Buenos días,
Ayer fue uno de esos días donde no hubo dónde esconderse. El mercado cerró con pérdidas generalizadas en una sesión dominada por el temor a la disrupción que la inteligencia artificial está generando en sectores tradicionales. Con el S&P 500 ahora completamente plano en el año (-0,19%), la volatilidad vuelve a primer plano justo antes del dato de inflación de hoy. Es como si el mercado, después de haber pasado meses preguntándose qué maravillas puede traer la IA, de repente se hubiera despertado con la pregunta opuesta: ¿qué negocios va a destruir?
Qué pasó ayer
Índices principales:
El S&P 500 cedió un 1,57% cerrando en 6.833 puntos, el Nasdaq Composite se dejó un 2,03% y el Russell 2000 perdió un 2,01%. Fue el segundo peor día en tres meses, justo después de otro intento fallido de superar los 7.000 en el S&P esta semana. Pero lo realmente preocupante no fueron las cifras de los índices, sino lo que estaba ocurriendo debajo de la superficie.

La amplitud de mercado fue brutal. Imagina una habitación con once personas donde solo tres están contentas y las otras ocho están enfadadas, y de esas ocho, siete están realmente muy enfadadas. Eso fue exactamente lo que pasó con los sectores del S&P 500: solo tres cerraron en positivo, mientras que siete cayeron más del 1%. Tecnología lideró las pérdidas con un -2,65%, seguida de Financieras con -1,99% y Energía con -1,82% .

Cuando miras las acciones individuales, la historia es aún más dramática. De los once mayores componentes del S&P 500, solo dos cerraron en verde: Walmart con un impresionante +3,8% (acumulando +5,5% en dos sesiones) y Eli Lilly con +2,3%.

En el otro extremo, aproximadamente 155 compañias del S&P cayeron un 3% o más, la mayor cantidad desde al menos septiembre.
Amplitud: solo 26% de acciones Nasdaq cerraron al alza

¿Qué impulsa las caídas?
El mercado está en plena reevaluación del "lado oscuro" de la inteligencia artificial. Durante meses, la narrativa ha sido optimista: ¿qué puede hacer la IA por este negocio? ¿Cómo puede mejorar los márgenes? Pero ayer, y cada vez más frecuentemente en las últimas semanas, la pregunta ha cambiado a algo mucho más siniestro: ¿cómo puede la IA destruir el modelo de rentabilidad de esta industria? ¿Qué trabajos va a eliminar? ¿Qué intermediarios van a desaparecer?
El sector de software y SaaS está siendo especialmente castigado. El ETF IGV cayó un 3%, situándose ahora un 31% por debajo de sus máximos, oficialmente en territorio de mercado bajista desde enero. Pero la disrupción de la IA está saltando de sector en sector como un virus. Ayer le tocó a logística y transporte: C.H. Robinson se desplomó un 14% tras temores de que la IA pueda automatizar el matching de cargas, eliminando una parte sustancial de su propuesta de valor. Fue un movimiento de ocho sigmas, es decir, estadísticamente debería ocurrir una vez cada varios millones de años.
El real estate comercial tampoco se salvó. CBRE cayó un 12,8% en dos días, su peor caída desde COVID, ante la perspectiva de que el mayor desempleo generado por IA golpee la demanda de espacio de oficinas. Los gestores patrimoniales y brokers también están en el punto de mira, con el temor a que la IA reemplace a los asesores. Y el hardware legacy no estuvo mejor: Cisco se dejó un 12,3% (su peor día desde 2022) tras una guía decepcionante, y Apple cayó un 5%.
Steve Sosnick de Interactive Brokers lo resumió perfectamente: "El mercado está lleno de minas terrestres de IA". Cada día emerge un nuevo sector vulnerable. Es un cambio masivo en la psicología del mercado. Durante los últimos tres años, los inversores adoptaron un enfoque de "vaso medio lleno" hacia la IA: ¿qué puede hacer la IA para hacer un negocio más eficiente? Ahora parece ser "¿cómo puede la IA arruinar el modelo de rentabilidad de un negocio?" Y en lugar de buscar ganadores, los inversores están cazando perdedores potenciales.
