Buenos días,

IMPORTANTE: Ayer la bolsa compró la posibilidad de una distensión en Oriente Medio. Esta mañana las informaciones vuelven a ser contradictorias: Irán niega que exista una negociación en marcha y un buque ha sido alcanzado cerca del estrecho de Hormuz. La tesis positiva necesita algo más sólido que titulares: un acuerdo verificable y una normalización real del tráfico marítimo.

La sesión de ayer fue mucho mejor de lo que sugiere un simple rebote técnico. El Nasdaq avanzó un 2,1%, el S&P 500 un 1,5%, el Dow Jones un 1,3% y el Russell 2000 un 1,7%. El Nasdaq acumula un 6,1% en tres sesiones, su mejor tramo de tres días desde mayo de 2025. Lo relevante no fue únicamente la magnitud, sino que el movimiento se extendió más allá de las grandes tecnológicas.

El mercado venía de una limpieza rápida de posiciones en IA, semiconductores y momentum. Una parte importante de la caída tuvo más relación con apalancamiento, concentración y necesidad de reducir riesgo que con un deterioro equivalente de los fundamentales. El rebote de jueves, viernes y lunes encaja con esa lectura, aunque todavía necesitamos continuidad antes de dar por terminada la corrección.

Qué pasó ayer: rebote fuerte y mejor amplitud

Ocho de los once sectores del S&P 500 terminaron en positivo. Servicios de comunicación ganó un 4,3%, consumo discrecional un 2,7% y tecnología un 1,6%. Industriales y materiales también superaron el 1%. Energía quedó rezagada, con una caída cercana al 1,5%, después de que el petróleo devolviera buena parte de las subidas de la semana anterior.

La subida fue amplia, con liderazgo de comunicación, consumo discrecional y tecnología.

Las siete grandes subieron al menos un 2,9%, con la excepción de Apple, que cedió un 1,8%. Meta avanzó un 6,0%, Microsoft un 4,9%, Amazon un 4,6% y Alphabet un 4,4%. Nvidia recuperó un 2,9% y volvió a situarse por encima de su media de 50 sesiones. El índice de semiconductores llegó a caer cerca de un 3% al inicio y acabó ganando un 1,1%. Esa reversión intradía resume bien el tipo de mercado que tenemos: posicionamiento todavía nervioso, pero compradores dispuestos a entrar cuando el precio cede.

Mapa de la sesión: tecnología recupera terreno, mientras Apple y parte de los defensivos quedan atrás.

La amplitud también mejoró. El S&P 500 equiponderado subió un 1,0%, el S&P Mid Cap 400 un 1,1% y los avances superaron claramente a los descensos. El volumen positivo fue de los más altos de los últimos meses tanto en la Bolsa de Nueva York como en el Nasdaq. Esto importa porque reduce la dependencia del índice respecto a cuatro o cinco compañías.

El volumen comprador volvió con fuerza y confirmó que el rebote no fue exclusivamente de megacaps

No ha desaparecido el riesgo de posicionamiento

La caída previa dejó señales claras de capitulación en estrategias de momentum y en vehículos apalancados ligados a IA. La cesta de high beta momentum sufrió en julio su peor mes desde noviembre de 2000. Al mismo tiempo, los factores de calidad, valor y baja volatilidad comenzaron a recuperar terreno. Esto se parece más a una rotación violenta y a una limpieza de excesos que a una ruptura de la tendencia estructural.

La pérdida de momentum está devolviendo flujo a calidad, valor y baja volatilidad.

Corea es un buen ejemplo. El crecimiento de los ETF apalancados sobre Samsung Electronics y SK Hynix amplificó tanto la subida anterior como la caída posterior. Las autoridades surcoreanas preparan límites más estrictos para estos productos, mientras su peso en el volumen del KOSPI ha caído con fuerza. No es una señal directa sobre la demanda de chips, es una señal sobre cuánto apalancamiento había alrededor de la temática.

La corrección acercó a semiconductores a niveles relevantes, pero el movimiento previo había sido muy vertical.

Bonos: el verdadero 1examen sigue estando aquí

La renta variable respiró porque los tipos cedieron. El Treasury a 2 años bajó hasta el 4,24%, el 10 años hasta el 4,68% y el 30 años hasta el 5,23%. La moderación fue bienvenida, pero los niveles siguen siendo muy exigentes. El 10 años viene de marcar su cierre más alto desde enero de 2025 y el 30 años continúa cerca de máximos no vistos desde 2007.

La referencia que más vigilaría es el 2 años. Aunque ha bajado en seis de las últimas siete sesiones, todavía cotiza alrededor de 59 puntos básicos por encima del tipo efectivo de los fondos federales. El mercado sigue dejando abierta la posibilidad de nuevas subidas. Mientras esa diferencia no se cierre de forma convincente, las condiciones financieras seguirán siendo un freno para los activos de larga duración.

La curva descansó, pero el tramo largo continúa en niveles que condicionan valoraciones y coste de capital.

