Buenos días
Arrancamos el martes con la resaca de una sesión que empezó a las 7 de la mañana en Nueva York, cuando Trump publicó en redes que postponía los ataques contra la infraestructura energética iraní durante cinco días tras "conversaciones muy productivas" con Irán. Los futuros del S&P dispararon casi un +4% en premarket. Desde ahí, la sesión fue un vaivén continuo: Irán negó cualquier conversación, Israel confirmó que seguía atacando, y Trump apareció en la CNBC diciendo que había "muchas ganas de hacer un acuerdo". El índice terminó en +1,15%, bastante lejos de los máximos del día. No es exactamente la señal de convicción que uno esperaría tras cuatro semanas de caídas.
El dato más importante de esta semana lo tenemos hoy: los PMIs flash de marzo. Alemania publica a las 10:30h, la Eurozona a las 11:00h, UK a las 11:30h, y EE.UU. a las 15:45h. Estos son los primeros datos del mes de marzo, y nos dirán en qué medida el shock energético ya está llegando a la confianza empresarial global. También se publica la revisión de productividad y costes laborales de EE.UU. a las 14:30h. Los resultados de la jornada: GameStop (GME) después del cierre.
Qué pasó ayer
La historia del lunes fue sencilla y caótica a la vez: el tweet de Trump a las 7am ET lo cambió todo antes de abrir, y el resto de la sesión fue el mercado debatiendo si creérselo o no. Al final del día los índices cerraron bien por encima de donde estaban el viernes, pero muy por debajo de los máximos intradiarios. El S&P 500 cerró en 6.581 (+1,15%), el Nasdaq Composite en 21.947 (+1,38%), el Nasdaq 100 en 24.189 (+1,22%), y el Russell 2000 fue el mejor con +2,29% hasta los 2.494. El Dow Jones sumó +1,38%.

El estilo box de Morningstar lo deja muy claro: todos los estilos en verde, con el growth recuperando el liderazgo. Las large cap growth subieron un +2,00%, frente al +0,62% de la large value. Las small caps brillaron con fuerza especial: small value +1,25%, small growth +2,08%. Cuando las pequeñas capitalizaciones se mueven así es porque el mercado está apostando por una reducción del riesgo sistémico, en este caso vía petróleo.

En sectores, los 11 cerraron en positivo: lideró Consumo Discrecional (+2,60%) con turismo, cruceros y housing recuperando con fuerza ante la bajada del oil. Detrás, Materiales (+1,66%), Tecnología (+1,35%), Industriales (+1,16%) y Energía (+1,20%) (curioso que energía subiera pese a que el petróleo cayó un 10%). En el otro lado, Salud (+0,02%) y Consumo Básico (+0,43%) rezagaron. Cuando los defensivos van últimos en un rebote, el mercado está diciendo que confía en que la de-escalada es real.

La amplitud fue sólida: más del 76% de los componentes del S&P cerraron en positivo, el NYSE positive-volume ratio llegó al 80% (el segundo mejor del año, solo por detrás del 6 de febrero), y en el Nasdaq al 68%.

Los nuevos máximos menos mínimos en 52 semanas mejoraron drásticamente: de -162 a -29 en NYSE.

De -392 a -140 en Nasdaq. Son números que en otro contexto serían bastante positivos. El problema es que vienen de niveles muy dañados y el cierre del día deja dudas.

El VIX cayó un -2,35% hasta 26,15, pero mantiene su tendencia alcista y sigue en niveles consistentes con movimientos diarios del S&P de entorno al 1,65%. Que el VIX cayera mientras el mercado subía es técnicamente positivo, pero el nivel de 26 sigue siendo "modo alerta ". El VVIX (volatilidad de la volatilidad) terminó en 122,8, por encima del nivel de 100 que se considera indicativo de estrés elevado.
Bonos y divisas
Los Treasuries cerraron ligeramente a la baja en rentabilidad: el 10 años terminó en 4,35% (-4 pb), y el 2 años en 3,86% (-5 pb). La bajada fue modesta dadas las circunstancias, y lo relevante es la perspectiva de más largo plazo: el 10A lleva +39 pb en lo que va de marzo, el 2A sube +48 pb en el mes. El mercado de bonos lleva semanas mandando un mensaje muy claro: la inflación energética está complicando el trabajo a la Fed. Durante el pico de la sesión el 10A tocó el 4,45% antes de ceder, lo que hubiera sido el mayor cierre desde julio.

