IMPORTANTE: la distensión en Oriente Medio ha durado poco. Tras caer un -4,8% el martes, el Brent rebota esta mañana más de un +3% hasta 87,19 dólares después de nuevos ataques iraníes. El WTI vuelve a superar los 82 dólares. El petróleo vuelve a meter presión inflacionista justo antes de una decisión de la Fed que ya era incómoda.
Buenos días. Ayer os decía que el verdadero riesgo no estaba en que todo el mercado se rompiera a la vez, sino en que la liquidación de los semiconductores terminara contagiando al resto. De momento, no ha ocurrido. El índice aguantó porque el dinero encontró alternativas. Hoy Asia vuelve a poner esa capacidad de absorción a prueba.
Wall Street aguanta, pero por debajo cambia casi todo
El S&P 500 subió un +0,21%, el Dow Jones un +1,03% y el Russell 2000 un +0,20%, mientras el Nasdaq cedió un -0,22%. Parece una sesión tranquila. No lo fue. El Nasdaq llegó a perder cerca de un -1,5% antes de recuperar, y el índice de semiconductores cayó otro -4,5%. En julio ya pierde casi un -23%, su peor mes desde 2001.
La diferencia estuvo en el mercado que no pesa tanto en los índices. El S&P 500 equiponderado avanzó un +1,1% y marcó un nuevo máximo histórico. Siete de los once sectores terminaron en positivo y seis subieron alrededor de un 1% o más. Salud ganó un +2,4%, consumo básico un +2,0%, materiales un +1,7%, comunicación un +1,6% y financieras un +1,2%.
No llamaría a esto una rotación estructural por una sola sesión. Sí confirma algo que llevamos viendo varias semanas: cuando se vende tecnología, el dinero ya no abandona automáticamente el mercado. Busca beneficios, valoración y menor saturación fuera de la misma historia.

Rendimiento sectorial: salud y consumo básico compensaron la debilidad de tecnología y energía.

El heatmap muestra una venta concentrada en chips y una participación bastante más amplia fuera de tecnología.
Asia confirma dónde está concentrado el problema
La sesión asiática ha llevado la presión un paso más lejos. El Kospi llegó a caer más de un -11% (ha recuperado parte de la caída), Taiwán alrededor de un -5% y el Nikkei un -2,6%, mientras el Hang Seng avanzaba un +1,4%. Es una divergencia demasiado clara para llamarla aversión global al riesgo. La venta está concentrada en la cadena de semiconductores y memorias.
SK Hynix cae cerca de un -9% pese a multiplicar por más de seis su beneficio operativo. Las cifras fueron extraordinarias en términos absolutos, pero no alcanzaron unas expectativas todavía más extraordinarias. Eso resume bien el problema actual de la IA: ya no basta con crecer. Hay que justificar el múltiplo, el gasto y el retorno del capital.

Corea, Taiwán y Japón concentran el castigo, mientras Hong Kong se desacopla. Datos intradía.
Lo ocurrido en Corea ya no puede calificarse como una simple toma de beneficios. El Kospi acumuló una subida del +297,4% entre abril de 2025 y junio de 2026, impulsado por la euforia alrededor de la inteligencia artificial, las memorias y compañías como Samsung Electronics y SK Hynix. Desde el máximo del 22 de junio hasta el cierre del martes ha perdido un -33,9%.

El Kospi pasó de un mercado alcista del +297,4% a una caída cercana al -34% desde máximos.
La magnitud coincide casi exactamente con el mercado bajista medio de la historia del índice, que ha sido del -33,5%. La diferencia está en la velocidad: el ajuste actual se produjo en solo 36 sesiones, frente a una duración media de 229 días. No estamos viendo únicamente una revisión de valoraciones. También hay liquidación de posiciones apalancadas, ETFs de una sola acción y expectativas demasiado exigentes.

