,90, con un avance del +0,85%. Es una reacción útil después de la corrección, aunque sigue por debajo de sus medias de 20, 50, 100 y 200 sesiones. Mantengo la atención en esa zona de 4.000, porque perderla de forma sostenida debilitaría el intento de estabilización.

Gráfico 13. Futuros del oro, USD por onza. La captura posterior al cierre del 27 de octubre recoge 4.072,90 tras volver a probar la zona de 4.000.
La plata, en torno a 54,5 dólares por onza, también recupera algo de terreno, pero el gráfico de octubre sigue mostrando el daño de las últimas semanas. El rebote de dos sesiones necesita continuidad antes de hablar de un cambio de tendencia. Su componente industrial puede añadir sensibilidad al crecimiento que conviene tener presente junto a su comportamiento como metal precioso.

Gráfico 14. Plata, futuro de diciembre de 2026 (SIZ6), USD por onza. Cierres diarios del 1 al 27 de octubre. El último dato de esta serie es 54,49, frente a 54,47 en otra captura del panel multiactivo.
El cobre dio una señal mejor: sus futuros subieron un +1,72%, hasta 6,6545 dólares por libra en la captura tardía, y recuperaron las medias de 20 y 50 sesiones, situadas alrededor de 6,6017 y 6,6227. Es constructivo para el escenario industrial, aunque un solo movimiento todavía no invalida la moderación que aparece en los pedidos.

Gráfico 15. Futuros del cobre estadounidense, USD por libra. Recuperación de las medias de 20 y 50 sesiones en la captura del 27 de octubre.
En petróleo, el WTI liquidó en 99,87 dólares, con una caída cercana al -1,9%, y el Brent en 113,88, un -1,7%, mientras el mercado valoraba gestiones para reducir la tensión en el golfo Pérsico. La captura posterior de diciembre del WTI volvió a marcar 100,24. La bajada da algo de aire a la inflación y a los márgenes, pero el gráfico mantiene al crudo por encima de sus medias. El nivel absoluto de la energía sigue siendo una restricción.

Gráfico 16. Futuro de diciembre del WTI, USD por barril. La captura posterior al cierre marca 100,24 y difiere de la liquidación en 99,87 por el momento de observación.
Y en bitcoin, los futuros recuperaron un +0,83%, hasta 80.565 dólares, justo junto a su media de 50 sesiones, en 80.566. Por arriba siguen pendientes la media de 20 sesiones, cerca de 82.888, y la zona de 83.000, que antes actuaba como soporte. El rebote acompaña la recuperación del apetito por riesgo, pero todavía tiene esas referencias por recuperar.

Gráfico 17. Futuros de bitcoin, USD. Referencia del 27 de octubre en 80.565 junto a la media de 50 sesiones. La zona de 83.000 sigue pendiente.
Qué necesito ver después de la Fed y los resultados
La agenda de hoy concentra el riesgo en la tarde y la noche. Estos son los horarios en España peninsular, con cinco horas de diferencia respecto a Nueva York durante esta semana: Fed a las 19:00, rueda de prensa a las 19:30, resultados de Alphabet y Microsoft tras el cierre de las 21:00, con sus conferencias a las 21:30 y 22:30, respectivamente. Las publicaciones de cuentas pueden llegar antes de sus conferencias.
Voy a fijarme en el crecimiento de Azure y Google Cloud, pero sobre todo en qué caja queda después de invertir, en las nuevas previsiones de gasto y en cómo van a financiarlas. También importa la reacción del mercado: si unas cifras exigentes consiguen atraer compras y sostenerlas, tendremos una confirmación bastante más útil que otro titular sobre miles de millones en nuevos proyectos.
Mantendría la selección en tecnología de calidad y la diversificación del conjunto, ajustando cualquier incorporación al peso que ya tenga esa temática en cada cartera. El rebote está mejorando el aspecto de los índices, pero perseguir los valores que más han subido antes de una publicación de resultados añade un riesgo muy concreto: que incluso unas cuentas buenas se queden por debajo de lo que exige el precio.
Para aumentar la confianza quiero ver al S&P 500 consolidando la recuperación de su media de 50 sesiones, al Russell manteniendo los 2.802 puntos y al Nasdaq recuperando sus siguientes resistencias. Si además el equiponderado acompaña y el crédito conserva la mejora, el movimiento tendrá una base más sólida. Si las grandes tecnológicas se giran tras publicar y vuelven a perderse las referencias recién recuperadas, tocará revisar cuánto riesgo merece la pena mantener.
Que tengáis un buen día.
Julio Estella de la Rica
Gestor Patrimonial
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