Buenos días,

Ayer se terminó oficialmente la calma en el S&P 500, que cayó más de un 1% por primera vez en 54 sesiones y puso fin a su racha más larga sin un tropiezo de este calibre en más de seis años. El detonante a primera hora fue un dato de IPC de septiembre en EE. UU. más caliente de lo esperado, pero lo realmente importante ocurrió bajo la superficie con el desplome de los semiconductores y de las compañías de infraestructura de inteligencia artificial más endeudadas. Hoy jueves no vamos a tener tregua, porque antes de la apertura conoceremos los resultados de TSMC (TSM) (que nos darán el pulso real de los chips) junto con los precios de producción (PPI) y las ventas minoristas de septiembre en EE. UU., antes de escuchar esta noche al presidente de la Fed, Warsh, justo antes de que empiece el periodo de silencio previo a la reunión. Veamos qué nos dejó la sesión de ayer y qué niveles toca vigilar hoy.

Qué pasó ayer, del entusiasmo ciego en IA a mirar los balances

Los índices estadounidenses encadenaron su segunda sesión consecutiva en rojo, con las ventas concentradas en el crecimiento y en las pequeñas compañías. El S&P 500 retrocedió un 1,11% hasta los 7.718,94 puntos, mientras que el Nasdaq Composite se dejó un 1,88% (26.692,87 puntos) y el Russell 2000 cayó un 1,93% (2.729,53 puntos), firmando sus peores jornadas desde julio y junio respectivamente. El único que salvó los muebles fue el Dow Jones, que apenas cedió un 0,09% (51.621,48 puntos) gracias al colchón que le proporcionaron UnitedHealth (+4,8%) y Merck (+3,8%).

Evolución intradía de los índices estadounidenses el 14 de octubre. Nasdaq y Russell 2000 caen con mayor intensidad que el Dow Jones.

La amplitud sectorial fue muy debil, con solo 3 de los 11 sectores del S&P 500 cerrando en verde, precisamente los 3 con menor beta. El dinero buscó refugio de forma clara en los sectores defensivos, liderados por Salud (+2,44%) y Consumo Básico (+2,38%), que tuvieron sus mejores sesiones desde agosto y julio. Fijaos en el Consumo Básico, que acumula ya 7 sesiones alcistas de las últimas 8 impulsado por valores como Walmart (+3,5%) y Coca-Cola (+1,9%). El tercer sector en positivo fue Energía (+0,80%), apoyado en un petróleo WTI en la zona de los 95 dólares y con las tres grandes petroleras estadounidenses marcando nuevos máximos históricos al cierre, Chevron (+2,0%), ExxonMobil (+1,7%) y ConocoPhillips (+1,0%).

Variación diaria de los once sectores del S&P 500. Salud y consumo básico lideran las subidas, frente al retroceso de tecnología.

Consumo básico. El sector suma siete sesiones de subidas de las últimas ocho.

ExxonMobil. Nuevo máximo histórico al cierre del 14 de octubre.

Chevron. Nuevo máximo histórico al cierre del 14 de octubre.

ConocoPhillips. Nuevo máximo histórico al cierre del 14 de octubre.

En el lado opuesto de la tabla, Tecnología (-2,62%) sufrió su peor descalabro desde junio y arrastró consigo a los otros dos grandes sectores de "megacaps" de crecimiento, Servicios de Comunicación (-1,73%) y Consumo Discrecional (-1,10%), además del sector Industrial (-0,96%). Sobre este último, los datos de flujos de clientes de Bank of America muestran que los inversores han vendido valores industriales por undécima semana consecutiva, llevando la media de salidas de cuatro semanas a su nivel más extremo desde 2008 (históricamente, estas rachas duran 17 semanas de media y el sector suele quedarse rezagado frente al S&P 500 el 70% de las veces en los siguientes 1 a 3 meses).

Sector tecnológico del S&P 500. Caída del 2,62% en la sesión del 14 de octubre.

S&P 500 al cierre del 14 de octubre. Tamaño por capitalización y color según la variación diaria.

Flujos de clientes de BofA. Once semanas de ventas en industriales y fuerte descenso de la media de flujos de cuatro semanas.