Pero mientras la tecnología y el crecimiento se desplomaban, los tres grandes pagadores de dividendos brillaban. Utilities subió un 1,50% (la mayor compra desde noviembre, en el percentil 95 de un lookback de 52 semanas según Goldman), Consumer Staples avanzó un 1,29% (segundo día consecutivo por encima del 1%, alcanzando un récord histórico), y Real Estate subió un 0,31%. Es la clásica rotación defensiva que ocurre cuando los inversores huelen problemas: si no sabes dónde poner el dinero, lo pones en empresas que pagan dividendos estables y predecibles. Utilities, básicamente, se beneficia de la caída de los tipos de interés, que hace más atractivos sus dividendos en comparación con los bonos.
La volatilidad, por supuesto, se disparó. El VIX subió un 17,96% cerrando en 20,82, la segunda vez que supera 20 desde noviembre. El VVIX (la volatilidad de la volatilidad) alcanzó 112, en territorio "elevado", y el VIX 1-Day cerró en 21,5, lo que implica un movimiento esperado del 1,28% para la sesión de hoy. Con el CPI a las 14:30h, el mercado se está preparando para turbulencias.
Bonos y divisas
Mientras las acciones se desplomaban, los inversores corrieron hacia la seguridad de los Treasuries en un clásico movimiento de flight to quality. El yield del bono a 10 años cayó 7 puntos básicos hasta el 4,10%, marcando un mínimo de dos meses y acercándose al objetivo psicológico del 4,00% que muchos analistas han estado señalando. El bono a 2 años cedió 5 puntos básicos hasta el 3,46%, situándose justo sobre los mínimos de octubre.
Lo interesante aquí es que el 2 años ahora cotiza 18 puntos básicos por debajo del punto medio de los Fed Funds (3,64%). Históricamente, fuera de recesiones, el 2 años suele negociarse unos 50 puntos básicos por encima de los Fed Funds, reflejando expectativas de que la Fed eventualmente tendrá que endurecer más. Pero ahora está por debajo, lo que es una señal inequívoca de que el mercado espera recortes. La curva está aplanándose ligeramente mientras el mercado recalibra las expectativas de recortes de tasas tras el sorpresivo dato de empleo del miércoles.

La curva aplana ligeramente mientras el mercado recupera expectativas de recortes de tasas tras el dato de empleo del miércoles.
Hablando del recortes de la Fed, el mercado ahora asigna un 65% de probabilidad a que el primer recorte llegue en junio, que será la primera reunión bajo el mandato de Kevin Warsh como presidente de la Fed. El segundo recorte se espera para septiembre con un 58% de probabilidad. En total, el mercado está descontando 59 puntos básicos de recortes para todo 2026, con un 95% de probabilidad de al menos un corte y un 75% de probabilidad de dos cortes.

En el frente de divisas, el índice dólar (DXY) se mantuvo prácticamente sin cambios por tercer día consecutivo en 96,93 (+0,10%), manteniéndose cerca de la línea de tendencia de la década que rompió a la baja por primera vez a finales de enero. El MACD está en neutral y el RSI ha caído por debajo de 50, sugiriendo que el momentum alcista del dólar se ha agotado por ahora.
Materias primas y cripto
El petróleo WTI experimentó una caída del 2,8% cerrando en 62,84 dólares por barril, amenazando seriamente su línea de tendencia alcista desde principios de año. Es uno de esos momentos donde la acción del precio te está diciendo que algo ha cambiado. El crudo encontró soporte justo en su media móvil de 200 días, que históricamente ha sido un nivel bastante fiable, pero los indicadores técnicos bajo la superficie no pintan un cuadro optimista: el MACD acaba de cruzar a "vender largos" y el RSI se aproxima peligrosamente a los mínimos del año.
