IMPORTANTE: la sesión asiática ha convertido el tropiezo de los semiconductores en un problema global. El Nikkei cae alrededor de un -5,3%, Taiwán un -5,9% y el CSI 300 un -2,45%. A la vez, el Brent vuelve a rozar los 85 dólares por la nueva escalada entre Estados Unidos e Irán. Así que no estamos ante un viernes de transición. Hoy vuelven a coincidir los dos riesgos que más daño pueden hacer a nuestra tesis: chips débiles y petróleo fuerte.

Buenos días.

Ayer el mercado estadounidense ya dejó una fotografía rara. El Nasdaq cayó un -1,5% y el S&P 500 un -0,5%, pero el S&P 500 equiponderado subió cerca de un +1,0% y marcó un nuevo máximo de cierre. ¿Se está rompiendo el mercado? De momento, no. Se está rompiendo el liderazgo que lo había sostenido. Es distinto, aunque si no se corrige pronto termina siendo el mismo problema.

La venta de semiconductores se ha trasladado con fuerza a Asia.

La sesión: el índice cayó, el mercado interno no

El índice de semiconductores de Filadelfia perdió un -4,3%. SK Hynix cayó un -13,7% en sus ADR, TSMC un -2,3% pese a batir y elevar previsiones, Sandisk un -12,6% y Seagate un -10,0%. El mensaje fue bastante claro: el mercado ya no premia cualquier aumento de inversión ligado a la IA. Ahora quiere ver el retorno, no solo el tamaño del cheque.

Los índices terminaron cerca de mínimos, con el Nasdaq como principal lastre.

La presión se amplió por la tarde. Alphabet cayó un -4,4% tras conocerse el retraso de Gemini 3.5 Pro, Meta un -2,5% y Amazon un -2,0%. Servicios de comunicación terminó en -2,84% y tecnología en -1,77%. Cuando pesan tanto dentro del índice, no hace falta que caiga todo para que la pantalla se ponga roja.

Y aquí está el matiz importante. Ocho de los once sectores del S&P 500 acabaron al alza. Consumo básico subió +2,90%, salud +2,21%, inmobiliario +2,10% y energía +1,00%. Además, hubo unos 130 valores con avances superiores al 3%, frente a unos 55 con caídas de esa magnitud.

La defensa ganó por goleada a tecnología y comunicación.

El mapa de calor muestra concentración de las pérdidas en semiconductores y megacaps.

Lo de Corea merece un apartado propio. El KOSPI perdió un -6,37% en su última sesión y la caída volvió a concentrarse en los dos nombres que habían sostenido buena parte del rally: Samsung cedió un -8,23% y SK Hynix un -11,62%. Entre ambas pesan cerca de la mitad del índice y, en algunas sesiones recientes, han llegado a concentrar más del 80% del volumen negociado. Cuando el mercado depende tanto de dos compañías, el problema deja de ser sectorial.

El mapa del KOSPI muestra hasta qué punto la caída está dominada por Samsung y SK Hynix.

Y aquí no hablamos solo de fundamentales. Los ETF apalancados sobre acciones individuales obligan a reajustar exposición cada día. Funcionan muy bien mientras el precio sube, pero cuando gira convierten las caídas en más ventas forzadas. A esto se suman las salidas de capital extranjero y los margin calls de los inversores locales. Es la típica dinámica en la que el posicionamiento termina pesando más que la noticia que inició el movimiento.

Las estimaciones disponibles apuntan a que más de 1,2 millones de cuentas minoristas habían recibido margin calls hasta el 13 de julio y que entre 320.000 y 360.000 habrían sido liquidadas por completo. Equivale aproximadamente al 3,4% de la población adulta. Son cifras estimadas, pero explican la violencia del desapalancamiento mucho mejor que cualquier revisión de beneficios.

La volatilidad a 30 días del KOSPI ha subido hasta 81,95, uno de los niveles más altos. El regulador ha reaccionado frenando nuevas emisiones de ETF apalancados sobre acciones individuales, limitando su promoción y triplicando el depósito mínimo para minoristas, desde 10 hasta 30 millones de wones. No elimina el riesgo, pero intenta cortar el mecanismo que lo está amplificando.