En expectativas de tipos de la Fed, la jornada trajo cierta normalización después de que la semana pasada el mercado llegara a descontar subidas para 2026. Ahora hay ligeros recortes netos (+3 pb) descontados para 2026, con el primer recorte completo moviéndose a septiembre de 2027 con una probabilidad del 53%. Hoy habla el gobernador Barr, que ya era hawkish antes del conflicto de Irán.
El dólar cedió un -0,52% hasta DXY 99,13, retrocediendo hacia la línea de tendencia alcista del año. Técnicamente el MACD ha girado a venta de largos y el RSI volvió a 50. Cuando hay de-escalada geopolítica el dólar pierde el atractivo de refugio y el mercado sale del USD. El euro/dólar fue beneficiado.
Materias primas y cripto
El WTI cayó un -9,4% hasta $89, operando en una banda intradiaria de casi el 20%. El driver fue único: el tweet de Trump. El MACD del crude ha girado a "sell longs", lo que sugiere que la presión vendedora tiene algo de continuidad si la narrativa de de-escalada se consolida. Dicho esto, hay un matiz importante que Goldman lleva señalando: los mercados de papel (futuros) han caído con fuerza, pero los mercados físicos de energía son otra historia. El crudo Oman, el Murban de los Emiratos y el jet fuel europeo físico siguen cotizando por encima de 150-200$/barril en algunas variedades. Esa desconexión entre papel y físico dice que el mercado de futuros está descontando una resolución que el mercado real todavía no ve. Hormuz sigue técnicamente sin operar con normalidad.
Goldman espera que el Brent promedie $85 en 2026 (frente a $77 anterior) y $80 en 2027, reconociendo que el shock de Hormuz dejará precios estructuralmente más altos durante más tiempo que en episodios anteriores. El Secretario del Tesoro Bessent señaló que el ciclo completo podría llevar unos 50 días más, lo que sitúa una posible resolución a mediados de abril.
El oro cayó un -3,7% hasta $4.400, tocando su MA200 en el camino antes de rebotar parcialmente. El RSI bajó por debajo de 30 por primera vez desde octubre de 2023 (en territorio de sobreventa técnica). El oro lleva siendo el termómetro del miedo y de la desconfianza en los bancos centrales, y su comportamiento está siendo interesante: estaba disparado mientras el conflicto se intensificaba, y ahora cae con la de-escalada. La lectura: era en parte refugio, en parte cobertura inflacionista, y en parte reflejo de que los bancos centrales que más oro compran son energéticamente dependientes del Golfo y necesitan liquidez. Técnicamente el MACD está en "go short".
El cobre rebotó un +1,8% desde su MA200, una señal constructiva relativa: el proxy global de crecimiento se porta mejor que el oro o el petróleo en la de-escalada. Bitcoin subió un +3,77% hasta 70.746$, aunque sigue dentro del rango lateral en el que está desde principios de febrero. El gas natural cayó a mínimos del mes, por debajo de $3. Señal positiva para Europa a corto plazo, aunque Qatar avisó que podría tardar de tres a cinco años en recuperar capacidad de exportación de GNL.

