22 de octubre de 2026 | Cierre del miércoles 21

Buenos días,

Ayer volvimos a ver una de esas sesiones en las que un resultado empresarial cambia el ánimo de todo un sector. SpaceX publicó un crecimiento de ingresos del +161%, con su negocio de inteligencia artificial multiplicándose por nueve, y devolvió las compras a buena parte de la cadena de la IA. El Nasdaq Composite subió un +1,05%, el S&P 500 un +0,58%, el Dow Jones un +0,69% y el Russell 2000 un +0,27%. La tecnología volvía a tirar, aunque esta vez otros seis sectores también terminaron en positivo.

Creo que la recuperación está dando pasos en la dirección que necesitábamos, sobre todo por la reconquista de las medias de 50 sesiones. Pero ayer el volumen comprador fue bastante menos convincente que el del martes y siguieron apareciendo más mínimos anuales que máximos. Por eso prefiero ver cómo se digieren hoy los resultados de Meta y Tesla, antes de dar por resuelto el ajuste tecnológico.

Evolución intradía de los índices estadounidenses el 21 de octubre. Variación porcentual durante la sesión y niveles de cierre del mercado al contado.

El S&P 500 terminó en 7.757,17 puntos y el Nasdaq en 26.702,86. La sacudida de última hora por las noticias sobre personal diplomático estadounidense en el Golfo Pérsico se recuperó en buena medida después de aclararse el alcance de la medida. La geopolítica sigue teniendo capacidad para mover el mercado en cuestión de minutos.

La mejora tecnológica convive con diferencias importantes

El mapa de mercado ayuda a entender dónde entró el dinero. Los semiconductores y buena parte del hardware recuperaron terreno, con Nvidia, AMD, Micron y Dell entre los nombres destacados. En cambio, Alphabet y las telecos se quedaron al otro lado. Es una sesión que mejora el aspecto de la tecnología, pero mantiene una dispersión importante incluso entre negocios que solemos meter dentro del mismo bloque.

Heatmap del S&P 500 en una captura de la sesión del 21 de octubre. El tamaño representa capitalización y el color la variación porcentual intradía. Las cifras individuales pueden diferir del cierre definitivo.

SpaceX ganó cerca de un +8% y Super Micro Computer un +9,5%, esta última tras adelantar unas cifras y unas previsiones sólidas. El índice de semiconductores SOX avanzó un +2%. El mercado vuelve a encontrar pruebas de que la demanda existe y está generando ingresos. Lo que sigo mirando con cuidado es cuánto dinero queda después de pagar equipos, electricidad y financiación.

La otra cara apareció en telecomunicaciones. AT&T cayó alrededor de un -6,5%, mientras Verizon y T-Mobile también retrocedieron. La expansión de Starlink hacia servicios móviles obliga a revisar la competencia futura de estos negocios. El anuncio de comités para estudiar una posible combinación entre SpaceX y Tesla añadió interés al movimiento, aunque todavía hablamos de una operación en estudio.

Siete sectores suben y la tecnología vuelve a liderar

En la fotografía sectorial, tecnología subió un +1,63%, acompañada por industriales (+0,84%), financieras (+0,53%) y utilities (+0,52%). Energía, consumo discrecional y materiales también sumaron. Me parece positivo que la recuperación tecnológica conviva con avances en sectores que pueden beneficiarse de una mejora más repartida del mercado.

Comportamiento de los once sectores estadounidenses en la captura del 21 de octubre. Tecnología encabeza las subidas y comunicaciones concentra la mayor caída.

Por contra, comunicaciones cedió un -1,21%, inmobiliario un -0,80%, consumo básico un -0,63% y salud un -0,30%. En comunicaciones pesaron tanto las telecos como Netflix, que perdió en torno a un -5% tras recortar su previsión de ventas. La clasificación sectorial importa, porque Meta, Alphabet y Netflix están en comunicaciones, aunque en muchas carteras se perciban como una extensión de la tecnología.

Conviene mantener esta perspectiva cuando revisamos los fondos. Tener varios productos con nombres distintos puede acabar concentrando el mismo riesgo en grandes compañías de crecimiento. El rebote ayuda a las carteras, y también permite comprobar qué exposición estamos acumulando realmente.

La amplitud necesita volver a acompañar al precio

La participación compradora perdió fuerza respecto al martes. En la NYSE, el volumen negociado en valores que subían pasó del 73,6% al 46,3%. En Nasdaq bajó del 74,6% al 61,3%, aunque el índice avanzó con más claridad. Este indicador mide la intensidad del volumen en acciones al alza, y no el porcentaje de compañías que suben.

