Buenos días.

Esta semana la ha escrito Oriente Medio. La sesión de ayer fue de menos a más y los cuatro índices principales americanos cerraron en máximos históricos al mismo tiempo. No fue por un dato macro: fue por las noticias que llegaban desde el Estrecho de Ormuz. Se está negociando la reapertura sin restricciones y la retirada de minas iraníes en el plazo de un mes. Si se confirma, cambia casi todo. Crudo abajo, TIR abajo, bolsas arriba. El mercado ya lo está descontando, pero con la mano en la cartera.

Hoy en EE.UU. la agenda es ligera (balanza comercial y revisión de inventarios), pero hablan varios miembros de la Fed: Bowman a las 15:10h, Paulson (votante FOMC) a las 15:15h y Daly a las 18:40h. En Europa, lo que mueve es el IPC de mayo en Alemania, Francia, Italia y España que se publica esta mañana. Son los datos que el BCE necesita para la reunión del 11 de junio.

Qué pasó ayer

La sesión arrancó con dudas y fue cogiendo tracción según iban llegando los titulares de Oriente Medio. Al cierre, el S&P 500 subió un +0,58% hasta los 7.564, el Nasdaq Composite un +0,91%, el NDX un +0,84% hasta los 30.224, el Russell 2000 un +0,57% hasta los 2.937 y el Dow un +0,05%. Los cuatro en máximos a la vez. Hacía tiempo que no pasaba.

El catalizador inmediato fue la oleada de resultados tecnológicos de la noche anterior (en el bloque de micro lo cuento), pero el combustible de fondo fue geopolítico. Volumen en línea con la media del año (19,26 mil millones de acciones frente a 19 de media YTD), sin señales de exceso ni de fuga.

Fijaos en este detalle, que me parece importante: solo 5 de los 11 sectores cerraron en positivo. El liderazgo lo llevaron Salud (+1,41%) y Tecnología (+1,34%). El tercer sector positivo, Consumo Discrecional, solo sumó un +0,54%. En el lado negativo, Utilities cayó un -1,13% y Consumo Básico un -0,50%. Energía cayó por quinto día en seis, algo lógico si el mercado descuenta reapertura del Estrecho.

En posicionamiento, los gestores de activos fueron vendedores netos en financieros y consumo discrecional. Los hedge funds compraron $1.500 millones netos, concentrados en macro, discrecional y tech. Dato a vigilar: la posición corta en índices y ETFs está en máximos de diez años, por encima de los niveles previos al alto el fuego con Irán. Eso es combustible para el alza si las noticias siguen positivas.

El VIX cayó hasta 15,74, mínimo desde enero. El VVIX (el VIX del VIX, la volatilidad implícita de la volatilidad) tocó mínimos del año en 86. El mercado de opciones implica un movimiento de 0,47% para hoy.

Visualmente, el mapa del S&P de ayer lo cuenta todo: tech y salud verdes en bloque, el resto repartido y bastante rojo en utilities, financieros, industriales y materiales básicos.

Bonos y divisas

Los bonos siguieron relajándose. El bono americano a 10 años cerró en el 4,45% (-3 puntos básicos), mínimo desde el 11 de mayo, acumulando -22 puntos básicos desde los máximos de la semana pasada. El bono a 30 años volvió a cotizar bajo el 5%, cerró en el 4,98%. El bono a 2 años se quedó en el 4,03%, es decir 41 puntos básicos por encima del tipo efectivo de la Fed (3,62%). Eso significa que el mercado no descuenta más bajadas en 2026 y roza el territorio de quien empieza a pensar en subidas. Las probabilidades de recorte en 2026 rondan el 50%.

Aquí hay algo que merece atención. Kevin Warsh tomó las riendas de la Fed la semana pasada con una agenda clara: reducir el balance y compensar con bajadas de tipos. El problema es que el shock de tipos provocado por la guerra con Irán hace esa agenda mucho más complicada de ejecutar. Si el QT presiona los tipos largos, la Fed irá con cuidado. Lo iremos viendo.

El dólar (DXY) cerró en 99,02 (-0,22%), novena sesión lateral justo por encima de su MA50.