Lo que esto nos dice es que el momentum alcista que había estado impulsando al petróleo desde los mínimos de enero se está desvaneciendo rápidamente. Las razones son múltiples: por un lado, los temores de desaceleración económica global están resurgiendo con la narrativa de disrupción de IA (menos trabajadores = menos consumo = menos demanda de energía). Por otro lado, los datos de inventarios en Estados Unidos han sido algo mixtos, y China todavía no muestra señales claras de que su economía esté acelerando con la fuerza necesaria para impulsar la demanda de commodities.
El oro también sufrió pérdidas significativas, cayendo un 2,9% hasta los 4.922 dólares la onza. Algunos traders en el mercado sugieren que esta caída no fue tanto una venta fundamentada, sino más bien ventas técnicas para cubrir margin calls en otras posiciones que estaban perdiendo dinero. Es el clásico escenario de "vender lo que puedes, no lo que quieres": cuando tienes pérdidas en activos ilíquidos, vendes tus activos líquidos (como el oro) para conseguir efectivo y cumplir con las llamadas de margen.
Desde el punto de vista técnico, el MACD del oro permanece en posición de "vender largos", mientras que el RSI ha experimentado una corrección masiva desde casi 90 hasta cerca de 50 en las últimas semanas. Pero hay algo interesante aquí: vimos un patrón muy similar en diciembre, donde el oro corrigió fuertemente durante unos días para luego recuperarse rápidamente y continuar su tendencia alcista. El RSI todavía se mantiene por encima de 60, lo cual es importante porque históricamente cuando el RSI se mantiene por encima de ese nivel durante correcciones, suele indicar que la tendencia alcista estructural sigue intacta. El oro sigue siendo un activo que los inversores ven como refugio en tiempos de incertidumbre, y ciertamente tenemos incertidumbre en abundancia.
El cobre, el metal industrial por excelencia y termómetro de la salud económica global, cedió un 3,0% marcando su cierre más bajo en tres semanas. Permanece por debajo del techo de su antiguo canal que solo logró superar durante un día antes de volver a caer dentro del rango. El MACD está firmemente en "vender largos" y el RSI ha caído por debajo de 50, lo cual técnicamente sugiere que el momentum a corto plazo está deteriorándose.
Sin embargo, es importante mantener la perspectiva temporal aquí. A más largo plazo, el cobre todavía respeta la tendencia alcista que comenzó en agosto de 2024 y, yendo aún más atrás, desde marzo de 2020. Así que no estamos ante un colapso estructural del precio del cobre, sino más bien ante una corrección saludable dentro de una tendencia alcista de más largo plazo. El Dr. Copper, como se le conoce por su capacidad de "diagnosticar" la economía, nos está diciendo que hay preocupaciones a corto plazo pero que la narrativa de largo plazo (electrificación, infraestructura verde, demanda industrial) sigue intacta.
Bitcoin cayó un 0,15% cerrando en 65.652 dólares en su cuarta sesión consecutiva a la baja, manteniéndose peligrosamente cerca del mínimo desde octubre que marcó la semana pasada. El MACD está en posición de "ir corto" y el RSI ha vuelto a caer por debajo de 30, alcanzando el nivel más sobrevendido que hemos visto desde 2018. En términos puramente técnicos, un RSI por debajo de 30 usualmente sugiere que un activo está "sobrevendido" y podría rebotar.
Pero aquí hay que recordar algo crucial sobre los mercados bajistas en criptomonedas: son famosos por sus "bear market rallies" absolutamente masivos que hacen que todo el mundo piense que el mercado bajista ha terminado, solo para luego continuar cayendo hacia nuevos mínimos. Vimos exactamente esto el viernes pasado, cuando Bitcoin subió un 10% y todos los influencers de crypto proclamaban que "el suelo está aquí" y que "los alcistas están de vuelta". Tres días después, estamos de vuelta donde empezamos.