La caída actual iguala la magnitud histórica media, pero la comprime en una fracción del tiempo.
Esto no significa que haya que comprar automáticamente después de la caída. El índice venía de triplicarse y necesita estabilizar beneficios, crédito y flujos. Pero una parte relevante del exceso ya ha sido purgada. Corea puede empezar a ser una oportunidad táctica si la presión vendedora pierde intensidad y las revisiones de beneficios dejan de deteriorarse.
Y luego está China. No ha ganado todavía la batalla tecnológica, pero el mercado empieza a descontar que la competencia será bastante más seria de lo previsto. Corea, Taiwán y Japón sufren la revisión del ciclo de memoria y del gasto en IA, mientras Hong Kong resiste. Esa divergencia merece atención.
Bonos: el verdadero resultado de la Fed estará en el 2 años
Las rentabilidades bajaron por tercera sesión consecutiva. El Treasury a 2 años retrocedió hasta el 4,28%, el 10 años hasta el 4,61% y el 30 años hasta el 5,09%. El movimiento ayuda a la renta variable, pero todavía no cambia el diagnóstico. El 2 años sigue unos 59 puntos básicos por encima del tipo efectivo de la Fed y por encima de la directriz bajista de los últimos tres años.
Por eso lo considero el activo que más debemos vigilar esta tarde. Si el 2 años rompe a la baja después de la reunión, el mercado estaría diciendo que la Fed conserva credibilidad y que el siguiente movimiento no necesita ser más restrictivo. Eso daría aire a la duración, al growth y, sobre todo, a los metales. Una caída sostenida del 2 años sería la señal que más fuerza puede dar a oro, plata y cobre.

Treasury a 2 años: el mercado sigue descontando más restricción que la reflejada por el tipo efectivo de la Fed.
La paradoja de esta reunión es importante. Una subida de tipos podría terminar siendo positiva para los bonos de larga duración si refuerza la credibilidad de la Fed frente a la inflación. Una pausa interpretada como tolerancia frente a una inflación del 3%-4% podría producir justo lo contrario: venta del 30 años, más prima de plazo y presión sobre las valoraciones.

El 10 años se mantiene en el 4,61% y el 30 años en el 5,09%, todavía cerca de niveles que condicionan las valoraciones.
La Fed: cinco resultados, una sola variable decisiva
La decisión se publicará a las 20:00, con la rueda de prensa a las 20:30. No habrá nuevas proyecciones económicas. El escenario central es una pausa dura con un 50% de probabilidad, seguido de una pausa moderada con el 28% y una subida de 25 puntos básicos con el 20%. Las opciones descuentan un movimiento aproximado del 0,8% en el S&P 500.
La pausa dura encaja mejor con la información disponible: crecimiento y empleo todavía resistentes, inflación elevada, pero un último dato subyacente bastante más frío. La Fed puede mantener tipos y dejar claro que actuará si la desinflación vuelve a frenarse. Lo normal sería ver al menos dos votos partidarios de subir.

Matriz de escenarios: la pausa dura es el caso central, pero una subida de 25 puntos básicos tendría un impacto mucho mayor sobre Nasdaq y momentum.
Más que discutir si la palabra correcta es subida o pausa, fijaos en el Treasury a 10 años. Desde junio de 2021, cuando su rentabilidad baja más de dos puntos básicos el día de la Fed, el Nasdaq 100 gana de media un +0,8%, tecnología un +0,9%, ARK un +1,1% y el oro un +0,7%. Cuando la TIR sube, casi todos pierden. El mensaje está en los bonos.

El rendimiento del 10 años separa con bastante claridad los días favorables y desfavorables para los activos de duración.
Resultados: Microsoft y Meta deben demostrar que la IA genera retorno
La temporada de resultados está dando alternativas fuera de los chips. IQVIA subió un +14,1%, Sherwin-Williams un +8,3%, Coca-Cola un +5,0% y Boeing un +4,8%. Ford también superó previsiones y volvió a elevar su guía. En el lado negativo, UPS decepcionó con volumen y márgenes.
Esta tarde presentan 55 compañías del S&P 500, incluidas Microsoft y Meta después del cierre. También tendremos cifras de Lam Research, Qualcomm, Starbucks, Procter & Gamble, Amphenol y Vertiv. No es un calendario normal. Es otra prueba de estrés para la narrativa de IA.
La cuestión ya no es cuánto están gastando en centros de datos. Es cuánto beneficio adicional genera ese gasto, cómo se financia y cuánto tarda en convertirse en flujo de caja. El acuerdo de Meta y BlackRock para desarrollar un campus de un gigavatio en Texas por unos 14.000 millones de dólares deja claro que la financiación también se está moviendo fuera del balance tradicional. El riesgo no desaparece. Cambia de sitio.