Este tropiezo tecnológico vuelve a poner sobre la mesa el enorme riesgo de concentración que arrastramos este año. Aunque 8 de los 11 sectores suben en 2026 liderados por Energía (+46,4%) y Tecnología (+29,6%), el peso por capitalización hace que la tecnología sea responsable de 10,5 puntos porcentuales de la subida aproximada del 14% que lleva el S&P 500 en el año (con Nvidia, Apple, Micron y AMD haciendo el grueso del trabajo), mientras que más de 200 compañías del índice (4 de cada 10) están en negativo en el ejercicio. De hecho, desde que arrancó este mercado alcista en octubre de 2022, solo Tecnología (+258,1%) y Servicios de Comunicación (+196,7%) han batido al propio S&P 500 (+130,8%). ¿Y qué suele pasar cuando el dinero rota fuera de la tecnología? Si miramos el historial de rotaciones desde mediados de 2024, estos movimientos fuera del sector tecnológico han durado una mediana de 59 sesiones bursátiles (más de dos meses), con caídas medianas del 14,8% para el bloque tecnológico y de megacaps mientras el resto del S&P 500 subía un 3,0% y el índice equiponderado avanzaba un 1,4%. Es decir, cuando toca rotación, tecnología y el resto del mercado no suben de la mano.

Rentabilidad sectorial en 2026 y aportación de cada sector a la subida del S&P 500. La contribución se expresa en puntos porcentuales.

Principales contribuciones positivas y negativas al avance del S&P 500 en 2026, en puntos porcentuales.

Dispersión de rentabilidades en 2026. Más de 200 compañías del S&P 500 están en negativo.

Rentabilidad total por sectores desde octubre de 2022. Tecnología y comunicaciones superan al S&P 500.

Historial de rotaciones hacia y desde tecnología desde abril de 2024. Las fases de salida duran una mediana de 59 sesiones.

Bajo el capó, las métricas de amplitud reflejaron el daño real de la sesión. En el S&P 500, el número de valores con caídas superiores al 3% se disparó hasta unos 85 (frente a unos 20 el martes), mientras que el volumen positivo apenas alcanzó el 34,6% en el NYSE y se hundió al 26,3% en el Nasdaq, el registro más pobre desde marzo. Además, la diferencia entre nuevos máximos y nuevos mínimos de 52 semanas cayó a 282 netos negativos (-282) en el NYSE y se desplomó hasta 652 nuevos mínimos netos (-642 al cierre en gráfico) en el Nasdaq, donde el porcentaje de valores cotizando por encima de su MA50 bajó al 22,60%, marcando en ambos casos sus peores lecturas desde abril de 2025.

NYSE. Porcentaje del volumen negociado en valores al alza, en el 34,6%.

Nasdaq. Porcentaje del volumen negociado en valores al alza, en el 26,3%.

Nasdaq. Diferencia entre nuevos máximos y nuevos mínimos de 52 semanas.

Nasdaq. El 22,60% de las compañías cotiza por encima de su media de 50 sesiones.

En volatilidad, el VIX repuntó hasta 16,9 (16,86 al cierre, +10,34%), su nivel más alto en casi un mes y consistente con movimientos diarios medios del 1,06% en el S&P 500 para los próximos 30 días. El VVIX (la volatilidad del VIX) escaló hasta 94,5 (+10,62%), todavía por debajo de la barrera de 100 que suele marcar estrés serio, pero lo más llamativo fue ver cómo el VIX a 1 día (VIX1D) saltó de 10,7 a 14,1 (+31,62%) incluso habiendo dejado atrás el dato de IPC, descontando una oscilación del 0,89% para la sesión de hoy.

VIX. Cierre en 16,86 y aumento de la volatilidad esperada.

VVIX. La volatilidad del VIX alcanza 94,45.

VIX a un día. Repunte hasta 14,11 después del IPC.

Bonos y divisas, giro bajista en las TIR largas pese al susto del IPC

En renta fija vivimos una segunda sesión consecutiva de "twist" en la curva estadounidense, con el tramo corto subiendo ligeramente y los tramos largos cediendo terreno. Justo después de publicarse el IPC, la rentabilidad del bono a 2 años llegó a dispararse 15 puntos básicos, pero acabó cerrando con un repunte de apenas 1 pb en el 4,80%, situándose unos 93 puntos básicos por encima del tipo efectivo de la Fed (3,88%) y descontando todavía al menos un par de subidas adicionales.

