Buenos días,
Ayer el mercado volvió a recordarnos cuánto condicionan los bonos al resto de los activos. La inflación salió peor de lo esperado, pero las rentabilidades de la deuda estadounidense bajaron con fuerza. Ese alivio permitió subir a muchas compañías que llevaban semanas sufriendo. La tecnología siguió débil, aunque consiguió recuperar buena parte de la caída inicial.
El S&P 500 avanzó un +0,33% y rompió una racha de tres sesiones a la baja. El Nasdaq Composite terminó un +0,08%, después de llegar a perder alrededor de un 1,4%. El Dow Jones ganó un +1,08% y el Russell 2000 un +1,38%. La diferencia más interesante estuvo en el S&P 500 equiponderado, que subió un +1,36%, su mejor sesión desde principios de agosto. La compañía media se comportó bastante mejor de lo que sugiere el índice tradicional.

Los índices recuperaron terreno durante la sesión. El Dow Jones y las pequeñas compañías destacaron frente al Nasdaq.
Esta madrugada, Kevin Warsh ha evitado adelantar si la Fed subirá los tipos en la reunión del 27 y 28 de octubre. Ha insistido en que las decisiones se tomarán en cada reunión. Hoy conoceremos los precios de importación a las 14:30 y la producción industrial estadounidense a las 15:15, hora peninsular. El debate sobre la inflación sigue abierto.
La subida se extiende a más compañías
Llevamos días pendientes de que los tipos dejen de presionar a la bolsa y permitan recuperarse a los sectores más castigados. Ayer tuvimos un movimiento en esa dirección. Ocho de los once sectores cerraron al alza y cinco superaron el 1%. Salud volvió a liderar con un +1,84% y acumula alrededor de un +4,3% en dos sesiones. Materiales ganó un +1,70%, financieros un +1,39%, consumo discrecional un +1,16% e inmobiliario un +1,01%.

Comportamiento de los once sectores del S&P 500 el 15 de octubre. Salud y materiales lideraron. Energía y tecnología quedaron rezagadas.
Comunicaciones sumó un +0,62%, industriales un +0,49% y consumo básico un +0,36%. Las utilities cedieron un -0,21%, la tecnología un -0,54% y energía un -1,55%. Conviene fijarse en esto último. El petróleo subió y las petroleras bajaron. La cotización de una compañía incorpora más factores que el precio de la materia prima que produce.

Mapa del S&P 500 durante la sesión del 15 de octubre. El tamaño de cada recuadro representa su capitalización y el color su variación diaria. Las grandes tecnológicas ocultan parte de la mejora del resto del mercado.
La amplitud también mejoró por debajo de los sectores. Cerca de 120 compañías del S&P 500 ganaron más de un 3%, frente a unas 20 el miércoles. Las que perdieron más de un 3% bajaron de unas 85 a 18. Y alrededor del 71% del volumen negociado, tanto en el NYSE como en el Nasdaq, correspondió a valores que subían. Es una participación compradora considerable para un Nasdaq que terminó prácticamente plano.

Porcentaje del volumen negociado en valores al alza. NYSE a la izquierda y Nasdaq a la derecha. Ambos superaron el 71% en la sesión del jueves.
La recuperación todavía tiene trabajo por delante. En el NYSE hubo 74 mínimos anuales más que máximos, aunque el miércoles la diferencia había sido de 282. En el Nasdaq el saldo continuó por debajo de -450, frente a -652 el día anterior. La mejora es clara, pero siguen siendo muchas las compañías que arrastran debilidad.

Nasdaq y saldo de nuevos máximos menos nuevos mínimos de 52 semanas. La mejora del jueves todavía deja el indicador en negativo.
La renta fija recupera protagonismo
El movimiento más relevante estuvo en los plazos largos. La rentabilidad del Treasury a 10 años bajó unos 10 puntos básicos durante la sesión y terminó cerca del 5,09%. Fue su mayor descenso diario desde agosto de 2025. Incluyendo la negociación posterior al cierre, la referencia se situaba alrededor del 5,08%, con una caída cercana a 12 puntos básicos. Un punto básico equivale a 0,01 puntos porcentuales.

Rentabilidad del bono estadounidense a 10 años. El retroceso devuelve la TIR al canal que venía siguiendo durante el año. Referencia posterior al cierre del 15 de octubre.
El bono a 30 años encadenó su quinta sesión de descensos en rentabilidad y se situó cerca del 5,42%, unos 10,5 puntos básicos menos incluyendo la negociación posterior. Fue su mayor caída desde noviembre de 2024. El tramo a 2 años terminó alrededor del 4,75%, unos 5 puntos básicos por debajo. Los tipos largos bajaron más que los cortos y la curva se aplanó.