La volatilidad a 30 días del KOSPI ha superado incluso los picos de crisis anteriores.

Otro flujo que conviene vigilar: Europa está enfriando sus compras de bolsa estadounidense. Los flujos semanales hacia ETF de renta variable estadounidense domiciliados en Europa han pasado a terreno negativo después de varias semanas de entradas. No hablaría todavía de una salida estructural. Sí de un comprador marginal menos dispuesto a seguir pagando cualquier precio por Estados Unidos. Con concentración elevada y el liderazgo de la IA bajo presión, esa pérdida de impulso importa.

Las compras europeas de ETF de bolsa estadounidense se han enfriado y ya registran salidas semanales.

Bonos y divisas: la TIR a dos años es el dato que manda

La curva apenas se movió: 2 años en 4,14%, 10 años en 4,56% y 30 años en 5,08%. Pero el dato que debemos mirar con mayor atención es el bono a dos años. Ha bajado 14 puntos básicos desde el máximo del lunes y aun así continúa unos 52 puntos básicos por encima del tipo efectivo de la Fed. Ahí está concentrado el debate entre recortes, pausa o nuevas subidas.

Para nuestra lectura, una caída sostenida de esa TIR debería aliviar la presión sobre los múltiplos de crecimiento y dar oxígeno a los metales. Si, por contra, vuelve rápidamente a máximos, significará que el mercado sigue creyendo que la Fed tendrá que endurecer más. El bono a dos años es ahora mismo el semáforo real del mercado.

La TIR a dos años ha cedido desde los máximos del lunes, pero sigue muy por encima del tipo efectivo de la Fed.

Los discursos no ayudaron. Lorie Logan y Jeff Schmid insistieron en que la inflación sigue siendo demasiado alta y abrieron la puerta a tipos algo mayores. El mercado de bonos, de momento, los ignoró. En Asia, el Banco de Corea elevó el tipo oficial del 2,50% al 2,75%. El sesgo global sigue siendo más restrictivo de lo que nos gustaría.

La TIR a diez años sigue contenida dentro de su rango, alrededor del 4,56%.

El dólar rebotó después de dos días de caídas, pero el DXY sigue por debajo de la directriz alcista iniciada en mayo. Mientras no recupere esa línea, el siguiente apoyo es la media de 50 sesiones. Dólar más débil y TIR a dos años más baja sería la combinación que necesitan oro, plata y, en menor medida, el growth. Todavía no la tenemos completa.

El DXY ha perdido su directriz de corto plazo y mantiene un momentum débil.

Petróleo, oro y cripto: vuelve 1la geopolítica

El petróleo había cerrado el jueves con una caída cercana al -1,0%, pero esta madrugada ha vuelto a dispararse. El Brent cotiza cerca de 84,93 dólares y el WTI alrededor de 79,76 dólares, con una subida semanal próxima al +12%. La intensificación de los ataques y la amenaza sobre las rutas del mar Rojo han devuelto de golpe la prima geopolítica.

Este es el punto ciego más importante. Si el petróleo se mantiene en estos niveles, la desinflación energética se complica y la Fed gana argumentos para seguir dura. Para que nuestra tesis de mercado funcione necesitamos una desescalada real y, preferiblemente, un acuerdo. Sin eso, cada rebote seguirá teniendo un techo más bajo.

Antes del rebote nocturno, el WTI ya mostraba una mejora clara de momentum.

El oro cerró en su nivel más bajo desde noviembre pese a la caída previa del dólar y de las rentabilidades. No fue una buena señal. Esta madrugada recupera ligeramente hasta la zona de 3.981 dólares, ayudado por el aumento de la aversión al riesgo. Para ganar fuerza de verdad necesita que el bono a dos años siga cediendo y que el dólar no recupere su directriz.

El oro sigue en tendencia bajista de corto plazo y necesita recuperar su directriz.