Lo realmente interesante estuvo en la parte larga de la curva. La TIR del bono a 10 años llegó a saltar 10 puntos básicos tras el IPC hasta superar el 5,32%, pero a lo largo de la mañana protagonizó una vuelta completa para terminar bajando hasta el 5,19% (mínimos de dos semanas y a 12 pb de los máximos desde 2002 que tocó la semana pasada). De igual forma, el bono a 30 años recortó 4 puntos básicos hasta el 5,52%, sumando su cuarta caída consecutiva. Aunque el repliegue de las rentabilidades largas no ayudó ayer a las bolsas, el hecho de que los bonos aguantaran un IPC caliente y terminaran subiendo en precio refuerza la idea de que estamos cerca de un techo de corto plazo en las TIR.

Treasury a dos años. Rentabilidad alrededor del 4,80%.

Treasury a diez años. Rentabilidad alrededor del 5,19%.

Treasury a diez años en intradía. Reversión desde el máximo posterior al IPC.

Treasury a treinta años. Rentabilidad alrededor del 5,52%.

Eso sí, el debate sobre la renta fija sigue muy vivo. Ayer circuló mucho el aviso de Harley Bassman (creador del índice MOVE de volatilidad en bonos) alertando de que la convexidad del mercado puede actuar como un acelerador oculto en las ventas de Treasuries y empujar las rentabilidades aún más arriba. Y si nos preguntamos a qué nivel de rentabilidad empezarán los grandes fondos a vender bolsa para comprar bonos de forma masiva, la encuesta de gestores de BofA de octubre nos da la cifra exacta: el detonante medio está en el 5,9% para el bono a 10 años (unos 70 pb por encima del nivel actual, con un 37% de los gestores esperando exactamente al 6,0%, mientras un 19% afirma estar rotando ya en el 5,19%).

Encuesta de gestores de BofA de octubre. Nivel de rentabilidad del diez años que propiciaría el cambio de acciones a bonos.

En divisas, el índice dólar (DXY) llegó a marcar en el intradía su nivel más alto desde abril de 2025 al calor del dato de inflación, aunque luego cedió parte del terreno para cerrar en 102,549 (+0,33%), manteniendo un soporte técnico muy firme con el MACD diario en positivo y el RSI por encima de 60 (69,57).

Índice dólar DXY.

Materias primas y cripto, el crudo sigue firme mientras oro y bitcoin pierden soportes

En materias primas, el petróleo WTI (/CL) sumó su quinta jornada consecutiva al alza, avanzando un 1,01% hasta los 95,09 dólares por barril, su cierre más alto en tres semanas y uno de los factores que está alimentando el temor a que la inflación subyacente no baje del 3% el próximo año. Por su parte, los futuros del gas natural (/NG) en EE. UU. retrocedieron un 2,59% hasta los 3,198 dólares desde máximos de cuatro meses, aunque mantienen buen aspecto técnico en la parte alta de su rango lateral y podrían acelerar si superan la resistencia de los 3,40 dólares.

Futuros del WTI.

Futuros de gas natural estadounidense

Peor jornada tuvieron los metales y las criptomonedas. Los futuros del oro (/GC) cayeron un 1,66% hasta los 4.107,9 dólares por onza, perdiendo su nivel de soporte para marcar el cierre más bajo desde el 3 de agosto, con el MACD diario en negativo y el RSI por debajo de 40 (35,04). El cobre estadounidense (/HG) corrigió un 0,97% hasta los 6,6605 dólares contagiado por las ventas en la temática de IA, aunque aguanta bastante bien dentro de su rango lateral con MACD y RSI ligeramente positivos (50,79). Finalmente, los futuros de Bitcoin calcaban el movimiento del oro al perder su zona de soporte y cerrar en los 81.880 dólares, manteniendo un MACD diario negativo aunque con el RSI aguantando por la mínima sobre 50 (50,87).

Futuros de oro

Futuros de cobre estadounidense.

Futuros CME de bitcoin.

Futuro de plata de diciembre de 2026. Serie diaria del 14 de septiembre al 14 de octubre, en dólares por onza troy.

Macro y bancos centrales, el IPC reabre el debate de subidas antes del PPI de hoy

El gran protagonista macro de ayer fue el IPC de septiembre en EE. UU., que confirmó que la inflación sigue siendo pegajosa y caminando en la dirección equivocada. La tasa general interanual saltó del 3,4% al 3,7%, mientras que el IPC subyacente avanzó un 0,3% mensual frente al 0,2% que esperaba el consenso. Para añadir más leña al fuego para los "halcones", el Libro Beige de la Fed publicado por la tarde también reflejó una intensificación de las presiones en los precios acompañada de una moderación del crecimiento.