Rentabilidad del Treasury a 30 años. La caída de la TIR eleva el precio de los bonos existentes, con mayor sensibilidad en los vencimientos largos.

Rentabilidad del Treasury a 2 años y tipo efectivo de los fondos federales. El tramo corto sigue reflejando expectativas de endurecimiento monetario.
Lo llamativo es que todo esto sucedió con una inflación peor de lo esperado. Una explicación posible es que el mercado empiece a descontar un menor impulso económico si se frena parte de la inversión en inteligencia artificial. Menos construcción de centros de datos implicaría menos demanda de financiación, energía y equipos. También puede estar influyendo el cierre de posiciones que apostaban por nuevas caídas en los bonos. Son explicaciones compatibles con el movimiento, cuya contribución exacta todavía no podemos separar.
Para las carteras, esto recuerda el papel que puede desempeñar la renta fija cuando los tipos dejan de subir. El cupón se suma a la posibilidad de recuperar precio. Como ejemplo, una cartera con duración de cinco años podría ganar aproximadamente un 0,5% si su curva de tipos bajase 10 puntos básicos. Es una aproximación antes del cupón, las comisiones y los cambios en los diferenciales de crédito.
En los fondos de renta fija corporativa hay que mirar también la solvencia de las empresas. Si aumenta la prima que se exige por prestarles dinero, ese movimiento puede compensar parte de la mejora de los bonos públicos. Y una caída del Treasury estadounidense no se traslada automáticamente a los bonos en euros. Mantengo el interés por la renta fija de calidad, con una duración que podamos asumir y controlando la divisa.
La inflación sigue siendo un problema para la Fed
El PPI, que mide los precios que reciben los productores, subió un +1,3% mensual en septiembre y un +6,3% interanual. Son los mayores avances desde 2022. La energía tuvo un peso importante, pero también hubo presiones en los servicios. Este dato llega después de la sorpresa del IPC y mantiene el riesgo de que los costes elevados se trasladen al consumidor.
Las ventas minoristas crecieron un +0,8%, por encima del +0,3% esperado. Sin embargo, las gasolineras explicaron más del 70% del incremento y el grupo de control, utilizado para estimar el consumo en el PIB, quedó por debajo de las previsiones. Gastar más euros o dólares en llenar el depósito puede elevar las ventas nominales sin que estemos comprando más bienes. Por eso conviene separar precio y volumen.
Aun así, al cierre del jueves el mercado redujo la probabilidad de una subida en octubre del 33% al 27% y descontaba unos 76 puntos básicos de subidas hasta finales de 2027, frente a 83 el día anterior. Estas cifras corresponden al cierre estadounidense, anterior a la intervención de Warsh. La caída de las rentabilidades ofrece alivio financiero, pero sigue siendo compatible con que la Fed vuelva a subir los tipos.
La tecnología sigue pendiente de beneficios y financiación
Los semiconductores volvieron a caer. El SOXX perdió alrededor de un -0,9% y encadenó su octava sesión consecutiva a la baja, su peor racha desde septiembre de 2015. El SMH también acumuló ocho sesiones de descensos, algo que no sucedía desde mayo de 2006. Durante la jornada el SOXX llegó a caer más de un 4%. El rebote desde mínimos fue considerable, aunque la racha bajista continúa.