Además, el Tesoro ha elevado su previsión de financiación del tercer trimestre hasta 739.000 millones de dólares. La combinación de mayor oferta, déficit elevado y menor capacidad de la Reserva Federal para absorber duración explica por qué el tramo largo merece más atención que el próximo movimiento aislado del tipo oficial.

Dólar, materias primas y cripto

El WTI cayó cerca de un 7% y devolvió las ganancias de la semana anterior, pero el petróleo vuelve a repuntar esta mañana tras el incidente cerca de Hormuz. El Brent superaba de nuevo los 85 dólares en Asia. Esto deja una lectura incómoda: el mercado quiere descontar una solución diplomática, pero la prima geopolítica puede regresar en cuestión de horas.

El dólar intentó completar su quinta sesión consecutiva de caídas, aunque acabó recuperando terreno y defendió su media de 100 sesiones. Una ruptura clara de ese soporte aliviaría las condiciones financieras y ayudaría especialmente a metales. El oro ha superado la directriz bajista desde los máximos de marzo, pero todavía necesita recuperar su media de 50 sesiones. El cobre mantiene una estructura técnica algo más constructiva. Bitcoin, en cambio, continúa lateral cerca de los niveles de comienzos de junio y con indicadores de momentum menos favorables.

La corrección de la IA parece técnica, la infraestructura sigue siendo el cuello de botella

Aquí está la parte central. La caída reciente no invalida la tesis de la IA. La obliga a ser más selectiva. El error sería confundir una limpieza de posicionamiento con una desaparición de la demanda de cómputo. La evidencia sigue apuntando en la dirección contraria: modelos más eficientes, mejores resultados y menor coste por token pueden aumentar el uso total de IA mucho más rápido de lo que mejora la eficiencia.

Es el mismo principio que hemos visto en otras tecnologías. Cuando el coste unitario cae y la utilidad aumenta, el consumo total no tiene por qué bajar, puede acelerarse. En este caso, una empresa puede obtener aproximadamente 55 dólares de ahorro al automatizar una tarea cuyo consumo de tokens cuesta entre 2 y 5 dólares. Esa diferencia deja margen para abaratar el servicio, extender su uso a más procesos y mantener retornos atractivos para quien opera la infraestructura.

La mejora de las GPU amplía los márgenes potenciales y permite reducir el precio del token sin destruir la economía del servicio.

La clave de la tesis

No se trata de comprar cualquier compañía que añada IA a su presentación. Se trata de identificar quién controla recursos escasos, quién puede desplegar capacidad antes y quién convierte el capex en ingresos recurrentes y flujo de caja.

 

La cadena de valor va mucho más allá del chip: electricidad, equipos, soluciones, seguridad energética y plataformas de escala.

Primer cuello de botella: electricidad y acceso a red

La infraestructura de IA se enfrenta a una limitación física. La estimación central apunta a una necesidad de 68 gigavatios para centros de datos estadounidenses entre 2026 y 2028. Los proyectos en construcción y la capacidad contratada de la red cubrirían aproximadamente 30 gigavatios. Quedaría un déficit potencial de 38 gigavatios antes de incorporar soluciones alternativas.

El acceso a electricidad, no únicamente la disponibilidad de chips, puede marcar la velocidad del despliegue.

En algunas regiones, la conexión a la red puede tardar entre cinco y siete años. Esto cambia la forma de valorar el activo. Una instalación con electricidad asegurada hoy no es equivalente a otra que promete capacidad dentro de varios años. De ahí el valor de los centros ya alimentados, la generación in situ, las turbinas de gas, las pilas de combustible, el almacenamiento, los transformadores, la refrigeración y la reutilización de emplazamientos con conexión existente.

El mercado ha mirado durante meses al número de aceleradores vendidos. La siguiente fase exigirá mirar vatios disponibles, tiempo de conexión, densidad energética, refrigeración por rack y capacidad para financiar la construcción. Ahí puede aparecer una parte del alfa que no está en el nombre más evidente del índice.

Segundo cuello de botella: memoria

La memoria está dejando de comportarse como un componente abundante y puramente cíclico. La demanda de DRAM para servidores podría pasar del 37% del mercado en 2023 al 59% en 2028. En NAND, los SSD empresariales podrían crecer desde el 18% hasta el 65% de la demanda. Los centros de datos y los hyperscalers están subiendo en la jerarquía de asignación, mientras fabricantes de consumo, automoción e industria quedan más expuestos al precio spot y a plazos de entrega más largos.

Servidores y SSD empresariales absorben una parte creciente de la capacidad disponible.

El problema no se resuelve con una orden de compra. Instalar herramientas, cualificar el proceso, elevar rendimientos y asignar producto puede tardar entre uno y dos años. Esa lentitud sostiene precios y márgenes para los proveedores bien situados, pero también crea riesgo para fabricantes que necesitan memoria y no monetizan directamente la IA.