¿Cómo reaccionaron las expectativas de tipos en la herramienta CME FedWatch? Nada más salir el IPC, la probabilidad de una subida de 25 puntos básicos en la reunión de octubre llegó a rozar el 50% (44% en la curva ponderada) y el mercado llegó a descontar 91 pb de subidas hasta 2027. Sin embargo, a medida que los bonos se giraban al alza en precio, las apuestas se moderaron para cerrar con un 33% de probabilidad de subida en octubre (frente al 22% del martes), un 29% de opciones de ver dos subidas antes de fin de año y unos 83 puntos básicos de subidas acumuladas hasta finales de 2027 (unas 3,3 subidas). La lectura mayoritaria entre las mesas es que este IPC no obliga necesariamente a la Fed a subir en dos semanas, pero deja totalmente abierta la puerta a que retome las subidas en diciembre.

Curva de tipos implícitos en CME FedWatch al cierre del 14 de octubre. Probabilidad de subida en octubre del 33%.

En el resto de datos macro estadounidenses, el mercado inmobiliario sigue acusando el golpe de los tipos altos, con el interés de las hipotecas fijas a 30 años subiendo 1 punto básico hasta el 7,50% en la semana terminada el 9 de octubre (su nivel más alto desde noviembre de 2023 tras subir casi un punto porcentual desde finales de junio), lo que hundió el índice de solicitudes de hipotecas para compra de vivienda de la MBA hasta 139,30, mínimos desde febrero de 2025. En cambio, el mercado laboral privado sigue aguantando el tipo según el informe preliminar semanal de ADP, que mostró 99.000 nuevas contrataciones en las cuatro semanas hasta el 26 de septiembre (24.750 por semana), manteniendo la media de cuatro semanas al alza por sexta semana consecutiva y a un ritmo superior a los 100.000 empleos mensuales.

Tipo hipotecario fijo a treinta años en el 7,50% y descenso de las solicitudes para compra de vivienda.

Empleo privado semanal según ADP. Evolución de las contrataciones de cuatro semanas y su media móvil.

Qué vigilar hoy jueves en el calendario macro:

  • EE. UU.: Tenemos dos platos fuertes con el índice de precios de producción (PPI) de septiembre (clave por lo que traslada al PCE, el indicador de inflación favorito de la Fed) y las ventas minoristas de septiembre. Además, se publican las encuestas manufactureras Empire State de Nueva York y Philly Fed de octubre, los inventarios empresariales de agosto y las peticiones semanales de subsidio por desempleo.

  • Reserva Federal: Hoy interviene por segunda vez esta semana la presidenta de la Fed de Cleveland, Hammack (miembro con voto en el FOMC de 2026), tras haber hablado Bowman desde Bangkok, pero todas las miradas estarán puestas esta noche (pasadas las 23:00h ET, de madrugada en España) en la charla del presidente de la Fed, Warsh. Al ser la última gran intervención antes del periodo de silencio ("blackout"), si el consenso interno de la Fed se ha movido hacia una subida en octubre tras el IPC y el PPI, tendrá que ser Warsh quien deje caer la pista esta noche.

  • Agenda internacional: Conocemos el PIB mensual de agosto en Reino Unido, pedidos de maquinaria y producción industrial de agosto en Japón, producción industrial de agosto en la Eurozona, deuda pública de Italia, ventas manufactureras de Canadá y datos de empleo de septiembre en Australia, coincidiendo además con el inicio de la cumbre de dos días de líderes de la UE en Bruselas y la reunión de ministros de Finanzas y banqueros centrales del G20 en Bangkok.

Resultados y micro, los bonos de CoreWeave en "distress" destapan el lado oscuro de la IA

El verdadero elefante en la habitación ayer fue la implosión de la temática de inteligencia artificial y semiconductores, donde el mercado ha pasado del entusiasmo indiscriminado a mirar con lupa quién tiene un balance sólido y quién se ha endeudado hasta las cejas ("AI-awe to AI-poor"). El índice de semiconductores de Filadelfia (SOX) se hundió un 4,3% (acumulando un 11,6% de caída en seis días) y el ETF de semiconductores VanEck (SMH) cedió un 3,98%, sumando siete sesiones consecutivas en rojo con un retroceso acumulado del 11,21%. Vimos caídas generalizadas en AMD (-5,73%), Applied Materials (-5,79%), SanDisk (más de un 5% abajo), Lam Research (-4,71%), Intel (-4,36%), Micron (-4,10%) y Nvidia (-3,16%). De hecho, el ánimo era de "vender primero y preguntar después" hasta el punto de que ASML (-3,9%) también cayó con fuerza pese a haber elevado sus previsiones anuales por tercera vez este año y anunciar planes para aumentar su capacidad de producción.