El veredicto sobre si hemos visto el suelo definitivo en Bitcoin todavía está pendiente. Por un lado, los niveles de sobreventa son extremos e históricamente estos niveles han marcado buenos puntos de entrada. Por otro lado, la narrativa macro sigue siendo negativa: la Fed no recortará tipos agresivamente, el dólar se mantiene relativamente fuerte, y la regulación sobre crypto se está endureciendo en múltiples jurisdicciones. Hasta que veamos un cambio fundamental en alguno de estos factores, es difícil argumentar que hemos puesto un suelo duradero.

Macro y bancos centrales
Empecemos con lo que salió ayer en el calendario económico: las solicitudes iniciales de desempleo llegaron en 227.000 frente a las 223.000 que esperaba el consenso, con el dato de la semana anterior revisado al alza a 232.000. A primera vista, son cifras que todavía están perfectamente contenidas dentro de lo que consideraríamos un mercado laboral saludable. Pero como siempre, el diablo está en los detalles, y el hecho de que vinieran marginalmente por encima de las estimaciones añade una pequeña nota de cautela a un mercado laboral que, hasta hace poco, parecía inquebrantable.
Pero lo realmente importante no fue el dato de ayer, sino lo que descubrimos sobre el dato de nóminas no agrícolas del miércoles que inicialmente pareció tan robusto. Y aquí es donde la historia se pone interesante. Goldman Sachs publicó una nota el miércoles por la noche que cambió completamente la narrativa. Resulta que el BLS (Bureau of Labor Statistics) introdujo un cambio metodológico significativo en el modelo "birth-death" que utilizan para estimar el empleo de nuevas empresas versus empresas que cierran.
Este cambio metodológico, según las estimaciones de Goldman, aumentó artificialmente las nóminas de enero en aproximadamente 70.000 empleos, de los cuales unos 50.000 vinieron específicamente de los sectores de sanidad y educación. Ahora bien, ¿qué significa esto en términos prácticos? Significa que en lugar de los +143.000 empleos que se reportaron inicialmente con bombo y platillo, la lectura subyacente "real" de creación de empleo estaría más cerca de +55.000 empleos, que es un número completamente diferente y mucho menos robusto.
Goldman concluye con algo que es crítico para cómo debemos interpretar los datos de empleo de aquí en adelante: "La mayor volatilidad esperada en las lecturas de nóminas que resulte de este cambio metodológico podría argumentar a favor de poner menos peso en el crecimiento mensual de nóminas, o al menos suavizarlo mirando el promedio en un horizonte temporal más largo". Es decir, el dato que el miércoles provocó que los bonos se vendieran y el dólar se fortaleciera porque "la economía está demasiado fuerte para que la Fed recorte tasas" quizás no era tan fuerte después de todo. Y el mercado, que inicialmente reaccionó vendiendo bonos ante la "sorpresa alcista" de empleo, ahora está reconsiderando toda esa lectura.
Esto nos lleva a lo que verdaderamente importa hoy: el dato de CPI (Índice de Precios al Consumidor) de enero que se publica a las 14:30h, el segundo dato absolutamente crítico de nuestra semana de empleos e inflación. Este es el tipo de dato que puede mover mercados violentamente en cualquier dirección, y con el VIX por encima de 20 y el posicionamiento tenso que hemos discutido, el potencial de movimientos bruscos es muy real.
El consenso de Wall Street espera un +0,3% mensual en el núcleo del CPI (el "core CPI" que excluye alimentos y energía), lo cual llevaría la tasa anual del 2,4% actual al 2,5%. Para el CPI general (que incluye todo), también esperan +0,3% mensual, con la tasa anual moviéndose al 2,44% desde el 2,29% actual. En la superficie, estas parecen lecturas bastante benignas que mantendrían a la inflación en una trayectoria descendente gradual hacia el objetivo del 2% de la Fed.