Porcentaje del volumen total negociado en valores al alza. Comparación de las sesiones del 20 y 21 de octubre de 2026.

Además, el saldo de nuevos máximos menos nuevos mínimos de 52 semanas siguió negativo: -72 en la NYSE y -174 en Nasdaq. Este último encadena 38 sesiones con más mínimos que máximos. La recuperación del índice está por delante de la recuperación de una parte relevante de sus componentes.

VIX en puntos. El descenso hacia 16,7 refleja menor demanda de protección frente a la volatilidad del S&P 500.

El VIX bajó a 16,7, una señal de menor tensión. Me gustaría que esa tranquilidad viniera acompañada de más participación compradora, para que el rebote dependa menos de unos pocos valores grandes.

El S&P 500 y el Nasdaq recuperan su media de 50 sesiones

El S&P 500 vuelve a situarse por encima de su media de 50 sesiones, mientras mejoran sus indicadores de impulso. Es una recuperación técnica relevante después del retroceso de octubre. Ahora importa conservar esa zona al primer intento de corrección.

S&P 500 al contado, en puntos, con velas diarias y medias de 20, 50, 100 y 200 sesiones. Debajo, MACD y RSI.

El Nasdaq Composite también recupera su media de 50 sesiones. Sus indicadores empiezan a mejorar, aunque todavía necesitan continuidad. En el Nasdaq 100, el ETF QQQ ha vuelto a alcanzar esa referencia, una prueba adicional para el conjunto tecnológico.

Nasdaq Composite en puntos. Recuperación de la media de 50 sesiones tras el ajuste reciente. Los indicadores inferiores muestran el impulso del movimiento.

El equiponderado mantiene ventaja y las pequeñas siguen pendientes

El S&P 500 equiponderado sigue mostrando un aspecto relativo más ordenado y se aleja de su media de 50 sesiones. La captura del índice refleja un avance del +0,34%, mientras las referencias equiponderadas acumulan más de un +4% en octubre, una mejora que merece seguimiento.

Índice S&P 500 equiponderado en puntos. Cada compañía recibe el mismo peso, por lo que su composición difiere de la del S&P 500 ponderado por capitalización.

Las pequeñas compañías avanzaron menos. El Russell 2000 intenta superar su canal descendente, pero sigue por debajo de su media de 200 sesiones. Ahí mantendría la exigencia de confirmación. Con el dos años estadounidense cerca del 4,8%, el coste de financiación continúa siendo elevado.

Índice Russell 2000 en puntos. El intento de salir del canal todavía convive con una cotización inferior a su media de 200 sesiones.

La IA recupera compras y el mercado sigue mirando la caja

La reacción de ayer es coherente con lo que viene preocupando al mercado. Los inversores quieren comprobar que el gasto en inteligencia artificial acaba convirtiéndose en ventas, márgenes y caja. Las cifras de SpaceX y el adelanto de Super Micro contribuyen a esa comprobación, aunque la rentabilidad final depende mucho del lugar que ocupe cada empresa en la cadena.

La diferencia dentro de la propia temática sigue siendo enorme. La cesta de infraestructura de IA que seguimos avanzó un +2,18% ayer, pero todavía acumula un -8,39% en octubre. La cesta de empresas que incorporan IA a sus negocios subió un +1,88% y gana un +1,99% en el mes. Son dos exposiciones relacionadas, con comportamientos y riesgos distintos.

Variación durante el último año de cestas equiponderadas con rebalanceo trimestral. Azul claro, infraestructura de IA. Verde, aplicación de IA. Azul oscuro, cesta conjunta. Gris y rojo, índices equiponderados. Son índices hipotéticos, sin comisiones ni dividendos.

Después del cierre hubo más información útil. IBM llegó a subir alrededor de un +5% en negociación extendida tras unas ventas de infraestructura mejores de lo esperado. Texas Instruments ofreció una previsión sólida, apoyada por automoción e industria. Y Lam Research llegó a caer cerca de un -5% fuera de horario pese a superar las principales estimaciones. Batir el consenso puede resultar insuficiente cuando la cotización ya descuenta unas cifras muy exigentes.

Por eso sigo prefiriendo negocios capaces de financiar su crecimiento con un balance sólido. Las buenas perspectivas de una tecnología y el precio que pagamos por participar en ella son dos decisiones que conviene analizar por separado.