El cobre superó la media de 50 sesiones, pero no ha conseguido acelerar. La señal sigue viva, aunque de momento es solo eso. Bitcoin tampoco logra salir del rango iniciado en junio; los indicadores mejoran más que el precio. Cuando ocurre esto durante demasiado tiempo, manda el precio.

El cobre conserva la ruptura de la media de 50 sesiones, sin confirmación posterior.

Bitcoin sigue atrapado en el rango de junio pese a la mejora del momentum.

Macro: el consumidor aguanta, la vivienda no

Las ventas minoristas de junio fueron discretas en el titular, pero bastante mejores por debajo. Las ventas sin automóviles ni gasolina y el grupo de control superaron las previsiones y se revisaron al alza. Excluyendo gasolineras, el gasto ha crecido a tasas anualizadas de al menos el 10% en cuatro de los últimos cinco meses. El proxy de consumo que entra en el PCE avanzó un +9,2% anualizado en el segundo trimestre, percentil 95 desde 1992. El consumidor estadounidense no se ha roto. De hecho, está gastando más de lo previsto.

Las ventas minoristas subyacentes muestran un consumidor mucho más fuerte de lo que sugiere el titular.

Las peticiones iniciales de desempleo también siguen por debajo de los niveles comparables de 2024 y 2025. El mercado laboral se enfría muy poco y muy despacio. Esto ayuda a beneficios y consumo, pero también explica por qué los miembros más duros de la Fed no tienen prisa por aflojar.

Las solicitudes de desempleo mantienen una pauta más sólida que en los dos últimos años.

La vivienda cuenta otra historia. Las ventas pendientes cayeron un -5,4% mensual frente al -0,5% esperado, la confianza de los promotores volvió a mínimos desde septiembre y las hipotecas superan el 6,5%. Además, Estados Unidos acumula un déficit estimado de unos 25 millones de viviendas frente a la tendencia histórica. Tipos altos, poca oferta y precios difíciles. Mala combinación.

La construcción por habitante lleva años por debajo de su tendencia histórica.

Por contra, la encuesta de actividad de servicios de Nueva York alcanzó su nivel más alto desde 2022 y las expectativas de contratación han mejorado. La economía no está enviando una señal de recesión. Está enviando una señal de crecimiento desigual, con consumo y servicios fuertes y vivienda asfixiada por los tipos.

La actividad de los servicios de Nueva York alcanza su mejor nivel desde 2022.

Las expectativas de empleo también han mejorado durante los últimos meses.

Agenda de hoy:

   14:30 - precios de importación y viviendas iniciadas. El consenso espera 1,320 millones, frente a 1,177 millones anteriores.

   15:15 - producción industrial y utilización de la capacidad.

   16:00 - confianza del consumidor de la Universidad de Michigan y expectativas de inflación.

   Europa - IPC final de junio. No hay intervenciones previstas de la Fed.

Resultados: ya no basta con batir

Netflix ganó 0,80 dólares por acción frente a 0,79 esperados, pero los ingresos de 12.560 millones quedaron ligeramente por debajo del consenso. Para el tercer trimestre espera 12.860 millones de ingresos y 0,82 dólares de beneficio por acción, también por debajo de mercado. La acción cayó cerca de un -8,6% fuera de hora. El beneficio operativo marcó un récord, pero el flujo de caja libre quedó aproximadamente en la mitad de lo previsto. Otra vez lo mismo: a múltiplos altos, una buena cifra no compensa una guía mediocre.

Netflix: beneficio operativo récord, caída del flujo de caja libre y menor peso de los costes de contenido.

TSMC batió y elevó previsiones, pero el mercado castigó el aumento del gasto. Alcoa cayó alrededor de un -8% fuera de hora tras fallar en producción de bauxita y alúmina. UnitedHealth y Abbott mejoraron previsiones, y J.B. Hunt subió un +8,0% al mostrar que la mejora de tarifas y la menor capacidad del transporte empiezan a llegar a beneficios.