Si el CPI viene caliente:
Consolidaría la postura de "sin recortes bajo Powell"
Podría retrasar el primer recorte de Warsh
Presión adicional sobre tech y growth
Si el CPI viene frío:
Podría ser un día de risk-on
Pero tendría que ser un número muy bajo para mover las expectativas de recortes significativamente
Resultados y micro
After hours, movimientos destacados:
Ganadores:
Applied Materials (AMAT): +10% - Guía de ingresos muy por encima para marzo y espera "crecer nuestro negocio de equipos semiconductores más del 20% este año calendario"
Arista Networks (ANET): +9% - Beat sólido en ingresos/billings y guía 1Q fuerte
Airbnb (ABNB): +3% - Beat sólido y guía CY26 de crecimiento de ingresos "acelerar al menos a dobles dígitos bajos"
Instacart: +15% - Beat de estimaciones 4Q y guía fuerte para 1Q
Rivian (RIVN): +10% - EPS mejor que esperado, ventas adelante
Perdedores (-10% o más):
Pinterest (PINS): -17% - Guía de EBITDA ajustado 1Q muy por debajo ($166-186M vs $205M consenso)
Bio-Rad: -12% - EPS ajustado 4Q falló vs estimaciones
DraftKings (DKNG): -10% - Forecast 2026 de ventas/profit bajo Wall Street
Durante la sesión las más castigadas:
AppLovin (APP): -19,7% (ya había liderado caídas antes, pese a beat/guide)
C.H. Robinson (CHRW): -14% - Movimiento de 8 sigmas por temor a IA en logística
Cisco (CSCO): -12,3% - Peor día desde 2022, guía decepcionante
Real estate brokers: CBRE -12,8% en 2 días (peor desde COVID)
El mensaje: no todas las industrias serán "destruidas" por IA del mismo modo.
Lectura técnica
Los técnicos, esos indicadores fríos y matemáticos que muchos inversores "fundamentales" desdeñan, nos están contando una historia cada vez más preocupante, aunque todavía no estamos en territorio de pánico total o colapso estructural. Cuando lees gráficos, estás básicamente leyendo la psicología agregada de millones de inversores expresada a través de la acción del precio. Y ahora mismo, esa psicología está gritando cautela.
Empecemos por el S&P 500, el índice más importante del mundo. Ayer cayó, sí, pero por ahora permanece por encima de dos niveles técnicos críticos: los mínimos de la semana pasada (que fueron en el rango de 6.800-6.820) y su media móvil de 100 días, que actualmente está alrededor de 6.770. Para cualquiera que no esté familiarizado con medias móviles, piensa en ellas como un "precio promedio" que suaviza el ruido diario y te muestra la tendencia subyacente. La media de 100 días representa dónde ha estado negociando el índice en promedio durante los últimos cinco meses de trading, y romper por debajo de ella es típicamente vista como una señal de que el momentum alcista se está deteriorando seriamente.
El MACD del S&P está ahora en posición de "vender largos". El MACD es esencialmente una manera de visualizar si el momentum está acelerándose o desacelerándose. Cuando el MACD cruza hacia abajo y da una señal de "vender largos", está diciendo que el ritmo de las ganancias se está desacelerando y que podrías estar mejor reduciendo exposición o incluso tomando posiciones cortas. No es una señal infalible, pero históricamente ha sido correcta más veces de las que ha estado equivocada.
El RSI ha caído por debajo de 50, que es típicamente la línea divisoria entre momentum alcista (RSI > 50) y momentum bajista (RSI < 50). Cuando el RSI está por encima de 50, el mercado tiene momentum alcista, cuando está por debajo, tiene momentum bajista. Estamos ahora en territorio de momentum bajista, aunque no estamos en niveles extremos de "sobreventa" que típicamente marcan oportunidades de rebote.