Meta crece con fuerza y Tesla vuelve a generar caja

Meta presentó ingresos de 64.601 millones de dólares (+26%) y una previsión de 73.000 a 76.000 millones para el cuarto trimestre. El beneficio por acción fue de 3,83 dólares, condicionado por un cargo legal de 9.890 millones. Excluyendo ese cargo, la compañía lo sitúa en 7,40 dólares. La publicidad sigue creciendo, aunque el esfuerzo inversor empieza a notarse en la caja.

El flujo de caja libre de Meta fue de -2.120 millones de dólares, con inversiones trimestrales de 34.910 millones. Y la previsión anual de inversión queda entre 135.000 y 145.000 millones. La nueva clase de acciones sin voto amplía sus opciones de financiación. Creo que la cuestión para el accionista será cuánto tarda esa inversión en generar un retorno suficiente, además del crecimiento de ventas.

Tesla registró ingresos de 28.046 millones de dólares, prácticamente estables, y un beneficio ajustado de 0,48 dólares por acción. Lo más favorable fue la vuelta a un flujo de caja libre positivo de 1.531 millones, después del saldo negativo del trimestre anterior. Aun así, el beneficio operativo cayó un -56% interanual y el margen operativo quedó en el 2,6%. La mejora de caja es útil, pero todavía convive con una rentabilidad operativa reducida.

La temporada, en conjunto, empieza razonablemente bien. Con unas 74 compañías publicadas hasta la mañana del martes, el 79,7% superaba las previsiones de beneficio, frente al 59,5% que batía en ingresos. La primera cifra está en el décimo superior de las temporadas comparables desde 2001. La segunda se acerca más a la mediana histórica.

Porcentaje de compañías que supera previsiones de beneficio por acción (azul oscuro) e ingresos (azul claro). Las temporadas se comparan al mismo número de empresas publicadas.

La muestra sigue siendo pequeña. De momento, las cuentas sostienen el rebote, pero conviene comprobar que las ventas acompañan y que las previsiones futuras justifican las valoraciones.

Los tipos cortos siguen exigiendo prudencia

El Treasury a dos años terminó la referencia extendida cerca del 4,81%, unos 3 puntos básicos por encima del día anterior. El tramo corto sigue reflejando expectativas de una política monetaria exigente. La recuperación bursátil convive con ese coste del dinero.

TIR del Treasury a dos años en porcentaje. La línea roja representa el tipo efectivo de los fondos federales. Captura del 21 de octubre con negociación extendida.

En el diez años, la TIR llegó aproximadamente al 5,15% durante la sesión y se moderó después hacia el 5,12%. El alivio posterior al cierre mejora la fotografía, aunque la rentabilidad exigida sigue muy por encima de los niveles de hace unos meses.

TIR del Treasury a diez años en porcentaje. La captura incorpora el movimiento posterior al cierre del mercado de acciones.

El bono largo resiste y el dólar pierde impulso

El Treasury a treinta años bajó alrededor de 1 punto básico, hacia el 5,41%. La curva se aplanó ligeramente, con subidas en el tramo corto y un movimiento más favorable en el largo. Esta diferencia permite que parte de la renta fija amortigüe mejor la volatilidad.

TIR del Treasury a treinta años en porcentaje. Su descenso en la sesión contrasta con el repunte del tramo corto.

El dólar DXY también cedió y siguió por debajo de su media de 20 sesiones. Una consolidación adicional ayudaría a relajar parte de la presión sobre los metales. Para una cartera en euros, la rentabilidad de los activos estadounidenses seguirá dependiendo también de la exposición a divisa.

Índice DXY en puntos. La pérdida de impulso se observa tanto en el precio como en sus indicadores. Es un índice de divisas, distinto del cruce EUR/USD.

En crédito el problema se concentra en los más débiles

El dato que más merece atención fuera de la bolsa está en el crédito CCC, el tramo de menor calidad de la deuda de alto rendimiento. Su diferencial alcanza 1.085 puntos básicos, cerca de los extremos de 2022. Equivale a una prima de 10,85 puntos porcentuales sobre la deuda del Tesoro, distinta de la rentabilidad total del bono.

Diferencial ajustado por opciones del crédito corporativo CCC en puntos básicos. El repunte lleva esta prima hacia niveles asociados a dificultades financieras.