SOXX en escala logarítmica y frecuencia semanal. El gráfico sitúa la corrección actual dentro de la subida acumulada por los semiconductores.
La tensión también se vio fuera de Estados Unidos. El Kospi surcoreano cayó alrededor de un -8%, con una nueva interrupción de la negociación. Encadenó siete sesiones de caídas y acumulaba una pérdida cercana al 40% desde su máximo de junio. La concentración en grandes fabricantes de chips amplifica estos movimientos. Una buena tesis industrial puede convivir con una cotización que había adelantado demasiado crecimiento.
TSMC ilustra bien la diferencia entre resultados y precio. Publicó 46.720 millones de dólares de ingresos trimestrales, por encima del rango de 44.600 a 45.800 millones que había previsto. El margen bruto fue del 66,4% y para el cuarto trimestre espera ventas de 52.300 a 54.300 millones. A pesar de ello, la acción cayó alrededor de un -1,7%. La demanda de chips sigue generando negocio, pero la bolsa exige más para sostener las valoraciones.
En CoreWeave, el riesgo de financiación volvió a dominar. Tras perder cerca de un 15% el miércoles, llegó a caer otro 7% antes de terminar alrededor de un +6%, después de comentarios favorables de Jensen Huang. La recuperación de la acción y de sus bonos alivió la presión de la jornada. El coste de financiar la expansión sigue siendo una cuestión central para el negocio.
Hewlett Packard Enterprise cayó un -7,1% y Dell un -6,8%, prolongando el castigo iniciado tras el cambio de opinión de Barclays sobre Dell y los recortes de objetivos de ambas compañías. Charles Schwab perdió un -2,7% pese a aumentar su beneficio un 23% y superar las expectativas. Rocket Lab cedió más de un 6% tras aplazar de nuevo el primer lanzamiento de Neutron. Entre los ganadores, Equifax y Reddit subieron alrededor de un 7,25% y Nike un 5,2%.
Sigo siendo positivo con la transformación que puede traer la IA. En bolsa, esa visión exige distinguir quién genera caja, cuánto necesita invertir y cómo va a financiarlo. Una empresa puede aumentar mucho sus ingresos y ofrecer una mala rentabilidad al accionista si el precio de compra era excesivo o si necesita ampliar capital de forma recurrente. La concentración en esta temática sigue mereciendo atención.
Los gráficos mejoran con diferencias entre índices
El S&P 500 cerró cerca de los 7.744 puntos. Durante la jornada perdió la media de 50 sesiones, situada alrededor de 7.707, y después la recuperó. Terminó junto a la media de 20 sesiones, cerca de 7.739. La zona de 7.707–7.739 es la primera referencia para comprobar si la recuperación tiene continuidad. La media de 100 sesiones queda más abajo, alrededor de 7.597.

S&P 500 diario. Recupera la media de 50 sesiones tras la caída inicial. En los gráficos diarios, verde es la media de 20 sesiones, morado la de 50, azul la de 100 y marrón la de 200.
El Nasdaq Composite rebotó al llegar a su media de 100 sesiones, pero sus indicadores de impulso siguen más débiles. El RSI continúa por debajo de 50 y el MACD mantiene una señal negativa. Son indicadores que ayudan a evaluar la fuerza del movimiento. La recuperación del jueves necesita sostenerse para reducir el riesgo de volver a probar esa zona de apoyo.

Nasdaq Composite diario. La media de 100 sesiones y la directriz que arranca en agosto concentran la atención tras el rebote del jueves.
El Russell 2000 reaccionó al alza, aunque permanece por debajo de las principales medias y de la tendencia ascendente que traía desde abril de 2025. Por ahora lo considero un rebote dentro de una estructura dañada. Recuperar la media de 200 sesiones sería una señal más consistente para las pequeñas compañías.

Russell 2000 diario. El rebote todavía deja al índice por debajo de sus medias y de la antigua directriz alcista.
El equiponderado presenta una mejora más clara. Superó la media de 100 sesiones y terminó en 8.709 puntos, cerca de la media de 50, situada alrededor de 8.741. También ha mejorado su impulso. Superar esa zona y mantenerla en las próximas sesiones reforzaría la idea de que el mercado puede avanzar con menos dependencia de las grandes tecnológicas.

S&P 500 equiponderado. Recupera la media de 100 sesiones y se aproxima a la de 50. Esta serie tiene una base distinta a la del S&P 500 tradicional y sus puntos no son comparables directamente.
El VIX llegó a tocar 18 y retrocedió hacia 16,5 al cierre. La recuperación de los precios redujo la demanda de protección respecto a los máximos de la sesión. El nivel sigue siendo compatible con movimientos diarios relevantes. Evitaría interpretar esa moderación como una señal de que el riesgo ha desaparecido.

VIX diario. La volatilidad implícita retrocedió desde sus máximos intradía a medida que la bolsa recuperaba terreno.
Petróleo al alza y menos presión del dólar
El petróleo WTI encadenó su sexta sesión de subidas y alcanzó su mayor cierre en cerca de un mes. La captura del futuro de noviembre lo sitúa en torno a 97,65 dólares por barril, con una subida del +2,69% en ese momento. Su avance mantiene presión sobre los costes de transporte y producción, precisamente cuando la Fed intenta frenar la inflación.

Futuro del WTI de noviembre de 2026.
La caída de los tipos estadounidenses frenó al dólar. El índice DXY retrocedió después de alcanzar niveles que no se veían desde abril de 2025. Una divisa estadounidense menos fuerte puede aliviar las condiciones financieras y ayudar a las materias primas. Para un inversor en euros, también afecta al resultado de las posiciones en dólares que no tengan cobertura de divisa.