Macro y bancos centrales
Los datos macro publicados ayer en EE.UU. pasaron desapercibidos con el ruido geopolítico, pero merecen atención porque refuerzan un mensaje preocupante: la economía americana ya estaba frenando antes del shock de Irán. El Chicago Fed National Activity Index de febrero salió en -0,11 (consenso +0,27, previo +0,18), el peor en varios meses. El Construction Spending de enero cayó un -0,3% (consenso +0,1%, previo +0,3%). Dos misses claros que confirman que el mercado laboral ajustado y las condiciones financieras más restrictivas ya estaban pasando factura antes de que el precio del petróleo se disparara.
JPMorgan ha revisado su previsión de IPC 2026 (4Q/4Q) del 3,2% al 3,4% por el impacto energético. La gasolina retail en EE.UU. ya está en 3,91$/galón, aproximadamente un dólar más que antes del conflicto. El diesel sube aún más, unos 1,5$ adicionales, lo que presiona los márgenes de toda la cadena logística. Los fertilizantes (producidos de forma desproporcionada en el Golfo) también han subido, y las materias primas agrícolas empiezan a tensionarse. El efecto de segunda ronda en inflación de alimentos llegará en los próximos meses.
Para hoy, el dato estrella son los PMIs flash de marzo. Son los primeros datos del mes en reflejar el impacto del conflicto en la confianza empresarial. JPMorgan espera que muestren subidas en precios y posible moderación de actividad, especialmente en manufactura europea. Si el PMI manufacturero de la Eurozona cae significativamente por debajo de 48 (en territorio de contracción), sería una confirmación de que el shock energético ya está llegando a la economía real. El consenso para el PMI manufacturero US es 51,2 y para servicios 52,0, con riesgo claramente sesgado a la baja. También tenemos la revisión de
Resultados y micro
Palantir (PLTR) subió más de un +4% después de que Reuters informara que el Pentágono adopta su sistema de IA Maven como programa de defensa oficial ("program of record"), lo que le da financiación estable y largo plazo y lo convierte en la plataforma central de IA del ejército estadounidense. Es una buena noticia táctica para un valor que ha estado bajo presión con el resto del mercado, y también confirma la tesis de que los contratos de defensa con IA tienen visibilidad diferente a los contratos de CapEx tecnológico privado.
Micron (MU) cedió un -4%, continuando el sell the news que empezó la semana pasada tras un gran beat. SNDK -3%, STX -2,5%, WDC -1,5%. El posicionamiento en el sector de memoria es de los más largos institucionalmente en el mercado, tanto retail como institucional. La pregunta que el mercado se hace es si los resultados de MU marcan el pico del ciclo. No hay respuesta clara todavía, pero el hecho de que no hubiera un rebote sostenido ayer, en un día de mercado verde, es una señal de que hay techo de demanda para el sector en los niveles actuales.
Las aerolíneas (Delta, United, Southwest, American Airlines) subieron en torno al +4%. La lógica es directa: petróleo -10% → coste de combustible baja → márgenes mejoran. La misma lógica funcionó para las compañías de cruceros: Carnival +6% y Royal Caribbean +5%, aunque acumulan -19% y -11% respectivamente desde el inicio del conflicto.
Estee Lauder (EL) cayó un -7,7%, su quinta sesión este mes con pérdidas superiores al -5%. El detonante fue la reacción negativa del mercado a los rumores de combinación con el grupo español de belleza Puig. El valor lleva acumulando presión desde múltiples frentes y la falta de catalizadores positivos está pesando mucho.
Synopsys (SNPS) subió un +4% después de que se conociera que el fondo activista Elliott Investment Management ha tomado una posición multimillonaria. Elliott argumenta que a medida que la IA aumenta la complejidad de los chips, Synopsys está "uniquely positioned" para beneficiarse. A vigilar cómo evolucionan sus demandas de cambios operativos.
En corporativo: Apple anunció la WWDC del 8 al 12 de junio, donde se espera un paquete de funcionalidades de IA que será la apuesta más importante de la compañía en este campo hasta la fecha.
va en la dirección equivocada.
Visión y conclusión
El TACO trade ("Trump Always Chickens Out") funcionó ayer, al menos en parte. Pero hay una diferencia fundamental con los episodios de los aranceles: en ese caso, Trump podía cambiar de posición de forma unilateral en cuestión de horas porque dependía solo de el. En el conflicto con Irán, la resolución requiere que Trump, Irán, Israel y los estados del Golfo estén todos de acuerdo. Irán negó ayer que hubiera conversaciones. Israel confirmó que seguía atacando. Hormuz técnicamente no ha reabierto. Esto no es una guerra de aranceles, es una guerra de verdad. La comparación con la jugada de los aranceles que el mercado quiere hacer puede ser una trampa.
¿Por qué se echó para atrás Trump? Varios factores confluyeron a la vez. Primero, y probablemente el más importante: los tipos de interés. El bono a 10 años ha subido +39 pb solo en marzo, llegando a tocar el 4,45% el lunes antes de darse la vuelta, el 2 años acumula +48 pb en el mes. Son movimientos de una magnitud que históricamente presiona los múltiplos del mercado de renta variable y encarece la financiación de la deuda pública americana en un momento donde el déficit ya es un problema estructural. Trump financia déficits enormes, tipos disparados son su peor pesadilla fiscal. El índice de presión de Deutsche Bank (combina precisamente bonos, bolsa, popularidad presidencial e inflación) marcó máximos de su segundo mandato justo antes del tweet. El S&P estaba en mínimos de 26 semanas y Trump es muy sensible al a los mercados como termómetro político. La gasolina a 3,91$/galón, un dólar más arriba que antes del conflicto, es veneno electoral que se nota en la calle mucho antes que en el IPC. El riesgo en las midterms de noviembre empezó a materializarse: las plataformas de predicción ya dan el Senado en 50/50. Y el posicionamiento corto en ETFs en percentil 97 de cinco años garantizaba un short squeeze espectacular ante cualquier señal de de-escalada que pudiera reclamar como victoria. La combinación de presión financiera, presión electoral y la posibilidad de un rebote que atribuirse fue, probablemente, irresistible. Ahora hay que ver si aguanta cinco días.
El rebote de ayer tuvo buenas características de amplitud, sí. Pero la vela de cierre es mala. La situación con más del 50% de los valores del S&P en sobreventa y posicionamiento corto en máximos de varios años generó las condiciones para el rebote. Eso no lo invalida técnicamente, pero tampoco lo confirma como el fondo. Sin una señal de Follow-Through Day clara (subida del +1,25% o más con volumen creciente entre los días 4 y 10 del rebote), la tendencia sigue siendo bajista.
En carteras: sin cambios bruscos. Los PMIs de hoy darán más contexto antes de mover ficha. Recordad que, aunque el mercado rebota, los datos económicos más recientes confirman que la economía US ya frenaba antes del shock energético... Los dos activos que monitorizo de cerca para ampliar son, 1) la renta fija y 2) oro (niveles de 4.100$)
Que tengáis un buen martes.
Julio Estella de la Rica
Gestor Patrimonial
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