El desfase entre inversión y oferta efectiva mantiene la tensión y favorece a los compradores con contratos estratégicos.

Capex: la factura supera los 700.000 millones

Amazon, Google, Meta y Microsoft han confirmado o elevado sus planes de inversión. La cantidad prevista para 2026 supera los 700.000 millones de dólares. Una cifra así no garantiza que todas las compañías vayan a obtener el mismo retorno, pero sí respalda la demanda de chips, redes, memoria, electricidad, construcción y refrigeración.

El salto de inversión previsto para 2026 amplía el mercado de los proveedores de infraestructura.

La selección debe separar tres grupos. Primero, plataformas con escala, distribución y capacidad para monetizar el gasto. Segundo, proveedores de cuellos de botella físicos con contratos, visibilidad y disciplina financiera. Tercero, compañías que dependen de una financiación constante o de hipótesis demasiado optimistas sobre utilización futura. Las dos primeras pueden beneficiarse del ciclo, la tercera seguirá siendo vulnerable cuando suba el coste de capital.

Macro y compañías

Los datos industriales ayudaron al tono de fondo. El PMI manufacturero de S&P Global se mantuvo en expansión y el ISM manufacturero alcanzó su nivel más alto desde mayo de 2022. La producción se acercó a máximos de cinco años y el empleo industrial volvió a crecer por primera vez desde septiembre de 2023.

Palantir subió más de un 9% después de superar previsiones y elevar su guía. Los ingresos crecieron un 93% interanual y el negocio comercial estadounidense cerca de un 149%. La compañía espera ahora más de 3.420 millones de dólares de ingresos comerciales en Estados Unidos durante 2026, frente a una previsión anterior de 3.220 millones. El resultado refuerza la demanda de soluciones de IA, pero también deja valoraciones que exigen una ejecución casi perfecta.

Hoy conoceremos la balanza comercial estadounidense a las 14:30, hora peninsular, y a las 16:00 llegarán JOLTS y pedidos de fábrica.

En resultados destacan AMD, Caterpillar, Merck, Arista Networks, Amgen, McDonald’s, Gilead, Booking y Pfizer. AMD y Arista serán especialmente relevantes para comprobar si la mejora de la demanda se extiende por la cadena de infraestructura.

Principales compañías que presentan resultados este martes.

Atención también a SpaceX, que presenta hoy sus primeros resultados desde su salida a bolsa. Más allá de la evolución de Starlink, Starship y el fuerte gasto previsto en inteligencia artificial, hay un factor técnico importante: el 6 de agosto quedarán liberadas para su posible venta hasta 911,5 millones de acciones en manos de empleados y primeros inversores. Que puedan venderse no significa que vayan a hacerlo, pero el aumento potencial del volumen negociable puede añadir oferta y volatilidad incluso si los resultados son buenos.

Lectura técnica

El S&P 500 ha superado la directriz bajista de corto plazo y vuelve a acercarse a máximos históricos. Su MACD mejora y el RSI ha regresado hacia 60. El Nasdaq recuperó la media de 50 sesiones, aunque todavía debe confirmar la ruptura de la directriz que une los máximos recientes. El Russell 2000 ya ha cruzado su resistencia descendente y el S&P 500 equiponderado se mantiene cerca de máximos, con momentum más sano.

La mejora técnica se extiende a índices amplios; falta confirmar la ruptura del Nasdaq.

La volatilidad acompaña: el VIX bajó hasta 15,9, mínimo de dos semanas, y el VVIX hasta 90,8. Sin embargo, la gamma del mercado se ha desplazado hacia una zona más neutral. Esto reduce el efecto estabilizador de las coberturas de los dealers y puede permitir movimientos más amplios en cualquiera de las dos direcciones. El mercado está más limpio, pero no necesariamente más tranquilo.

Visión

No se ha roto la tesis de fondo. La corrección de IA ha descargado apalancamiento, normalizado parte del posicionamiento y devuelto valor a algunas compañías.

Tampoco estamos ante una señal para comprar todo. Los tipos largos continúan altos, el conflicto de Hormuz puede devolver presión al petróleo y la mejora técnica necesita continuidad.

Condición

Qué confirma

Qué invalida

Hormuz

Acuerdo verificable y normalización del tráfico

Nuevos ataques o cierre efectivo

Tipos

2 años y tramo largo cediendo de forma sostenida

10 y 30 años marcando nuevos máximos

Mercado

Amplitud, volumen y Nasdaq confirmando ruptura

Rebote concentrado y vuelta bajo soportes

 Hasta que esas tres piezas encajen, mantendría paciencia y compras escalonadas. La oportunidad está en utilizar las correcciones para mejorar la calidad de la cartera, no en perseguir cada rebote. La infraestructura de IA sigue siendo una tesis estructural potente, el precio de entrada, la financiación y la posición dentro de la cadena de valor decidirán quién captura realmente esa oportunidad.

Julio Estella de la Rica

Gestor Patrimonial

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