Compañías que presentan resultados el miércoles 29 de julio..
Petróleo, dólar, metales y Bitcoin
El petróleo vuelve a condicionar toda la lectura. El WTI cayó un -3,5% el martes y acumulaba un retroceso del -12,5% desde el jueves, pero esta mañana rebota por encima de 82 dólares tras la nueva escalada con Irán. Si el crudo vuelve hacia 100 dólares, la ampliación del mercado hacia consumo, industriales y financieras será mucho más difícil de sostener. Si se estabiliza, la Fed gana tiempo.

WTI: el descenso del martes alivió la presión inflacionista, pero el rebote de hoy devuelve el riesgo geopolítico al centro.
El dólar continúa cerca de máximos del año, aunque el martes cayó por segunda vez en nueve sesiones. El oro mantiene mejores señales internas que comportamiento en precio, pero sigue sin romper la directriz bajista desde marzo. El cobre conserva sus principales medias móviles y permanece en la mitad del rango iniciado en mayo. Bitcoin continúa prácticamente en los niveles de comienzos de junio. El catalizador común vuelve a ser la curva: menos 2 años y menos dólar favorecerían a los metales. Más inflación energética y más rentabilidad real retrasarían ese movimiento.

Dólar, oro, cobre y Bitcoin: los cuatro esperan una señal más clara de tipos, liquidez y crecimiento.
Lectura técnica: el equiponderado es la excepción
El S&P 500 sigue por debajo de su media de 50 sesiones y mantiene un MACD diario negativo. El Nasdaq perforó la media de 100 sesiones durante la jornada, la recuperó al cierre, pero terminó en su nivel más bajo desde abril. El Russell 2000 conserva la media de 50, aunque todavía no supera la de 20. El S&P 500 equiponderado es el único que marca máximos y mejora momentum.

Los índices cuentan historias distintas: debilidad en Nasdaq, resistencia en Russell y máximos en el equiponderado.
El VIX está en 18,2, el VVIX en 98,5 y el VIX a un día en 15,8. Son niveles coherentes con movimiento, no con ruptura. El problema aparecería si el Nasdaq pierde con claridad la media de 100 sesiones mientras el 10 años y el petróleo vuelven a subir. Esa combinación sí cambiaría el tono.
Visión
Esta semana estamos viendo algo más que una simple toma de beneficios. La liquidación de semiconductores se ha trasladado desde Wall Street hacia Corea y Taiwán, con el Kospi comprimiendo en 36 sesiones una caída equivalente al mercado bajista medio de su historia. Al mismo tiempo, la volatilidad del índice general sigue contenida porque salud, consumo básico, materiales, financieras y el S&P 500 equiponderado absorben parte del flujo. No es un mercado roto. Es un mercado que está intentando reducir una concentración excesiva sin perder la tendencia completa.
Lo paradójico es que el ajuste coincide con una macro que todavía no parece de final de ciclo. El crecimiento y el empleo estadounidenses siguen dando margen a la Fed, los beneficios empresariales continúan batiendo previsiones y la liquidez global junto al impulso fiscal mantienen apoyo de fondo. Pero el petróleo vuelve a recordar que esa liquidez convive con inflación y oferta de deuda. Por eso la reunión de hoy no se juzgará solo por el tipo oficial. Se juzgará por el 2 años, la prima exigida en el 10 y el 30 años, y la capacidad de la Fed para mantener credibilidad sin romper el crecimiento.
Julio Estella de la Rica
Gestor Patrimonial
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