Índice del dólar DXY. Retrocede tras una subida que lo había llevado a máximos desde abril de 2025.
El gas natural estadounidense se mantuvo en la parte alta del rango que viene recorriendo desde marzo. La zona de 3,40 dólares por millón de BTU continúa siendo una referencia a superar. Un movimiento sostenido por encima reforzaría su recuperación, aunque el gráfico todavía muestra una negociación dentro del rango.

Futuro de gas natural estadounidense. La zona de 3,40 dólares sigue delimitando la parte alta del rango reciente.
Oro y plata recuperan terreno con distinta intensidad
El oro aprovechó la caída del dólar y de los tipos para recuperar la zona de apoyo de 4.100–4.150 dólares por onza. El futuro de diciembre aparece en la captura alrededor de 4.170 dólares, con una subida próxima al +1,5%. Sigue por debajo de varias medias relevantes, por lo que todavía necesita consolidar esta recuperación. El avance del jueves reduce la presión inmediata sobre el soporte.

Futuro del oro de diciembre de 2026. Captura del 15 de octubre a las 17:02 de Nueva York. El rebote recupera el apoyo horizontal, aunque las medias siguen por encima.
La plata también rebotó. El futuro de diciembre terminó el jueves en 57,25 dólares por onza, un +2,46%, después de una caída del -6,13% el miércoles. La recuperación solo compensa parte de ese descenso. La zona de 55,5–56 dólares concentra los mínimos recientes y la franja de 60–61 dólares queda como referencia superior. Son zonas de seguimiento, con una volatilidad mucho mayor que la del oro.

Plata con vencimiento en diciembre de 2026. Cierres diarios del 16 de septiembre al 15 de octubre. El rebote del jueves mantiene el precio por debajo de los niveles de comienzos de mes.
El cobre volvió a ceder y sigue moviéndose en un rango, con pérdida de impulso a corto plazo. Su comportamiento invita a ser prudente al extrapolar la mejora de la bolsa a una aceleración de la actividad industrial. El alivio de los tipos puede mejorar las valoraciones antes de que cambien los datos de crecimiento.

Futuro del cobre estadounidense. El precio sigue dentro del rango reciente y pierde parte del impulso de las semanas anteriores.
Bitcoin necesita recuperar la zona de ruptura
El futuro de bitcoin llegó a cotizar por debajo de 80.000 dólares durante la jornada y después recuperó terreno. La captura posterior al cierre de la bolsa lo sitúa cerca de 82.430 dólares, todavía en torno a la antigua zona de ruptura de 82.000–83.000 y por debajo de su media de 20 sesiones, cercana a 84.000. El MACD sigue negativo, aunque el RSI conserva un nivel superior a 50.

Futuro de bitcoin de octubre de 2026. Captura del jueves a las 17:03 de Nueva York. La recuperación intradía todavía necesita consolidarse alrededor de la zona de ruptura.
Al ser viernes, el cierre semanal ayudará a valorar si el movimiento ha sido una pérdida temporal del apoyo o un deterioro más persistente. La semana todavía está abierta. Recuperar y mantener los 83.000–84.000 dólares daría más consistencia al rebote. Una nueva pérdida de 80.000 dejaría de nuevo expuesta la zona inferior. El oro y bitcoin tuvieron comportamientos distintos durante la corrección, algo que conviene recordar cuando se les atribuye la misma función en una cartera.
La agenda del viernes
Hoy, a las 14:30, se publican los precios de importación y exportación estadounidenses de septiembre. A las 15:15 conoceremos la producción industrial y la utilización de la capacidad. Las primeras cifras ayudarán a evaluar la presión de costes que llega desde el exterior. Las segundas permitirán comprobar cómo responde la actividad industrial a unas condiciones de financiación más exigentes.
En resultados, el calendario incluye a Travelers, Truist Financial, M&T Bank, Citizens Financial y Regions Financial. Los bancos regionales permitirán seguir el coste de los depósitos, la evolución del crédito y la morosidad. Son datos útiles para comprobar cuánto del endurecimiento financiero está llegando a la economía.
Mantendría la diversificación y el control de la concentración tecnológica. El mejor comportamiento del equiponderado encaja con la posibilidad de que otros sectores recuperen protagonismo si los tipos han hecho un techo a corto plazo. La renta fija de calidad también puede beneficiarse, siempre teniendo en cuenta el riesgo de crédito y la divisa. Un día de recuperación todavía necesita continuidad.
La confirmación llegará si el equiponderado supera su media de 50 sesiones, las pequeñas compañías recuperan referencias importantes y el Nasdaq conserva los apoyos defendidos ayer. Una bolsa que depende de más compañías ofrece una base más amplia para las carteras, aunque la inflación y la financiación de la IA siguen condicionando el escenario.
Julio Estella de la Rica
Gestor Patrimonial
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