Pero aquí está el nivel que realmente me tiene prestando atención: si perdemos los mínimos de la semana pasada alrededor de 6.800, el siguiente nivel de soporte crítico está en 6.723, que es el umbral CTA de medio plazo. Ahora bien, ¿qué significa "umbral CTA"? CTA significa Commodity Trading Advisors, pero se refiere más ampliamente a fondos sistemáticos y algorítmicos que siguen reglas de trading basadas en momentum. Estos fondos, que colectivamente manejan cientos de miles de millones de dólares, tienen programados niveles de precio específicos donde sus algoritmos automáticamente compran más (si el precio está subiendo) o venden (si el precio está cayendo).
El nivel de 6.723 es uno de esos niveles programados. Si el S&P cae por debajo de ese nivel, estos fondos sistemáticos comenzarían a reducir automáticamente su exposición larga al mercado estadounidense. No es una decisión humana; es simplemente el algoritmo ejecutando sus reglas. Y cuando tienes cientos de miles de millones de dólares de ventas algorítmicas que se activan simultáneamente, eso puede crear una cascada de ventas que se auto-refuerza: el precio cae → los algos venden → el precio cae más → más algos venden → etc. Es lo que llamamos un "aire pocket" donde el mercado puede caer más rápido y más lejos de lo que los fundamentos por sí solos justificarían.
Así que ese nivel de 6.723 es absolutamente crítico. Mientras nos mantengamos por encima, estamos en una corrección normal dentro de una tendencia alcista. Si lo rompemos, las cosas podrían ponerse feas rápidamente.
El Nasdaq Composite está, francamente, en peor forma que el S&P. No solo cayó por debajo de su media móvil de 100 días, sino que está peligrosamente cerca de romper los mínimos de la semana pasada. El Nasdaq es más sensible a movimientos en tech y growth, que son exactamente los sectores que están bajo más presión por la narrativa de disrupción de IA. Si el Nasdaq rompe esos mínimos de la semana pasada, el siguiente nivel de soporte natural está alrededor de 21.800, que son aproximadamente los mínimos de octubre de 2025.
Esa sería una caída adicional de alrededor del 5% desde los niveles actuales, lo cual técnicamente nos pondría en territorio de "corrección" (definida como una caída del 10% o más desde el máximo reciente). Para un índice que cerró en sus máximos históricos hace apenas seis semanas, estar hablando de una corrección del 10% es un cambio de sentiment bastante dramático.
El MACD del Nasdaq está más firmemente en posición de "vender largos" que el del S&P, lo cual no es sorprendente dado que el tech ha sido liderado el sell-off. El RSI también está por debajo de 50, confirmando momentum bajista. Como dije en mi comentario del lunes, "la costa definitivamente está menos clara aquí" con el Nasdaq. La estructura técnica simplemente no se ve tan saludable como la del S&P o, especialmente, la del Russell.
Curiosamente, el Russell 2000 mantiene el mejor gráfico del grupo. Es el único índice principal que todavía está cotizando por encima de su media móvil de 50 días. Aunque su MACD también está en "vender largos" y su RSI está por debajo de 50 (así que técnicamente también está débil), la estructura general del gráfico se ve más mejory resistente que la de sus hermanos mayores.
¿Por qué el Russell se mantiene mejor? Porque está menos expuesto a megacap tech, que es donde está concentrada la mayor parte del dolor. El Russell tiene más exposición a Energía (que ha tenido un año sólido), Industriales, bancos regionales, y otros sectores que no están tan atados a la narrativa de IA. Esto es coherente con un mercado que está "ampliándose". Idealmente, quieres que el mercado se amplíe con liderazgo en sectores de crecimiento y cíclicos. Lo que tenemos ahora es amplitud con liderazgo en Energía (cíclico pero defensivo) y consumo Basico (puramente defensivo). Esto no es típicamente una señal de un mercado alcista saludable.