ETF SMH. Siete sesiones de caídas y un retroceso acumulado del 11,21%.

Pero donde hubo una auténtica carnicería fue en las compañías de infraestructura en la nube para IA ("neoclouds") y en las empresas apalancadas del sector. CoreWeave (CRWV) se desplomó un 15,5%, arrastrando a IREN Limited (-12,2%), Nebius (-10,1%) y Oracle (-8,8%), después de que los datos de negociación de Trace en Bloomberg revelaran que los bonos no garantizados de CoreWeave por valor de 1.250 millones de dólares con vencimiento en 2032 cayeron por debajo de los 80 centavos por dólar, llevando su rentabilidad a superar el 15% (tras cerrar el martes en un récord del 14,5%). Cotizar por debajo de 80 centavos es el umbral clásico de "distress" financiero, una señal de alerta que llamó la atención de medio Silicon Valley (con Chamath Palihapitiya compartiendo el gráfico y Elon Musk respondiendo con un escueto "Yikes") y que recuerda que hay diferencias fundamentales enormes en los modelos de negocio y balances de estos jugadores, igual que ya empezamos a ver con Oracle desde el año pasado. A esto se sumó el castigo a los fabricantes de servidores tras un informe de Barclays que rebajó la recomendación de Dell (-11,4%) (segundo peor valor del S&P 500, con recorte de precio objetivo de 603 a 574 dólares) y de Hewlett Packard Enterprise (-8,3%) (precio objetivo rebajado de 83 a 77 dólares) al prever menor potencial a medida que se normalizan los precios de la memoria.

Bonos de CoreWeave con vencimiento en 2032. Precio por debajo de 80 centavos por dólar de nominal.

Oracle. Caída del 8,83% en la sesión del 14 de octubre.

En el sector financiero y resto del mercado también tuvimos movimientos de calado:

  • Bank of America (BAC, -4,7%): Incumplió las estimaciones de beneficios lastrado por la debilidad de su división de trading de acciones y bonos y por un impacto negativo de 0,17 dólares por acción derivado de la multa de 1.200 millones de dólares que le impuso el Departamento del Tesoro al detectar sistemas insuficientes de control contra el blanqueo de capitales y delitos financieros.

  • Morgan Stanley (MS, -2,7%): Corrigió en bolsa a pesar de haber superado las previsiones del consenso y de registrar ingresos récord en su negocio de gestión de patrimonios.

  • Skydance (SKYD, -22%): Fue el farolillo rojo del S&P 500, aunque gran parte de la caída obedeció a un ajuste técnico al empezar a cotizar de forma independiente (SKYD.WS) los 471 millones de warrants distribuidos en el acuerdo de fusión con Warner Bros (que dan derecho a comprar acciones a 12 dólares), descontándose su valor de la acción principal.

  • Berkshire Hathaway (BRK.A) y Bending Spoons (BSP): Mientras la tecnología sufría, las acciones de clase A de Berkshire Hathaway sumaron su décima sesión consecutiva de subidas hasta los 789.585 dólares, logrando su primera racha de 10 días en verde desde enero de 2018. Además, las acciones del grupo tecnológico italiano Bending Spoons se dispararon más de un 40% hasta máximos históricos tras desvelarse que Berkshire ha invertido 330 millones de dólares en la compañía para hacerse con el 4% del capital.

Bank of America. Caída del 4,76% en la captura del cierre tras presentar resultados.

Berkshire Hathaway clase A en gráfico semanal. La compañía encadena diez sesiones al alza.

Resultados empresariales a vigilar hoy jueves: Además de las cifras clave de Taiwan Semiconductor Manufacturing (TSM) para todo el sector de chips, hoy publican ocho compañías del S&P 500, Charles Schwab (SCHW), Interactive Brokers (IBKR), Prologis (PLD), BNY (BNY), U.S. Bancorp (USB), PNC Financial Services (PNC), Marsh McLennan (MRSH) y J.B. Hunt Transport (JBHT).

