Buenos días,
Ayer fue un lunes que resumía perfectamente en qué mercado vivimos: las negociaciones con Irán se rompen el sábado, Trump anuncia el domingo por la mañana un bloqueo naval en el Estrecho de Ormuz, los futuros abren en rojo, el petróleo se dispara casi un +10% intradía... y acaba el día con el S&P 500 en +1,02%. El patrón ya lo conocéis: el TACO trade (Trump anuncia algo agresivo → mercados caen → aparecen señales de que hay conversación → todo el mundo compra). Ayer Trump dijo literalmente que "nos han llamado las personas adecuadas" antes del mediodía, y el resto lo hicieron los flujos sistemáticos en el cierre.
Hoy el protagonismo pasa a los resultados empresariales: JPMorgan, Wells Fargo, Citigroup, BlackRock y J&J reportan antes de la apertura. Y a las 14:30h tenemos el PPI de marzo, que va a afinar las estimaciones del PCE de la Fed (su referencia de inflación preferida). Un día con mucho en la mesa.
Qué pasó ayer
Los índices americanos arrancaron la semana con caídas moderadas por el fin de las negociaciones directas con Irán y el anuncio del bloqueo en el Estrecho de Ormuz, pero fueron escalando posiciones a lo largo de toda la sesión. El S&P 500 cerró en +1,02% (6.886), el Nasdaq Composite en +1,23% (23.184), el Russell 2000 en +1,52% (2.670) y el Dow Jones en +0,63% (48.218). El S&P equiponderado subió también un +1,2%, lo que confirma que la amplitud fue decente: no fue solo obra de cuatro megacaps.

¿Dónde estuvo la historia del día? En dos sitios. El sector Financiero lideró con un +1,7%, con el viento de cola del arranque de resultados. Y el Software, que había sido literalmente destruido la semana anterior (el ratio L/S en Software había caído a mínimos históricos, desde el 7% de exposición neta que tenía a inicio de año hasta el 1,4%), protagonizó una de sus mejores sesiones en años: el ETF de software IGV cerró con +5,4%, la mayor subida en un solo día desde el pasado abril. Oracle fue el valor que más subió del S&P 500 con un +12,7%, impulsado por su summit de inteligencia artificial. La par Software vs Semis, que había perdido un -22% solo la semana pasada (la mayor caída en el ratio desde que hay datos comparables), dio señales de reversión. Y el índice de semiconductores SOX encadenó su novena sesión consecutiva al alza, acumulando un +26,6% desde los mínimos del 30 de marzo, el mejor tramo de 9 días desde noviembre de 2002.
En el lado negativo, los únicos sectores en rojo fueron Utilities (-1,2%) y Consumo Basico (-1,0%): los defensivos castigados cuando hay apetito por riesgo. Conagra (CAG) cayó un -4,4% tras anunciar el relevo en la dirección (el CEO actual deja el cargo el 31 de mayo). En el sector de cruceros y aerolíneas (los más sensibles al coste del combustible), las caídas rondaron el -2% a -4%.

Una nota sobre el volumen: solo se negociaron 15,8 millardos de acciones en todos los mercados americanos, un -14% por debajo de la media de 20 sesiones. Los flujos sistemáticos (CTAs) fueron los que empujaron en el tramo final del día. En cuanto al VIX, cerró en 19,12 (prácticamente sin cambios), un nivel que implica movimientos diarios esperados en el SPX de alrededor del 1,2%.
En Europa, los mercados resistieron relativamente bien el fin de semana geopolítico pero cerraron en terreno negativo: DAX -0,3%, EuroStoxx 50 -0,4%, SXXP -0,2%, UKX -0,2%. Nota corporativa relevante: LVMH reportó crecimiento de ingresos en Moda y Marroquinería del -2% (vs consenso del 0%), y su ADR americano cayó un -4,1%. El lujo sigue bajo presión.
Bonos y divisas
Lo más llamativo en bonos fue precisamente lo que no pasó: el bono americano a 10 años cerró cediendo 3 puntos básicos, al 4,29%, a pesar de que el petróleo subía y los titulares geopolíticos eran muy pesados. Es una señal de que el mercado de bonos no está huyendo hacia rentabilidades más altas como respuesta al conflicto, por ahora. El bono a 2 años bajó al 3,78%, el nivel más bajo desde el 18 de marzo, lo que en la práctica implica que el mercado descuenta un recorte de la Fed en los próximos dos años. Mientras el petróleo presione la inflación de servicios, la Fed no va a moverse.