Las Magníficas 7 (Apple, Microsoft, Google, Amazon, Meta, Nvidia, Tesla) perdieron un 2,3% ayer, acumulando un -2,2% en la semana tras un -4,6% la semana pasada. Para poner esto en perspectiva, esa caída semanal de -4,6% fue su peor desempeño desde abril de 2024, cuando tuvimos el último "AI reality check" donde el mercado brevemente cuestionó si el capex en IA estaba justificado.
Dentro del grupo de las Mag 7, los patrones individuales son preocupantes. Amazon lleva ocho días consecutivos a la baja, y ha caído once de los últimos doce días. Ese es el tipo de acción del precio persistentemente negativa que te dice que hay una venta institucional real ocurriendo, no solo ruido aleatorio. Google ha caído siete de los últimos ocho días. Y tanto Nvidia como Broadcom, los dos pure-plays de IA del grupo, siguen estancados prácticamente planos desde verano.
Esto es psicológicamente importante porque durante los últimos dos años, la estrategia ganadora en el mercado era simple: compra las Mag 7, olvidate, gana dinero. Era tan simple que se convirtió en un meme. Pero cuando esa estrategia deja de funcionar, obliga a los inversores a reconsiderar todo. Si las acciones más grandes y "más seguras" del mercado están cayendo, ¿dónde pones tu dinero? La respuesta obvia debería ser "otras acciones que están creciendo", pero el problema es que no hay un claro nuevo liderazgo emergiendo. En cambio, el dinero está rotando a defensivas, lo cual nos dice que los inversores están asustados.
Conclusión
Ayer no hubo dónde esconderse. El mercado está en plena digestión del "lado oscuro" de la IA, donde cada día emerge un nuevo sector vulnerable a disrupción. La amplitud fue malísima, la volatilidad volvió a despertar con fuerza, y las defensivas tomaron el mando mientras los bonos caían hacia nuevos mínimos en yield (subiendo en precio) en un clásico movimiento de flight-to-quality.
El S&P 500 está ahora completamente plano en el año después de un rally de más del 7% en enero. Los técnicos se deterioran día a día, el posicionamiento está tenso con shorts en tech en máximos de la década, y la dispersión entre acciones individuales está en niveles épicos mientras el índice se mueve sideways. Es un mercado esquizofrénico donde las acciones individuales se mueven un 10,8% de promedio en un mes, pero el índice se queda clavado en el mismo sitio.
Lo que importa hoy es el CPI de las 14:30h. En un mercado tan nervioso y con VIX por encima de 20, el rango de movimientos posibles es amplio. Si viene caliente, podríamos ver otra golpe... especialmente dado que ya estamos técnicamente débiles. Si viene frío, podríamos ver un short squeeze violento dado el posicionamiento actual, con los shorts forzados a cubrir en masa.
Mi lectura personal es que llevamos cinco de los últimos seis días con menos de seis sectores al alza, la mayor concentración de sesiones débiles del año. El liderazgo ha rotado hacia Energy y Staples, que históricamente no es saludable para un mercado alcista sostenible. Tech, Comm Services y Financials necesitan recuperar el liderazgo para que esto vuelva a su track alcista estructural.
Mientras tanto, la disciplina en gestión de riesgo es fundamental: stops bien colocados y respetados, diversificación sectorial real (no solo estar "diversificado" entre cinco megacaps ), y mucha atención al calendario macro. La volatilidad es probable que se quede con nosotros durante un tiempo. Los mercados están tratando de descifrar simultáneamente el impacto de la IA (¿quiénes son los ganadores y perdedores reales?), la trayectoria de la Fed (¿recortará Warsh en junio o esperará más?), y la fortaleza real de la economía (¿fue ese dato de empleo tan fuerte como parecía, o el cambio metodológico lo distorsionó?).
Para inversores con horizonte largo, este tipo de entornos eventualmente crean oportunidades. Los mejores negocios del mundo no van a desaparecer porque la IA exista, algunos se verán amenazados, es cierto, pero otros se verán potenciados.
Julio Estella de la Rica
Gestor Patrimonial
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