Buenos días. Cerramos el primer trimestre de 2026 con un sprint final que nadie esperaba hace dos semanas: mejor sesión del año, mejor día desde el 12 de mayo de 2025, y un mercado que rebotó con una convicción que, honestamente, supera lo que los fundamentos justifican por ahora. El driver fueron dos titulares simultáneos de desescalada en Irán, y el posicionamiento tan comprimido hizo el resto. Hoy arrancamos el Q2 con el Estrecho de Hormuz todavía cerrado, el petróleo sin moverse de verdad, y una batería de datos macro que van a marcar el tono de la semana: a las 14:15 el ADP de empleo de marzo, a las 14:30 ventas minoristas de febrero, y lo más importante del día a las 16:00 el ISM manufactura de marzo . El trimestre que empieza hoy tiene mucho que demostrar.

Qué pasó ayer

El martes 31 de marzo se convirtió en el colofón perfecto —o quizás irónico— de un trimestre durísimo. El S&P 500 cerró en 6.528,52 (+2,91%), el Nasdaq Composite en 21.590,63 (+3,83%), el Nasdaq 100 en 23.740,19 (+3,43%) y el Russell 2000 en 2.496,37 (+3,50%). El Dow Jones sumó +2,49% hasta los 46.341,51 puntos. El volumen fue sustancialmente mayor que la media: 22,4 mil millones de acciones negociadas frente a una media diaria anual de 18,97 mil millones, lo que le da algo más de credibilidad al movimiento.

El sesgo del día fue inequívocamente growth y a favor de los activos que más habían caído en las semanas previas. El large growth cerró +4,08% frente al +1,69% del large value — una diferencia de más de 2 puntos en una sola sesión. El factor Low Volatility, que ha funcionado bien como refugio durante la guerra, apenas sumó +0,49%. Cuando el mercado se pone eufórico, los defensivos se quedan cortos. Pero ojo: que el growth rebote con fuerza un día no confirma nada sobre tendencia.

La amplitud fue generosa: un 83,8% de los valores del S&P 500 cerraron en positivo, el 79,1% en el NYSE y el 76,5% en el Nasdaq. Especialmente llamativo el Dow Transports, con el 95% de sus componentes en verde, lo que sugiere que la expectativa de un fin del conflicto vía cierre de Hormuz ya está parcialmente en precio. Las Utilities fueron la excepción: solo el 40% de sus valores avanzó, con el 60% en negativo. Un sector defensivo que cede cuando el mercado rebota con ganas: nada raro, pero conviene anotarlo.

Por sectores, el liderazgo fue claro: Tecnología (XLK) +4,24%, Industriales (XLI) +3,27% y Consumo Discrecional (XLY) +3,14%. La gran paradoja del día fue Energía (XLE) -1,13%, el único sector claramente rojo. ¿Por qué? Porque el titular de Trump, salir del conflicto sin exigir que se reabra el Estrecho, fue leído como potencialmente bajista para el crudo. Si EE.UU. se va sin negociar Hormuz, Irán puede mantener el bloqueo indefinidamente, pero también puede haberle quitado el incentivo a luchar. El mercado no sabe qué pensar del petróleo, y lo dice cerrando energía en rojo el día del gran rebote. De todas maneras, como comenté ayer es un sector en el que hay que ir deshaciendo posiciones.

El VIX cayó un -17,5% hasta 25,25, segundo día consecutivo bajando. Aún elevado — implica movimientos diarios de alrededor del 1,58% en el S&P 500 durante los próximos 30 días — pero la dirección es la correcta. No estamos fuera del bosque, pero al menos el incendio no se está extendiendo hoy.

Bonos y divisas

Los bonos acompañaron el tono de alivio, aunque con más moderación de lo que cabría esperar dado el tamaño del rebote en renta variable. La TIR del Treasury a 10 años cayó ~3 pb hasta el 4,311%, el Treasury a 5 años cedió ~3,4 pb hasta el 3,945% y el Treasury a 30 años bajó ~1,4 pb hasta el 4,891%. La curva se empinó levemente en el extremo corto, lo que es coherente con el mercado pricing algo más de recortes de la Fed, aunque muy tímidamente. El hecho de que las TIRes no hayan caído más con un +2,9% en bolsa dice algo: el mercado de bonos sigue digiriendo el impacto inflacionista del petróleo y no se fía del todo del relato de desescalada.

En divisas, el DXY cedió un -0,63% hasta 99,53, su primera bajada en una semana desde máximos de mayo. Un dólar más débil es lógico si el mercado espera que el conflicto se acorte y la Fed tenga algo más de espacio para recortar. Las expectativas de tipos siguen siendo muy restrictivas: el mercado ahora solo espera +8 pb de recortes en 2026 (hace apenas dos semanas descontaba subidas), y el primer recorte completo no llega hasta septiembre de 2027. Powell y Williams repiten el mismo mensaje: política bien posicionada, no hay prisa.