Materias primas y cripto

El petróleo es el termómetro geopolítico de la semana. El WTI tocó mínimos de cinco semanas en la zona de los $88, con MACD y RSI girando a la baja. El mensaje del mercado de crudo es claro: los traders piensan que el acuerdo con Irán va en serio. El Estrecho de Ormuz sigue técnicamente cerrado, pero ya se está descontando su reapertura. Brent en apertura de hoy cotiza en torno a los $92,6 (-1,2%). Si el acuerdo se confirma, hay recorrido adicional a la baja, lo que reduce las presiones inflacionistas sobre las que la Fed tiene poco control.

Los inventarios de petróleo de la EIA para la semana del 22 de mayo mostraron una caída de -3,3 millones de barriles (sexto descenso en siete semanas), con la utilización de refinerías disparada al 94,5%, máximo del año. Los inventarios de gasolina están un 6% por debajo de la media de cinco años y los de destilados un 11% por debajo. Consumo real fuerte contra precio bajista. Tensión.

El oro rebotó desde la MA200 y cerró en $4.498 (+0,99%). Lo que está claro es que el soporte de la media de 200 sesiones hizo lo que tenía que hacer.

El cobre recuperó la caída del miércoles y mantiene posiciones por encima del canal de seis años. Lleva 14 sesiones cerrando sobre esa referencia. El gas natural subió un +6% a máximos desde principios de febrero, pero enfrenta el test de la MA200.

Bitcoin en mínimos desde el 10 de abril.

Macro y bancos centrales

El dato del día fue el PCE (deflactor del consumo de abril), indicador de inflación preferido de la Fed. Salió prácticamente en línea: ligero descenso mensual en la subyacente, pero en términos interanuales la subyacente marcó el nivel más alto desde noviembre de 2023. La renta personal decepcionó (fin de los pagos de asistencia agrícola de marzo) y la renta real fue negativa. El gasto real, en línea.

La primera revisión del PIB del primer trimestre de 2026 quedó en el +2,6% interanual (desde +2,7% preliminar). La economía americana sigue fuerte. El tracker GDPNow de la Fed de Atlanta apunta a un Q2 en el +3,82% (revisado desde el +4,26% del 21 de mayo), liderado por consumo. Muy lejos del +1,8% del consenso Blue Chip.

El problema inflacionario no son los bienes ni el crudo. El problema es el último kilómetro: los servicios. Aunque la inflación de bienes se normalizara del todo, la Fed todavía necesitaría ver mejora en servicios para llegar al 2%. Y ahí el progreso es lento. El shock energético del conflicto con Irán añade presión adicional sobre bienes y servicios. No es un escenario de bajadas rápidas.

Hoy en Europa, atención a los IPC de mayo en Alemania, Francia, Italia y España. La estimación apunta a un repunte moderado en el IPC de la eurozona hasta el +3,3% (desde +3,0%). Si los datos confirman la desaceleración del ritmo de subida, el BCE tiene argumento para no mover ficha el 11 de junio. Si sorprenden al alza, recalibramos.

Resultados y micro

La estrella absoluta de la noche fue Dell, que se disparó un +39% en el after-hours tras presentar unos números que superaron todo. Ingresos totales creciendo un +88% interanual (el doble de su anterior récord histórico desde la vuelta a bolsa en 2018), ingresos de servidores de IA con un crecimiento del +757% hasta los $16.100 millones, y guía de ingresos por IA revisada al alza hasta $60.000 millones para el año fiscal (desde $50.000 millones en febrero). Además, contrato con el Pentágono por $9.700 millones para servicios de Microsoft 365 a las Fuerzas Armadas. El COO lo resumió sin rodeos: la oportunidad de la IA no da señales de frenar.

Snowflake subió un +37% tras batir las expectativas de margen operativo y firmar un acuerdo de $6.000 millones con Amazon para usar su nube y sus chips.

MongoDB repuntó un +17% en after-hours con una publicación sólida, aunque el mercado debate el "wow factor" después del día de SNOW.

Okta subió un +15% en after-hours tras elevar guías para el conjunto del año.