Lectura técnica, prueba de fuego en las medias de 50 sesiones y rotura en el Russell 2000

El deterioro de las últimas sesiones ha llevado a los principales índices directamente a zonas de soporte clave que no conviene perder de vista:

  • S&P 500 (7.718,94 puntos): Ayer perdió su MA20 (7.733,48) y fue a apoyarse milimétricamente sobre su MA50 (7.707,02), con la MA100 esperando más abajo en los 7.593,84 puntos y la MA200 en los 7.263,43. Tanto el MACD como el RSI diario (49,47) se han enfriado hasta terreno neutral.

  • S&P 500 Equiponderado (SPW, 8.591,95 puntos): Sigue aguantando mucho mejor el tirón al ceder solo un 0,59%, manteniéndose por encima de su MA20 (8.564,00) aunque frenado por arriba por la MA100 (8.663,77) y la MA50 (8.744,64), conservando todavía señal positiva en el MACD pero con el RSI cediendo por debajo de 50 (47,49).

  • Nasdaq Composite (26.692,87) y Nasdaq 100 (29.950,82): El Nasdaq Composite cayó hasta su MA50 (26.628,39) y perforó a la baja la directriz alcista que traía desde los mínimos de abril de 2025, con señal de venta activa en el MACD y el RSI por debajo de 50 (45,62). Por su parte, el Nasdaq 100 (que cayó un 2,02%) está pegado a su MA50 (29.862,76) y tiene justo debajo la MA100 (29.624,76) coincidiendo con su propia directriz alcista (con RSI en 44,55), por lo que perder esa zona de los 29.624 puntos sería una señal técnica de debilidad muy clara.

  • Russell 2000 (2.729,53 puntos): Es el gráfico más dañado tras romper a la baja la directriz alcista desde los mínimos de abril de 2025 y caer a su nivel más bajo desde principios de abril, con el MACD de nuevo en modo bajista, aunque con el matiz de que el RSI ha entrado en sobreventa por debajo de 30 (27,60) por primera vez desde abril del año pasado.

S&P 500. Apoyo en la media de 50 sesiones tras perder la de 20 sesiones.

Nasdaq Composite. Ruptura de la directriz ascendente y prueba de la media de 50 sesiones.

Nasdaq 100. Medias de 50 y 100 sesiones como referencias próximas.

Russell 2000. Pérdida de la directriz ascendente y RSI en sobreventa.

S&P 500 equiponderado. Mejor comportamiento relativo y resistencia en las medias de 50 y 100 sesiones.

Visión

La sesión de ayer nos deja dos mensajes muy claros para gestionar las carteras en las próximas semanas. El primero es que el mercado por fin está empezando a separar el grano de la paja dentro de la inteligencia artificial. Una cosa es que las grandes tecnológicas con balances acorazados y generación de caja real tengan una corrección o una rotación temporal (que, como hemos visto en los datos desde 2024, suele durar algo más de un mes), y otra muy distinta es comprar compañías de infraestructura de IA que necesitan endeudarse al 14% o 15% para financiar su capex. Lo que ha pasado con los bonos de CoreWeave (y lo que venimos viendo en Oracle) es el típico aviso de lo que ocurre cuando suben las exigencias de financiación en un entorno de tipos altos.

El segundo mensaje está en los bonos: que la TIR a 10 años fuera capaz de absorber un IPC del 3,7% y terminar cerrando a la baja en el 5,19% sugiere que gran parte del pesimismo en renta fija a corto plazo ya estaba puesto en precio. Hoy toca ver si el PPI, las ventas minoristas y los resultados de TSMC permiten que el S&P 500 defienda su MA50 en los 7.707 puntos y que el Nasdaq 100 respete el soporte clave de su MA100 en los 29.624 puntos, o si por el contrario se confirma la rotura técnica antes de escuchar a Warsh esta noche. Mientras tanto, tener carteras equilibradas con presencia en sectores defensivos de calidad (Salud, Consumo Básico) y Energía sigue demostrando ser la mejor póliza de seguro cuando la tecnología se resfría.

Que tengáis un muy buen jueves y seguimos muy atentos a los datos de las 14:30h.

Julio Estella de la Rica

Gestor Patrimonial

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