Materias primas y cripto

El oro subió un +3,57% hasta los 4.676,45 dólares, tercer día consecutivo al alza. Técnicamente rompió por encima de su media de 100 días, lo que es una señal positiva después de haber estado bajo presión. Que el oro suba el mismo día que los índices de renta variable se disparan es un poco contradictorio —normalmente funciona como cobertura, no como activo de riesgo— pero en este contexto refleja algo más profundo: el mercado no se fía completamente del relato de paz, y sigue comprando oro como seguro frente a un rebrote. La plata se disparó un +7,65% hasta los 75,39 dólares, y el cobre subió un +2,79% hasta los 5,63 dólares, aunque sin poder superar su media de 100 días — lo que sugiere que el optimismo sobre crecimiento global tiene aún límites claros.

El WTI cerró en 101,56 dólares (-1,28%), reflejando exactamente la ambigüedad que mencionaba antes: sube con el conflicto, baja cuando hay titulares de posible salida, pero sin moverse de verdad en ninguna dirección porque el Estrecho sigue cerrado. Mientras Hormuz esté bloqueado, el crudo tiene un suelo estructural. Si se abre, la caída será brusca. El gas natural se mantuvo en 2,88 dólares (-0,36%), mínimo mensual, lo que muestra que el mercado europeo de gas sí está encontrando alternativas de suministro, aunque a precios todavía elevados.

El Bitcoin subió un +2,23% hasta los 69.114,84 dólares y el Ethereum un +3,91% hasta 2.151,04 dólares. Técnicamente el Bitcoin sigue en el rango lateral que lleva desde febrero.

Macro y bancos centrales

El dato del martes fue la sorpresa positiva del Conference Board de Confianza del Consumidor de marzo: 91,2 frente a un consenso de 87,1 y un dato anterior revisado al alza hasta 89,0. Bien. Pero hay trampa: dentro del propio informe, las expectativas de inflación a 12 meses se dispararon a niveles de agosto de 2025, y el porcentaje de consumidores que espera tipos más altos en los próximos 12 meses saltó del 34,9% al 42,4%. El consumidor se siente algo mejor de lo que esperábamos, pero empieza a anticipar más inflación. Eso no es un escenario limpio para la Fed.

El presidente de la Fed de Nueva York, John Williams, habló el martes con el mismo tono que Powell el día anterior: política monetaria "bien posicionada", prevé PIB real cercano al 2,5% este año e inflación que llega al objetivo del 2% en 2027. Sin urgencia de mover tipos en ninguna dirección. La Fed está en modo observación, esperando a ver qué hace el petróleo y si el conflicto escala o se resuelve antes de pronunciarse.

Un dato que Powell no mencionó en su intervención pero que no debería pasar desapercibido: la tasa de impago del crédito privado (PCDR de Fitch) ha subido al 5,8%, máximo histórico desde que se creó el índice en 2024. El Secretario del Tesoro Bessent anunció mayor supervisión de este sector de 2 billones de dólares. El crédito privado es la gran caja negra de los mercados actuales: muy poca liquidez, muy poca transparencia, y los defaults que aparecen ya es probable que sean la punta del iceberg.

Para hoy, el calendario que realmente:

ADP empleo marzo (consenso +40k, anterior +63k). Primer indicador adelantado del NFP de mañana viernes, que se publicará con mercado americano cerrado.

Ventas minoristas de febrero (consenso +0,5%, anterior -0,2%). Dato retrasado, pero importante para calibrar el estado del consumidor.

ISM manufactura marzo (consenso 52,4, Goldman estima 53,0). Este es el dato del día. Un ISM por encima de 52 en manufactura durante un conflicto que ha disparado los costes de energía sería una sorpresa genuinamente positiva para el escenario de soft landing.

Resultados y micro

Nike (NKE) cayó un -5% en afterhours pese a que los números no fueron desastrosos: BPA de 35 céntimos frente a 28 de consenso, y ventas de 11.280 millones frente a 11.240 esperados. El problema es el canal directo (DTC), que sigue cayendo a ritmo de medianos dígitos interanuales. Sin señales de giro todavía. El mercado lo castigó más por lo que no dijo que por lo que dijo.

Constellation Energy (CEG) fue el gran perdedor de la sesión regular, cayendo -6,5%. El investor day decepcionó por dos razones: guidance 2026 por debajo del consenso ($11-12 por acción frente a $11,73 estimados) y, sobre todo, ningún contrato nuevo con compañías de data centers. El mercado estaba esperando ese anuncio con ganas. El CEO dijo que llegarán, pero no hoy. Típico.