En el lado contrario, SentinelOne cayó un -17% en after-hours al publicar cifras peores de lo esperado y decepcionar en las guías para el próximo trimestre. No todo es IA exitosa en ciberseguridad.

Mención especial para Anthropic, que cerró una nueva ronda privada que la valora en $965.000 millones. La velocidad da vértigo: hace tres meses valía $380.000 millones; en septiembre de 2025, $183.000 millones. El mercado privado de IA no está para bromas.

En consumo, sorpresas positivas por todos lados: Kohl's +18%, Dollar Tree +18% (elevó guías y anunció un acuerdo con DoorDash para entrega a domicilio), Best Buy +19% y Hormel +13%. La excepción, Burlington con un -8% a pesar de batir estimaciones: las ventas comparables quedaron por debajo de un listón ya alto. Eli Lilly tiró del sector salud con un +4,05% y ARM Holdings saltó un +15% tras la subida de precio objetivo de Mizuho hasta $360.

Lectura técnica

El S&P 500 y su versión equiponderada marcaron máximos históricos a la vez. El MACD del SPX sigue firme y el RSI cerró en 72,73, zona de sobrecompra, pero los técnicos volvieron a apoyar tras la pequeña consolidación de días anteriores. El Nasdaq Composite, imagen muy similar. Lo más llamativo, el Russell 2000: su MACD fue el primero de la semana en cruzar a posicionamiento "go long", con el RSI de vuelta sobre 60. Las small caps se están moviendo.

Pero hay algo que no cuadra del todo: con el índice en máximos, solo 5 de 11 sectores cerraron en positivo. El volumen positivo en el Nasdaq fue del 70,4% sobre un avance del +0,91%, decente pero no explosivo. Unos 50 componentes del S&P 500 subieron más del +3% (desde los 30 del miércoles), lo que muestra algo más de participación que días anteriores. Pero seguimos lejos de una señal de amplitud contundente.

El VIX en 15,74, mínimo desde enero. El VIX a un día, en 10,9, implica un movimiento del 0,47% para hoy. El mercado de opciones no está nervioso. Lo que me pregunto es si debería estarlo un poco más, con el acuerdo con Irán aún por firmar y los datos de inflación europea por llegar.

Visión y conclusión

Esta semana la ha escrito Oriente Medio. No los datos macro, no los beneficios. El Estrecho de Ormuz. Y la próxima también dependerá en buena medida de lo que pase allí. Si el acuerdo entre EE.UU. e Irán se formaliza con la firma de Trump → crudo abajo, TIR siguen bajando, Europa respira y las bolsas tienen margen para extender. Si se complica o Trump lo enreda → vuelta al punto de partida y el petróleo a $95-100. El mercado descuenta escenario positivo, pero sin apostar a lo loco.

En EE.UU., si aguanta hoy, sería la novena semana consecutiva de subidas. El contexto técnico acompaña, el posicionamiento corto masivo es combustible para el alza si llegan buenas noticias, y los resultados del trimestre están siendo sólidos en tech.

Quiero señalar algo que en medio del ruido geopolítico puede pasar desapercibido. Los semis (SOX/SMH) no están reaccionando con fuerza a las noticias del acuerdo con Irán. Mirad Intel. Cuando los semis se quedan atrás mientras el resto del mercado sube, es una señal que merece atención. Puede ser el precursor de una rotación real hacia otros sectores: materiales, mineras, industriales, químicas. De hecho, ya se están formando setups técnicos interesantes en mineras de oro (GDX rebotando desde la MA200), cobre (FCX, VALE, SCCO con compresiones que sugieren movimiento próximo), materiales estratégicos (MP, CRML, USAR) e incluso uranio (CCJ, UEC). No es para comprar todo eso mañana, pero sí merece atención si los semis siguen sin tirar. Si la gasolina rompe a la baja de forma sostenida, la estructura de liderazgo del mercado americano puede cambiar más rápido de lo que parece.

Que tengáis un buen fin de semana. Por el norte empezamos con nubes, que después de los días de calor que hemos tenido tampoco está tan mal ;)

Julio Estella de la Rica

Gestor Patrimonial

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