La distancia frente al promedio de los segmentos BB y B alcanza 823 puntos básicos. El castigo es muy desigual. La investigación de las posiciones de un ETF de deuda CCC apunta a problemas de competencia y sustitución tecnológica en cable, televisión, radio y determinados negocios de ocio. También hay debilidad cíclica, pero extrapolarla automáticamente a toda la economía sería precipitado.

Diferencia entre la prima del crédito CCC y el promedio de las primas BB y B, en puntos básicos. Muestra cuánto se ha separado el riesgo de peor calidad.

En nuestras carteras distinguiría la duración de la calidad del emisor. Una bajada de la TIR soberana puede elevar el precio de un bono, mientras una ampliación de su prima de crédito puede restarle valor. Por eso mantendría el foco en emisores solventes y en una duración proporcionada, sin buscar rentabilidades altas a cualquier precio.

El petróleo afloja con unos inventarios muy ajustados

El WTI de diciembre, ya como contrato de referencia, cayó alrededor de un -0,7% y liquidó cerca de 97 dólares por barril. Es un alivio para la inflación, aunque el balance físico sigue siendo ajustado. La caída del precio de una sesión conviene ponerla junto a los datos de oferta.

Futuro del WTI de diciembre en dólares por barril. El gráfico incluye negociación posterior a la liquidación y puede diferir de su precio de cierre oficial.

Los inventarios de crudo bajaron 3,36 millones de barriles y el informe sitúa las existencias totales en mínimos de 43 años. La gasolina perdió otros 2,95 millones. Además, la producción estadounidense descendió hasta 13,27 millones de barriles diarios, un 3,5% por debajo del promedio del último año.

Inventarios estadounidenses de crudo en millones de barriles desde 1982. Azul claro, total incluido el almacenamiento estratégico, con eje izquierdo. Azul oscuro, existencias sin reserva estratégica, con eje derecho.

El riesgo para los bonos sería un nuevo encarecimiento sostenido de la energía. Con menos colchón de inventarios, cualquier interrupción de oferta puede complicar la moderación de la inflación. La reacción al titular diplomático de ayer recuerda que esta variable sigue abierta.

El oro sostiene el soporte y todavía necesita recuperar fuerza

El oro sigue intentando estabilizarse sobre soporte, alrededor de 4.100 a 4.150 dólares por onza en el gráfico de futuros. El indicador de impulso MACD mejora ligeramente, pero el RSI continúa por debajo de 50. Hay señales de que la presión vendedora se está frenando, aunque la estructura todavía exige paciencia.

Futuro del oro de diciembre en dólares por onza. Captura del 21 de octubre cerca de 4.150 dólares, sobre la zona de soporte marcada.

La primera dificultad aparece en la media de 20 sesiones, próxima a 4.183 dólares. Recuperarla y sostenerse después por encima de 4.200 mejoraría el intento de rebote. Más arriba siguen las medias de mayor plazo. Prefiero que el metal vaya superando esas referencias antes de dar por terminada toda la corrección.

El contexto combina fuerzas distintas. Un dólar más débil y unas rentabilidades reales más contenidas pueden reducir el coste de mantener oro, que no paga cupón. En cambio, un repunte persistente de los tipos volvería a competir con él. La demanda de protección tampoco obliga al precio a subir todos los días.

Para una cartera diversificada sigo viendo utilidad en la exposición al oro, siempre con un peso adecuado a su volatilidad. Y separaría el metal de las mineras. Estas añaden costes, ejecución y riesgo empresarial, de modo que una recuperación del oro puede trasladarse con mucha más intensidad a sus cotizaciones. Hoy Newmont aportará información sobre ese frente con sus resultados.

La plata sigue en rango y el cobre espera confirmación

La plata se mueve en una franja técnica aproximada de 55 a 60 dólares por onza. La captura intradía del miércoles la sitúa cerca de 57,84 dólares. Superar 62 dólares daría más consistencia a una recuperación, mientras perder 55 deterioraría la zona de apoyo.

Futuro de plata de diciembre en dólares por onza, en una captura intradía del 21 de octubre. Debajo, TIR estadounidense a diez años en porcentaje. La imagen precede al cierre de la sesión.

El cobre cedió ligeramente y sigue dentro de su rango, con indicadores todavía débiles. Su gráfico no confirma por ahora una aceleración generalizada de la demanda industrial. En ambos metales mantendría la atención en el precio y en la evolución de los tipos, sin trasladarles automáticamente el entusiasmo de las acciones vinculadas a la IA.