Una señal que conviene vigilar en los bonos: desde el inicio del conflicto con Irán, la demanda extranjera en el tramo largo de la curva ha sido notablemente floja en las subastas. Los inversores domésticos han compensado parcialmente, pero es un dato relevante para la tesis de largo plazo.
En divisas, el dólar (DXY) cedió un -0,26% hasta 98,39 y cayó por debajo de la confluencia de sus medias móviles de 25, 100 y 200 sesiones (ya había roto la línea de tendencia alcista desde enero). La lectura es crecientemente bajista para el dólar a corto plazo. Un dólar más débil es, en general, viento de cola para los mercados de riesgo y para las materias primas.
Materias primas y cripto
El WTI cerró en $97,88 (+1,4%), pero el número no cuenta la historia del día: llegó a subir casi un +10% intradía cuando se confirmó el bloqueo naval, y luego recortó prácticamente todo. Lo más relevante aquí es la enorme divergencia entre el mercado físico y el financiero: el diferencial entre el precio spot inmediato del crudo y los futuros a corto plazo (Dated Brent vs futuros) llegó a superar los $30 el viernes, señalando un mercado físico en tensión severa, con inventarios de la OCDE que podrían acercarse a mínimos operativos a principios de mayo. La pregunta relevante no es si el petróleo sube, es cuánto tiempo aguantan los inventarios como amortiguador. La clave para el precio del crudo sigue siendo si el Estrecho de Ormuz se reabre.
El oro cedió un -0,16% hasta $4.742, segunda sesión consecutiva bajando desde máximos de tres semanas. Los técnicos están mixtos: el MACD en modo "cover shorts" pero el RSI de vuelta al 50. Nada alarmante, sin señal clara. La plata cerró en $75,51 (-0,48%).
Una nota positiva: el cobre alcanzó su cierre más alto desde febrero, por encima de todas sus medias móviles relevantes. El cobre es el mejor proxy de demanda industrial global, así que este movimiento (coincidiendo con el rebote del Russell 2000 y el sector financiero) es una señal de que el mercado no está leyendo el conflicto del Hormuz como un cisne negro para el crecimiento global.
En Bitcoin, cuarta sesión consecutiva al alza y cierre en $73.182 (+2,6%). Se mantiene hacia la parte alta del rango de consolidación desde principios de febrero. Si rompe el techo del rango, el siguiente objetivo de atención sería claro, pero de momento solo está en la zona alta de la caja. El gas natural americano cayó a mínimos desde octubre de 2024.
Macro y bancos centrales
El único dato de ayer fue las Ventas de Vivienda de Segunda Mano de marzo, que salieron en 3,98 millones de unidades (estimado 4,05M, anterior 4,09M). El mínimo de 9 meses, y la asociación de agentes inmobiliarios cortó sus previsiones de ventas para 2026. No es una sorpresa enorme, pero es otra pieza en el puzle del mercado inmobiliario que no arranca con hipotecas todavía elevadas. Los precios aguantan firmes por la escasez de oferta, que es precisamente lo que hace que este ciclo inmobiliario sea tan extraño.
Hoy el dato importante es el PPI de marzo a las 14:30h (consenso +1,1% mensual; estimación propia +1,0%). El PPI importa porque alimenta directamente el cálculo del PCE, que es el indicador de inflación favorito de la Fed. Si el PPI confirma la desinflación, refuerza el escenario de paciencia del banco central. Si sale caliente, las probabilidades de recortes de tipos en 2026 (que ya son bajas) se van a erosionar aún más.
En cuanto a miembros de la Fed, vale la pena escuchar a Goolsbee a las 18:15h (no votante, pero fue el que dijo en abril que el shock energético podría retrasar mejoras en inflación hasta 2027) y al panel de las 19:00h con Barr, Collins, Barkin y Paulson. Los votantes 2026 son Barr y Paulson: el primero lleva meses en modo "esperar y ver", el segundo ha señalado que, si la inflación sigue por encima del 2%, habría que ser cautelosa.
Resultados y micro
El gran protagonista de ayer fue Goldman Sachs (GS). Los números fueron buenos: beneficios +19% interanual, récord en trading de acciones (segunda vez consecutiva que baten su propio máximo histórico), ingresos de banca de inversión +48%. Sin embargo, los ingresos de la división de renta fija salieron en $4,01 billions vs $4,92 billions estimados (un miss de casi $1 billion). La acción cayó un -1,9% en la sesión. Clásico "sell the news" tras un rally del 13% previo a los resultados.