La gran noticia del día en el mundo tech fue el anuncio de Nvidia (NVDA) de una participación de 2.000 millones de dólares en Marvell Technology (MRVL) y una asociación estratégica NVLink Fusion. Marvell subió un +7-8% y Nvidia un +5,59%. La lectura de fondo es interesante: Nvidia no solo consolida su ecosistema, sino que reconoce implícitamente que los ASICs de terceros tienen un papel importante y permanente en el mercado de IA. No es una amenaza para Nvidia, es una adaptación.

Mucha actividad de M&A: Biogen adquiere Apellis Pharmaceuticals por 5.600 millones de dólares (Apellis +135%, Biogen -5%), Eli Lilly compra Centessa Pharmaceuticals por hasta 7.800 millones (Centessa +45%, Lilly +3,74%), y McCormick se fusiona con el negocio de alimentación de Unilever en un deal de ~45.000 millones de dólares (McCormick -5% en bolsa, como siempre le pasa al comprador). El ritmo de M&A en un mercado bajo presión es una señal de que las compañías con músculo financiero aprovechan el descuento para comprar.

Hoy reportan Conagra Brands (CAG) antes de apertura, único componente del S&P 500 en la agenda.

Lectura técnica

El rebote de ayer es técnicamente relevante pero aún no resolutivo. El S&P 500 sigue a más de un 1% por debajo de su media de 200 días. El MACD y el RSI diarios mejoran, pero siguen en territorio negativo. Un solo día fuerte no hace una tendencia, y los rebotes más violentos de la historia se producen dentro de mercados bajistas — no como inicio de nuevos alcistas. La caída acumulada desde máximos es de alrededor del 9%, todavía en territorio de corrección, no de mercado bajista.

El Nasdaq Composite está aún más lejos de su MA200, y su MACD sigue negativo con más margen. El Russell 2000 es el que mejor pinta tiene técnicamente de los tres índices principales: su MACD y RSI están cerca de cruzar a positivo. Los CTAs tienen definidos sus umbrales de compra agresiva en torno a los 6.735-6.738 en el S&P 500 cash: si llegamos ahí, el momentum algorítmico se suma.

La amplitud mejoró mucho: el ratio de volumen positivo en el Nasdaq subió al 86,6%, el mejor desde diciembre de 2022. Los nuevos máximos a 52 semanas menos los nuevos mínimos mejoraron en el Nasdaq de -528 el viernes a -119 ayer. Dirección correcta, pero los números siguen siendo negativos: el mercado sigue haciendo más mínimos que máximos en términos de amplitud profunda. No hay Follow-Through Day confirmado todavía, estamos aún en ventana de posibilidad si el índice mantiene el impulso los próximos días.

Visión y conclusión

Arrancamos el Q2 con un mercado que ayer corrió muy rápido, quizás demasiado. El rebote fue real en términos de amplitud y volumen, pero estuvo amplificado por el posicionamiento en percentil 18 (el mercado estaba muy corto), por el cierre de trimestre, y por unos titulares de desescalada que, honestamente, no son nuevos: Irán lleva semanas diciendo que está dispuesto a negociar si recibe garantías. Lo que no se ha movido es lo que realmente importa: el Estrecho de Hormuz sigue cerrado, y el petróleo ayer apenas bajó un 1,28%. El mercado de acciones ayer fue notablemente más optimista que el mercado de crudo, y cuando pasan estas cosas conviene preguntarse quién tiene razón.

Mi escenario central (alrededor del 50%): el mercado entra en un período de consolidación táctica en torno a estos niveles, a la espera de la fecha límite del 6 de abril que Trump se autofijó y del NFP del viernes 3 (que se publicará con mercado cerrado en EE.UU.). El escenario alcista (alrededor del 30%): algún avance concreto hacia alto el fuego en los próximos días desencadena un squeeze de posiciones cortas, el crudo cae, y los índices recuperan la MA200 con rapidez. El escenario bajista (alrededor del 20%): nueva escalada esta semana, Trump tiene el 6 de abril como fecha límite declarada, y si no hay acuerdo, puede que decida hacer algo. Hay que tenerlo presente.

Lo que vigilaría hoy: el ISM manufacturero a las 16:00 como indicador de si la economía real aguanta a pesar del shock energético, y cualquier titular geopolítico antes de la apertura americana. El nivel clave en el S&P 500 es la MA200, actualmente alrededor de 6.638: mientras no la recuperemos con volumen, este rebote es un rebote dentro de una corrección, no el inicio de algo nuevo.

Buen comienzo de trimestre para todos. Que el Q2 sea menos dramático que el Q1, que vaya siendo hora.

Que paséis unos buenos días de vacaciones.

Julio Estella de la Rica

Gestor Patrimonial

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