Una idea para ir siguiendo, sin convertirla todavía en conclusión: los pedidos japoneses de robots industriales crecen un +24,5% interanual y el interés por robótica, automatización y sus componentes se ha acelerado con fuerza. Puede ser la siguiente derivada de la IA, más tangible y menos dependiente del software. Pero aquí también conviene separar fabricantes reales de nombres que solo han añadido la palabra robot a la presentación.

Los pedidos japoneses de robots industriales apuntan a una nueva aceleración del ciclo.

La cesta de proveedores de componentes ha liderado durante el último año.

Os comparto dos cestas relacionadas con la temática de la robótica. La primera reúne compañías con productos de robótica y automatización ya integrados en su negocio. La segunda agrupa a los proveedores de las “picos y palas” del sector: empresas que fabrican los componentes y sistemas críticos que hacen posible su desarrollo.

Ambas mantienen avances sólidos frente a hace un año, aunque la cesta de robótica y automatización ha corregido desde comienzos de 2026. Para construirlas se han seleccionado compañías con una capitalización superior a 1.000 millones de dólares y una cotización líquida en Estados Unidos.

Lectura técnica: liderazgo frágil, tendencia de fondo intacta

El S&P 500 sigue dentro del rango estrecho de la última semana. El MACD diario cruzó a positivo, aunque pierde pendiente, y el RSI continúa por encima de 50. Mientras respete la media de 20 sesiones y la base del rango, hablar de ruptura bajista es prematuro.

S&P 500: consolidación lateral, todavía por encima de sus principales medias.

El Nasdaq es la parte débil. Volvió a situarse por debajo de su media de 50 sesiones y de la directriz descendente desde máximos. La caída asiática eleva la probabilidad de otro hueco bajista. Necesita recuperar esa zona rápido, si no, la consolidación deja de ser descanso y empieza a parecer distribución.

Nasdaq: bajo la media de 50 sesiones y con momentum deteriorándose.

El Russell 2000 permanece por debajo de la media de 20 sesiones, con MACD negativo. No se ha roto, pero necesita recuperar esa media antes de volver a confiar en las pequeñas compañías. Por contra, el S&P 500 equiponderado marcó un nuevo máximo de cierre y llevó el RSI por encima de 60. El mercado interno está mejor que el titular. Ese es hoy el principal argumento a favor.

Russell 2000: todavía por debajo de la media de 20 sesiones.

S&P 500 equiponderado: nuevo máximo de cierre y mejor amplitud.

El VIX cerró en 16,7, una zona todavía baja, mientras el VVIX subió a 97,3. La volatilidad realizada parece tranquila, pero la volatilidad de la volatilidad empieza a despertar. Además, hoy tenemos vencimiento mensual de opciones. Puede haber movimientos mecánicos que amplifiquen una sesión ya cargada de titulares.

El VIX permanece contenido, pero ya no acompaña del todo la aparente calma del índice.

Lectura

Estamos donde estábamos, pero con un equilibrio más incómodo. La tendencia de fondo del S&P 500 no se ha roto y la amplitud interna ha mejorado. Sin embargo, los semiconductores enseñan grietas, Asia las amplifica y el petróleo vuelve a meter presión sobre inflación y tipos. Tres piezas que no conviene mirar por separado.

Para que nuestra tesis funcione necesitamos que el conflicto entre Estados Unidos e Irán deje de escalar y termine en un acuerdo. Si el petróleo pierde la prima geopolítica y la TIR a dos años continúa bajando, el mercado tendrá margen para absorber esta corrección y los metales deberían recuperar fuerza. Si ocurre lo contrario, habrá que asumir que el problema ya no es solo de liderazgo tecnológico.

Hoy toca observar tres cosas: si el Nasdaq recupera la media de 50 sesiones, si el S&P 500 equiponderado conserva su fortaleza y si el bono a dos años confirma la caída. Nada de perseguir el primer rebote. Calidad delante, exposición controlada y gestión del riesgo primero.

Que tengáis un buen fin de semana.

Julio Estella de la Rica

Gestor Patrimonial

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