El gran ganador del día fue Oracle (ORCL), que subió un +12,7% tras su Customer Edge Summit, donde mostro sus capacidades de IA (incluyendo una plataforma para utilities que generó 369 millones de dólares en ahorros para clientes en 2025). También subieron con fuerza ServiceNow (+7%), Salesforce (+4%) y Microsoft (+3,6%). El mensaje del mercado es que el par Software/Semis estaba demasiado estirado a la baja y buscaba cualquier excusa para rebotar. Mucho cierre de corto.

En el otro extremo, Fastenal (FAST) cayó un -8% pese a cumplir las. El mercado castiga con dureza a los que simplemente "no sorprenden" en un entorno de resultados donde la guía lo es todo. Los datos de Fastenal son también un dato macro: distribuye a industria y construcción, y la demanda no está acelerando.
Hoy reportan antes de apertura los grandes bancos. Lo que importa, más que los números del Q1 (que probablemente sean sólidos dado el entorno de volatilidad favorable para los mesas de trading), es qué digan sobre crédito, perspectivas de la economía, y cómo están navegando el conflicto de Oriente Medio. Los analistas también van a escuchar con atención cualquier mención a crédito privado y exposición a fondos de software apalancado.
Lectura técnica
El S&P 500 lleva 8 de las últimas 9 sesiones en positivo y ha recuperado completamente las pérdidas desde el inicio del conflicto con Irán. Cierra en 6.886, por encima de su MA20 (≈6.815), su MA50 (≈6.765) y su MA200 (≈6.667). El MACD diario y el RSI siguen en lecturas positivas.
El Nasdaq Composite encadena 9 sesiones consecutivas al alza, la racha más larga desde diciembre de 2023, y cotiza en 23.184, sobre todas sus medias relevantes. Cuando ha habido rachas de 9 sesiones en los últimos 40 años en el NDX, la rentabilidad media posterior a 1 mes ha sido de +2,8% (mediana +3,6%) y a 3 meses +4,1% (mediana +4,3%). La estadística histórica es favorable, aunque hay que tomársela con calma: el contexto geopolítico actual no tiene precedentes directos.
El Russell 2000 sigue siendo el gráfico técnicamente más limpio de los tres. Cierra en 2.670, a menos de un 2% del máximo histórico de cierre, y por encima de su MA20, MA50 y MA200. Si los grandes bancos reportan bien hoy y el PPI no sorprende al alza, el Russell tiene el camino más despejado hacia nuevos máximos.
El indicador de sentimiento presenta una señal de cautela: ha pasado de niveles de sobreventa extrema hace tres semanas al nivel de mayor sobrecompra desde las primeras dos semanas del año. No es señal de venta automática, pero sí indica que el posicionamiento ya no es un viento de cola limpio.
Visión y conclusión
El mercado ha demostrado dos cosas en las últimas tres semanas: que sabe descontar riesgo geopolítico con mucha eficiencia cuando cree que el TACO trade sigue operativo, y que está seleccionando con criterio (compra líderes, vende rezagados). El rebote del Software con posicionamiento en mínimos históricos, la fortaleza del Russell cerca de máximos y el cobre en zona de recuperación no son señales menores. El mercado de renta variable dice que no ve una recesión en el horizonte cercano.
Dicho esto, el fondo sigue siendo frágil en tres dimensiones: el Estrecho de Ormuz (cualquier escalada real manda el petróleo a $110-115 y reabre el debate de inflación), los resultados y su guidance (la temporada empieza hoy y las expectativas son altas para los grandes), y los tipos largos (la demanda extranjera de Treasuries en el tramo largo está floja, y un bono a 10 años que se va al 4,5%+ sería incómodo para los múltiplos del growth).
Escenario central (60%): resolución diplomática gradual del Estrecho, temporada de earnings sólida con buenos resultados bancarios hoy, CTAs continúan comprando → SPX camina hacia máximos en las próximas 2-3 semanas.
Escenario alternativo (30%): escalada en el Hormuz (no deal antes del vencimiento del plazo), petróleo sobre $110, inflación sticky en el PPI de hoy → yields al alza, múltiplos bajo presión, corrección del 5-8% desde niveles actuales.
Escenario de cola (10%): earnings decepcionantes con guidance negativo de los grandes bancos + spike en yields → corrección más pronunciada que obliga a revisar la tesis de rebote.
Lo que vigilo hoy: el tono de los CEOs de los bancos (más que los números del trimestre), el PPI a las 14:30h (si supera el +1,1% mensual, las probabilidades de recorte de la Fed en 2026 se van a erosionar), y cualquier titular del Estrecho de Ormuz antes de la apertura europea.
Que tengáis un buen martes.
Julio Estella de la Rica
Gestor Patrimonial
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