Futuro estadounidense del cobre en dólares por libra. La trayectoria diaria sigue dentro del rango reciente.

Bitcoin recupera una zona relevante

Bitcoin vuelve a mejorar su aspecto. El futuro de octubre del CME alcanzaba cerca de 84.945 dólares en la captura posterior al cierre, recuperando la referencia horizontal próxima a 82.500 dólares y situándose por encima de su media de 20 sesiones. Es una fotografía más favorable que la que teníamos durante el ajuste reciente.

Futuro de bitcoin de octubre del CME en dólares. Captura del 21 de octubre a las 17:48 de Nueva York. Su cotización puede diferir del precio al contado.

El RSI supera 50 y el MACD se acerca a un cruce favorable. Estos indicadores acompañan el intento de recuperación, aunque me interesa más que conserve el soporte recuperado y consiga avanzar hacia los máximos recientes, en la zona de 87.000 a 87.500 dólares. Perder de nuevo la referencia horizontal debilitaría la señal.

Lo sigo tratando como una exposición de riesgo elevado. Su recuperación encaja con un mejor tono de los activos sensibles a liquidez y apetito por el riesgo, pero su volatilidad exige dimensionar el peso con cuidado. El análisis técnico sirve para ordenar ese riesgo, sin convertir una señal inicial en una garantía de subida.

La combinación que busco en el conjunto del mercado es una recuperación tecnológica con más participación, un petróleo contenido y unas TIR largas que dejen de presionar. Bitcoin puede acompañar ese escenario, aunque no sustituye la diversificación que aportan otros activos.

Hoy toca digerir resultados y vigilar el empleo

La cita macro principal llegará a las 14:30, hora peninsular, con las peticiones semanales de desempleo de Estados Unidos. El consenso recogido en la agenda es de 200.000, frente a 199.000 anteriores. A las 16:00 conoceremos el indicador adelantado de septiembre, con una previsión del -0,1%, y a las 17:00, la encuesta manufacturera de la Fed de Kansas City. A las 19:00 se subastan 26.000 millones de dólares en bonos ligados a inflación a cinco años.

La Fed sigue en su periodo de silencio antes de la reunión del 27 y 28 de octubre. Los datos de empleo y la demanda en la subasta permitirán comprobar cómo encaja el mercado la combinación de crecimiento, inflación y tipos. En Europa, la confianza del consumidor de la eurozona y la confianza empresarial francesa completan la agenda.

En resultados, antes de la apertura destacan Procter & Gamble, Union Pacific, Blackstone, Lockheed Martin, Valero, Comcast y Honeywell. Consumo, transporte, financiación, defensa e industria nos darán una visión más amplia que la de las grandes tecnológicas. También seguiré a PulteGroup para ver cómo pesa el coste de financiación en vivienda.

Después del cierre publican, entre otras, Western Digital y Newmont. La primera aporta una nueva referencia sobre almacenamiento y demanda tecnológica. La segunda permitirá contrastar el precio del oro con costes y márgenes mineros. Más allá de superar una estimación concreta, me interesa que las previsiones sostengan la generación de caja.

Qué espero y cómo lo traslado a las carteras

Sigo viendo margen para que la estabilización de octubre dé paso a una recuperación más amplia. Ayer mejoraron el S&P 500 y el Nasdaq al recuperar sus medias de 50 sesiones, el equiponderado mantuvo su buen aspecto relativo y el bono largo resistió. La confirmación que falta está en el volumen comprador, en la reducción de nuevos mínimos y en que las pequeñas compañías recuperen su media de 200 sesiones.

Mantendría una exposición diversificada y revisaría la concentración en IA aprovechando el rebote. La demanda es real, y el valor para el accionista dependerá de los márgenes, la inversión necesaria y el precio de entrada. En renta fija prefiero calidad y una duración proporcionada. Como referencia, una duración de cinco años implica aproximadamente un +2,5% de efecto en precio si la TIR cae 0,50 puntos porcentuales, antes del cupón y otros factores. El movimiento contrario también resta valor.

Cambiaría a una posición más prudente si los índices pierden las referencias recuperadas y empeora la amplitud, o si la tensión del crédito CCC empieza a extenderse a emisores de mayor calidad. También vigilo el petróleo, porque un repunte sostenido puede devolver presión a las TIR. De momento, el rebote gana argumentos y todavía necesita consolidarlos.

Julio Estella

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Julio Estella de la Rica

Gestor Patrimonial

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